29 de enero de 2023 | Actualizado 7:01

Gibraltar se da cinco meses para retirar el pecio del granelero semihundido desde agosto

El plan de remoción pasa por partir el buque en dos para izar la proa y reflotar la popa antes de su transporte en barcazas semi sumergibles
Vista aérea del pasado 11 de octubre con el granelero semihundido rodeado de una barrera de contención para limitar vertidos | Autoridad Portuaria de Gibraltar

La Autoridad Portuaria de Gibraltar se ha fijado el 30 de mayo de 2023 como fecha límite para retirar el pecio de granelero ‘OS35’ que se encuentra varado a 700 metros de la cara este del Peñón desde el pasado 29 de agosto. La entidad también ha dado el visto bueno al plan para la remoción y desguace del buque que ha presentado TCM Marine, una sociedad del grupo Bureau Veritas que representa al armador, el libanés Oldstone Cargo que opera desde el puerto de El Pireo (Grecia), y a la aseguradora del buque, la australiana QBE Europe. TCM Marine, que también representó los intereses del armador y de la aseguradora en el caso del ‘Prestige’, ha adjudicado los trabajos para la recuperación del pecio a Koole Contractors, compañía holandesa especializada en salvamento marítimo.

El granelero ‘OS35’ encalló fuera de la bahía de La Caleta en agosto tras colisionar con el metanero ‘Adam LNG’

El ‘OS35’, del año 1999, con 35.632 toneladas de peso muerto y bandera de Tuvalu, país insular de la Polinesia integrado en la Commonwealth, encalló fuera de la bahía de La Caleta después de colisionar con el metanero ‘Adam LNG’ que se encontraba fondeado en el puerto. El choque, que se produjo cuando el capitán maniobraba para salir de la dársena y dirigirse a Países Bajos,  causó una vía de agua de diez metros en el casco del granelero y el posterior derrame de combustible que ensució varias playas locales. Tras el accidente, la Capitanía Marítima de Gibraltar tomó la decisión técnica de ordenar al armador que embarrancase el buque para evitar un vertido incontrolado de fuel y una catástrofe medioambiental. Casi cuatro meses después del accidente, los equipos de limpieza han retirado 330 toneladas de fueloil, gasóleo y aceite lubricante.

Según Koole Contractors, “el plan es partir el buque en dos en un punto que evite los tanques de petróleo”. El barco de 178 metros de eslora y 28 metros de calado no puede ser recuperado de un sola pieza ya que el casco está quebrado. Tras la varada, el granelero no fue capaz de resistir el estrés entre la popa que se mantenía a flote y la proa sumergida, por lo que la Capitanía Marítima decidió hundir de manera controlada la sección que estaba sobre el agua. Los mismos medios añadieron que “la proa se izará con cadenas, mientras que la popa será reflotada”. Ambas secciones se colocarán en barcazas semi sumergibles para su transporte a una instalación de desguace y reciclaje aprobada por la UE. En cualquier caso, el primer trabajo que tendrán que ejecutar la empresa de salvamento es retirar las 33.632 toneladas en barras de acero que el carguero transportaba en el momento del accidente.

Las embarcaciones necesarias para la remoción de los restos del naufragio se encuentran camino de Gibraltar

No obstante, antes de comenzar las operaciones de remoción, se tiene que producir el traspaso del buque de manos del contratista que se ha encargado de las labores de limpieza y mantenimiento del pecio, la estadounidense Resolve Marine, a Koole. Esta transición implica la retirada de la actual barrera de contención que rodea al carguero y su sustitución por una nueva, según informa el Gibraltar Chronicle. En los últimos días, los equipos de buceadores han estado trabajando en el pecio para eliminar los residuos de petróleo atrapados en el casco, minimizando el riesgo de que se produzcan escapes durante el reemplazo de la barrera. De manera simultánea, los equipos de limpieza han retirado de las cubiertas A, B y C del barco los mamparos de acero, el aislamiento, las paredes semirrígidas y el mobiliario ligero, y están a punto de finalizar las labores para sacar el contenido de las secciones de alojamiento.

Los buques de Koole necesarios para la remoción de los restos del naufragio se encuentran camino de Gibraltar, según un comunicado de la autoridad portuaria. En concreto, el remolcador ‘Koole 42’, con un tiro de 45 toneladas, y la barcaza ‘H283’, que dispone de una grúa con 200 toneladas de capacidad máxima de elevación, partieron hace 10 días de Suriname, que colinda al sur con Brasil, y está previsto que lleguen a Gibraltar a principios de enero, si la climatología no es adversa. Asimismo, el remolcador ‘Koole 31’, que permite el suministro de anclas y tiene una tracción de 72,3 toneladas, y la barcaza ‘H10030’ están preparando su salida en Ámsterdam para arribar en Gibraltar antes del Año Nuevo. Como son muchas las variables que entran en juego en una operación de salvamento de este tipo, la Autoridad Portuaria de Gibraltar asegura que maneja “varias medias de contingencia en caso de que el plan no se desarrolle según lo previsto”.