El marco estratégico del sistema portuario recibe luz verde tras acumular múltiples retrasos

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado en el día de hoy la aprobación por parte del ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana del marco estratégico del sistema portuario de interés general, con un horizonte temporal que se sitúa en el año 2030. El documento ha sido ratificado por el Consejo Rector de Puertos del Estado en su sesión del 5 de septiembre tras el dilatado proceso de elaboración, consultas a las autoridades portuarias y al sector. De hecho, se esperaba su aprobación mucho antes de lo que finalmente ha sucedido. “El marco estratégico”, señala el BOE, “se configura como una guía para la planificación de los puertos de interés general”. A partir de su aprobación, ha añadido, “pasará a ser la referencia a tener en cuenta en la elaboración de las figuras de planificación previstas para el sistema portuario estatal”. Así, Puertos del Estado y las autoridades portuarias “habrán de sujetarse a los objetivos generales incluidos en este marco estratégico, que será ejecutado a través de los planes de empresa y podrá ser desarrollado por medio de planes estratégicos y planes directores de infraestructuras”, recoge la orden.

El presidente de Puertos del Estado, Álvaro Rodríguez Dapena, apunta en la introducción del documento que el marco estratégico “recoge un rumbo compartido hacia un escenario renovado de los puertos de interés general a ser alcanzado en 2030”. En este escenario, “además de continuar detentando el mejor posicionamiento comercial posible en las redes de transporte y logística, los puertos de interés general se convierten en referencias para el despliegue de la transformación digital y energética”. Rodríguez Dapena también hace referencia a la innovación y señala que se “redunda en este marco estratégico en un impulso efectivo desde el sistema portuario de interés general de la innovación en todas sus vertientes, la incremental y la disruptiva, como principal palanca para su urgente transformación”.
Asimismo, ha recordado que el documento “incluye un conjunto de metas, tan ambiciosas como realistas, a modo de expresión cuantitativa de un total de 56 objetivos generales de gestión, encuadrados en 16 líneas estratégicas, 7 criterios de actuación y 3 dimensiones”. En este sentido, ha destacado que en “tiempos de incertidumbre y complejidad, no es posible prever con exactitud el contexto en el que se van a desenvolver los puertos en el medio plazo”. “Ello aconseja”, ha añadido, “la adopción de un criterio de reaprendizaje sobre el conocimiento de los valores que van adoptando los indicadores en cada momento, que servirá para poder plantear en 2025 una posible revisión de metas del marco estratégico”.
“Hay que avanzar hacia un marco de concertación interportuario para asegurar las metas marcadas”
Álvaro Rodríguez Dapena Presidente de Puertos del Estado
Además, apunta que el documento “tiene por objeto definir qué puertos queremos para 2030 con independencia del tipo de organización que rija en cada momento”. No obstante, ha matizado, “se estima aconsejable crear un foro de gobernanza portuaria, constituido en el seno del propio sistema portuario, del que pueda emanar una propuesta ampliamente consensuada de reforma portuaria”. En este sentido, el presidente de Puertos del Estado propone avanzar “hacia un marco de concertación interportuario, mediante esquemas de cooperación y colaboración, que permita acumular potencia y economía de escala suficientes como para asegurar las metas marcadas en un mercado altamente globalizado donde concurren empresas multinacionales muy concentradas”.
El marco estratégico fija también unas metas específicas de ampliación y reestructuración del personal de los organismos portuarios, cuya cuantificación se apoya en la consecución de un óptimo económico de autosuficientcia y de mercado en el que están inmersos los puertos de interés general. A este respecto, Álvaro Rodríguez Dapena ha indicado que es “preciso dejar claro que, sin una sustancial renovación y reestructuración del capital humano de los organismos portuarios, no será posible alcanzar las metas establecidas”. A este respecto, ha añadido que “la profunda transformación de las actividades y los procesos obliga a reorientar con urgencia el talento y las capacidades de las personas que trabajan en el sector público portuario para acomodarlas a nuevos perfiles avanzados”.


“Hay que avanzar hacia un marco de concertación interportuario para asegurar las metas marcadas”

