18 de julio de 2024 | Actualizado 18:22

La patronal logística UNO tacha de inflacionista y discriminatoria la tasa Amazon de Barcelona

El presidente de UNO Logística, Francisco Aranda, ha manifestado su rechazo frontal a la medida del ayuntamiento de la capital catalana
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La patronal española de operadores logísticos UNO, a través de Francisco Aranda, su presidente, ha calificado la nueva tasa Amazon del Ayuntamiento de Barcelona como “inflacionista”, “antisocial” y “discriminatoria”. Aranda considera que va contra los intereses de la economía en general y especialmente de los comercios minoristas que en principio debería proteger. En un comunicado emitido por la asociación que preside, ha expresado su rechazo hacia este tributo -que se espera empiece a gravarse a principios de marzo-, porque “incrementa los costes de un servicio de interés económico general y reduce las alternativas de venta de empresas minoristas de todos los tamaños, grandes y pequeñas, que se verán obligados a asumir mayores costes o a repercutírselos a sus clientes”.

“No cabe duda de que las empresas del sector están a favor del uso sostenible del espacio público”
Francisco Aranda Presidente de UNO Logística

El presidente de UNO ya se había mostrado desfavorable a la tasa en declaraciones previas a esta publicación, poco después de conocerse su futura implantación, sobre la misma base que ahora: el aumento de costes que podría inspirar. A ese mismo temor se sumaron también los transportistas, que auguraban una repercusión de la tasa sobre sus servicios por parte de las grandes empresas de servicios postales. Además, Francisco Aranda también suma a pequeños comercios y a “clientes que viven en las zonas afectadas por la tasa” al grupo de los perjudicados económicamente, en este caso porque la penalización sobre el servicio postal de sus productos les perjudica “en términos de rentabilidad”.

De hecho, la patronal logística también pone en duda el enfoque medioambiental del impuesto barcelonés, ya que según su presidente “la aplicación de un impuesto sobre las ventas online estimularía las compras físicas, lo que, a su vez, aumentaría los desplazamientos de particulares, incrementando la congestión en la ciudad y el impacto medioambiental”. Aranda añade que “no cabe duda de que las empresas del sector están completamente a favor de un uso sostenible del espacio público”, pero rechaza las penalizaciones y defiende la creación de incentivos para alcanzar objetivos que “el sector logístico ya ha iniciado y en los que está plenamente comprometido”.

El objetivo principal de la bautizada como tasa Amazon, según el Ayuntamiento de Barcelona, era gravar las grandes empresas de servicios postales por su uso del espacio urbano, que el consistorio considera les reporta beneficios extraordinarios. La tasa está pensada para aplicarse sobre empresas cuya facturación anual sea superior al millón de euros, y su tipo impositivo es del 1,25% sobre dicha facturación. Eso sí, la institución municipal contempla varias excepciones, para penalizar exclusivamente aquellas empresas que emplean vehículos a motor, y cuyo reparto se dirige exclusivamente al domicilio de clientes finales. Desde UNO, sin embargo, se considera que la tasa va contra “un servicio de interés económico general” para “la sociedad en su conjunto; unos servicios que llevan años mejorando su calidad y eficiencia y que se han orientado mejor hacia las necesidades de los usuarios, manteniendo su función en la promoción de la cohesión social y territorial”, y que además llega en un momento de tensión económica.