29 de enero de 2023 | Actualizado 7:01
Titan Desert Almería

Una logística de titanes para atravesar el desierto de Almería

Más de 340 kilómetros y 7.000 metros de desnivel ponen a prueba la resistencia de los ciclistas y de la logística en la Titan Desert Almería

Uno de los paisajes que aparece en películas como ‘Lawrence de Arabia’ o ‘Indiana Jones y la última cruzada’ es el desierto de Tabernas, en la provincia de Almería, que también ha sido escenario de innumerables películas western. Desde hace dos años, es el plató perfecto para el viaje de los titanes de las bicicletas de montaña en la Titan Desert Almería. Más de 340 kilómetros y de 7.000 metros de desnivel positivo a lo largo de cuatro etapas ponen a prueba la resistencia y esfuerzo de los participantes. En estas condiciones, la habilidad y la organización logística también juegan un papel titánico, que en esta edición el equipo de la prueba ha desempeñado con la ayuda de Alfil Logistics. Almería ha sido testigo de la tercera edición de esta prueba que se ha disputado entre el 7 y el 11 de octubre, tras emerger en 2020 como refugio para la Titan Desert Morocco, que tuvo que buscar un nuevo hogar a raíz de la pandemia.

Haciendo honor al lugar donde se desarrolla, la caravana de la Titan Desert Almería vive y duerme en campamentos que tienen que ser trasladados a diario de una etapa a otra. Esta es la primera dificultad logística y la principal con la que se encuentran los organizadores de la prueba. “Aquí, en Almería, ya disponemos de lugares en los que ya tenemos algo de infraestructura”, apuntan, “pero en otros sitios donde también organizamos una prueba similar, como Arabia Saudí, es todo un reto”. Montaje y desmontaje de jaimas de cinco por cinco metros en las que duermen unas seis personas en dos habitaciones con tarima y electricidad. Todo este campamento, que pesa unas nueve toneladas en su conjunto, se mueve de sitio cada día y en cada etapa. Alfil Logistics ha utilizado para la logística de esta prueba un camión trailer, un camión rígido y cuatro furgonetas ligeras.

A diferencia de los nómadas del desierto, los participantes en la prueba de mountain bike disponen de servicios y de duchas para su aseo en cada campamento que se monta, situados en camiones tráiler habilitados para estos menesteres. “El cálculo que hacemos”, señala la organización, “es de una ducha para cada entre 20 y 25 participantes”. Las duchas y los servicios se abastecen “con unos 20.000 litros de agua, que transportamos con camiones cuba locales”. Los fundadores de esta prueba ciclista de montaña provienen del mundo del Dakar “y ahí no teníamos referencias de pruebas similares, y fuimos los primeros en traer cubas, aunque antes los participantes se duchaban dos y tres veces al día”. Sin embargo, para la Titan Desert Almería “hacemos un cálculo del agua que vamos a necesitar y les pedimos que no estén más de tres minutos duchándose”.

9 toneladas

El material suma nueve toneladas y se ha movido con un camión trailer, uno rígido y cuatro furgonetas

El agua para avituallar a los participantes también se transporta en camiones, pero embotellada. Para la edición del presente año, son 40.000 los litros que se han utilizado en la prueba, y que han sido suministrados tanto en la salida como en los controles de avituallamiento. “Es una prueba de retos épicos y duros y también lo es para la logística”, sostienen desde la organización. Cada noche, las furgonetas cargan el agua embotellada y la trasladan a los tres puestos de avituallamiento que van a estar dispuestos en el recorrido del día siguiente. Entre participantes y organización, esta caravana nómada por el desierto de Almería está compuesta por unas 450 personas, de las que entre 12 y 15 componen el equipo de logística. Y después de estar todo el día pedaleando, pueden comer gracias a unos camiones cocina que se desplazan para alimentar al campamento. “La logística de la alimentación es más sencilla, ya que tenemos lugares ya conocidos en Almería para hacer las compras”.

LA TRAZABILIDAD Y LA EXTERNALIZACIÓN, VITALES COMO EN LA LOGÍSTICA
Si preguntamos a las personas del sector o a los cargadores por las funcionalidades más importantes de la logística, la trazabilidad aparecería en las primeras posiciones. Pues la Titan Desert Almería también ofrece trazabilidad, no de mercancías, pero sí de personas. No solo de los corredores, sino también del personal de la organización, porque “todos están monitorizados con un dispositivo vía satélite, que nos permite localizarlos desde control de carrera”. En cuanto detectan que una señal está parada más de uno o dos minutos, “llamamos a un vehículo de la organización para que se dirija al punto concreto”, destaca la organización. Este dispositivo cuenta con dos botones, el de emergencia y el de avería mecánica, y, en caso de emergencia médica, también se puede desplazar al helicóptero en función de la gravedad. Asimismo, desde la página web se puede seguir al familiar o conocido que está participando en la prueba. Otra de las palabras clave en logística es la externalización, y en esta prueba también se da en los servicios mecánicos y de fisioterapia, que los realizan al menos nueve empresas que se gestionan su propia logística a través de furgonetas.

¿Qué ocurre con todo el material cuando acaba la prueba? Los organizadores disponen de un almacén en Barcelona donde guardar todo lo necesario: la publicidad, las carpas, los hinchables, mesas, sillas, leds, tarimas… Todo este material se guarda en este centro logístico hasta la siguiente prueba. En el caso de la Titan Desert Almería, para el desarrollo de la competición se concentra en esta instalación todo el material, tanto de organización como de participantes y diferentes proveedores, y se traslada hasta la provincia andaluza mediante camiones. En el caso de ediciones internacionales, como la de Arabia Saudí, el traslado se realiza a través de transporte aéreo.

Los geles y barritas se marcan con el número del ciclista para penalizarle si deja residuos durante el recorrido

Y la competición tampoco olvida la sostenibilidad, otro de los asuntos clave en el mundo logístico en la actualidad. La gestión de residuos se realiza a través de contenedores en los campamentos y en los avituallamientos. Las barritas energéticas y los geles “se marcan con el número del corredor y, en caso de ver algún residuo por el recorrido, se le penaliza, aunque esto no ha ocurrido en los últimos años”. La organización también dispone de vehículos escoba para recorrer todo el trazado y asegurarse de que no quedan residuos al paso de la prueba. Todos estos procesos volverán el próximo año al desierto almeriense, que en estos tiempos ha cambiado las carreras de caballos de los western por bicicletas de montaña y el nomadismo de sus participantes.