21 de mayo de 2024 | Actualizado 19:16

La logística de obras de arte asume el peso de la inflación por la dificultad de repercutir costes

Los operadores especialistas en esta actividad lamentan los obstáculos que sufren para repercutir el alza de costes en los concursos públicos
Feltrero / Tti

La actual coyuntura económica también está pasando factura a los operadores y empresas especializadas en el nicho del transporte de obras de arte. No por falta de trabajo, sino por falta de presupuestos que cubran el aumento de la inflación, que alcanzará su pico en los primeros compases de este 2023. En la mayoría de ocasiones, tal y como recuerdan diversos actores del sector, estos costes no se puede repercutir a ningún cliente, porque estos son, mayoritariamente, del sector público.

El resultado inmediato es que las compañías se cargan a sí mismas el alza de precios, desde las materias primas para fabricar palets y embalajes, hasta los carburantes y fletes para transportar los cuadros y esculturas. “Los mayores clientes son instituciones públicas que organizan exposiciones, y lógicamente el presupuesto general es el que puede sufrir recortes”, explica la responsable de Obras de Arte y Museografía del operador especializado SIT Spain, Ana Tabuenca. “Los museos intentan organizar el máximo posible de exposiciones, pero en algunas ocasiones el presupuesto no da para tanto”, constata.

“Trazamos toda la logística para que se haga en el menor tiempo posible y con el medio adecuado”
Ana Tabuenca Responsable de Obras de Arte y Museografía de SIT Spain

Este año hay una previsión de gasto de 1.804 millones de euros en total a las políticas de Cultura que, en comparación con el presupuesto vigente, se incrementa el 13,5%, según está previsto en los Presupuestos Generales del Estado. Aun así, en opinión del director de Tti Barcelona, Pere Quílez, este incremento no va en consonancia con los costes. “Está ocurriendo que, a veces, la Administración saca concursos a los que nadie se puede presentar porque a las compañías no nos dan los números y entraríamos ya perdiendo dinero”, argumenta. El sector reconoce que cada vez es más complicado para las compañías de transporte y logística colaborar u organizar un proyecto cultural en museos, especialmente cuando se trata de trasladar obras de arte al extranjero o importarlas a España para una exposición temporal.

“Una obra de arte en un vuelo Madrid-Londres ocupa un contenedor entero y no puede compartir carga con nada más”, explica el gestor de Proyectos de Feltrero, Manuel Silva. “Solo el contenedor son más de 3.000 libras. Súmale los adjetivos”, añade refiriéndose a los carburantes y la inflación general. Manuel Silva también confirma que, cuando una exposición se organiza por concurso público, “puede ocurrir que la dotación inicial se quede escasa”. Los operadores y las empresas de transporte de arte esperan que los costes remitan o, al menos, no se disparen más, porque, aunque la situación puede abocarles a pérdidas, existe un gran volumen de trabajo, como reconocen fuentes de DSV, especialmente después del cierre de los museos por la pandemia. “Desde nuestro punto de vista, a más demanda de eventos culturales, más exposiciones y eventos, y por lo tanto, más proyectos”, afirma la multinacional danesa.

RECORRIDOS CORTOS Y RÁPIDOS PARA AMINORAR EL PRECIO
Generalmente, las empresas de logística y transporte de obras de arte reciben un listado de piezas para gestionar. Dependiendo del carácter de la exposición, como en el caso de Tti Barcelona, deben contactar a sus delegaciones en el extranjero. Mientras, desde España se gestiona la logística, ya sea terrestre, aérea o en camión, y ya sea en alcance nacional o en Europa. Todo dependerá de la tipología de la obra. Al mismo tiempo, “se acuerda con los conservadores el mejor embalaje posible, se analizan los riesgos dependiendo del destino y el medio de transporte, y se diseña la caja más adecuada”, describe Ana Tabuenca (SIT Spain). Unas gestiones que suelen empezar con un mínimo de dos meses de antelación. “Nosotros trazamos toda la logística para que se haga en el menor tiempo posible y con el medio logístico más adecuado”, explica la responsable de Obras de Arte y Museografía de SIT Spain.

“El prestigio de un cuadro no es la prioridad de la compañía aérea; lo es llenar el avión”
Manuel Silva Gestor de Proyectos de Feltrero

La precisión en los diversos factores presentes influirá directamente en el coste total de las operaciones para las compañías. Manuel Silva (Feltrero) reconoce que existen exposiciones en las que pueden movilizarse cinco embarques aéreos y otros tantos transportes terrestres en un evento con solo un prestador y un receptor. Sin embargo, “en otras ocasiones, tienes una exposición con 50 obras de arte procedentes de 30 museos, entre los que hay norteamericanos, alemanes, británicos y franceses” Por tanto, añade que, “de cara a lo que supone desde el punto de vista logístico, de transporte y de costes, los recorridos tienen que ser lo más cortos, rápidos y seguros posible”, detalla Silva. A veces no queda otro remedio que usar incluso el barco, dependiendo del tamaño de las obras, pero por lo general, el avión y la carretera suelen ser los modos más utilizados en este tipo de operaciones.

En este sentido, la afectación por la subida de los fletes ha sido cambiante en función, según Manuel Silva, de las propias políticas de las compañías de carga aérea, pero la pandemia supuso una ruptura total de estas rutas y una necesidad de calendarizar de nuevo prácticamente todas las operativas. “Después del confinamiento, todo se está reestructurando poco a poco, pero con unos costes mucho más elevados y teniendo en cuenta que ahora, algunas compañías aéreas han gravado el transporte de obras de arte”, asegura el gestor de Feltrero. ¿A qué se debe este menos interés por esta mover esta tipología de productos? Tal y como explica Manuel Silva, el arte no está en el punto más alto del escalafón frente a los productos perecederos, químicos o mercancía peligrosa. De hecho, “el prestigio de transportar un cuadro no es la prioridad de la compañía aérea; lo es llenar el avión”, sentencia.

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PLANTILLAS ESTABLES Y ARTE DIGITAL, ENTRE LOS RETOS DEL SECTOR
Mas allá de lograr que los costes no se disparen y ser sostenibles a nivel medioambiental, el sector se marca como una de las prioridades el refuerzo de los equipos que forman parte de su plantilla. Ello se debe a que las características de la logística del arte son más particulares frente a cualquier otra especialidad. “Los camiones llevan climatización, una suspensión neumática diferente y dos conductores”. Ante la especialización de conlleva este nicho, “hay que mantener una plantilla estable porque los trabajadores tienen que estar especialmente preparados para manipular obras de arte”, detalla Pere Quílez (Tti Barcelona). Tras el reto de la pandemia, que en el caso de DSV, no se saldó con reajuste de plantilla, ahora aparece el reto de la formación permanente para actualizar al equipo a lo largo del año. “No existen muchos profesionales de este sector, por lo que cuando necesitamos reforzar el equipo, tenemos que formarlo nosotros mismos en la gran mayoría de ocasiones”, detallan fuentes del operador.

Además, la tecnología empieza a llamar a la puerta en el mundo del arte de diferentes formas. Por un lado, las ventas físicas distribuidas a través de plataformas online han sufrido un incremento del 280% desde 2019, según el informe Online Art Trade Report de 2021 de la aseguradora Hiscox España. Estas obras de arte pueden ser digitales, en cuyo caso la logística se reduce a la transacción y el certificado de autenticidad, o tradicionales. “En estos casos, uno de los principales cambios es que la transacción se realiza en formato digital en el momento en el que se adquiere la obra y a partir de ahí se inicia el proceso de traslado”, explica la responsable del departamento de Arte y Clientes Privados de Hiscox España, Eva Peribáñez. “En general, los transportes dejan de ser esporádicos para convertirse en una pieza más del engranaje”, apunta.

“La irrupción de la tecnología blockchain ha impactado en la trazabilidad del arte”
Eva Peribáñez Responsable del departamento de Arte y Clientes Privados de Hiscox España

La venta a través de plataformas digitales significa la internacionalización del negocio y la complejidad de gestionar permisos y aduanas, entre otras cosas, según la consultora. “La irrupción de la tecnología blockchain ha impactado en la trazabilidad del arte mediante esta herramienta, que permite a los usuarios el acceso a la información detallada de la procedencia y la distribución del producto, desde su origen hasta la etapa final”, señala Peribáñez. Por otro lado, la llegada de las exposiciones inmersivas está empezando a contribuir a un movimiento de arte digital que hace repensar la logística tradicional. “Yo no creo que la concepción del arte haya cambiado, porque las exposiciones y los museos necesitan gente para sobrevivir, pero sí creo que estas entidades deberían ser más razonables y hacer una reflexión”, apunta Manuel Silva (Feltrero).

Por su parte, Eva Peribáñez (Hiscox España) incide en la fragmentación del mercado en el transporte de obras de arte como otro de los grandes retos a partir de ahora. La proliferación de las plataformas digitales para la compraventa de arte, que revoluciona la concepción tradicional de la logística especializada, ha provocado que el 57% de los encuestados por Hiscox considere que el mercado tiende a la concentración. Peribáñez señala que este porcentaje estaba en el 67% en 2020. “Poco a poco, los actores de este negocio van descartando esa idea de la concentración ante la evidencia de que el mercado es capaz de integrar tanto a los operadores locales como a los gigantes a nivel mundial”, sentencia.