31 de enero de 2023 | Actualizado 17:54

La formación logística se renueva para dar mayor protagonismo a las nuevas tecnologías

Los centros formativos se enfrentan a la rápida evolución de la tecnología y a la escasez de docentes para actualizar sus programas
Freepik

La contratación de talento capaz de desenvolverse en un ámbito digitalizado supone un reto consabido para la mayoría de las empresas, y ello es algo a lo que no son ajenas las entidades formativas, cuya respuesta está siendo la de dar una creciente prioridad a la dimensión tecnológica en la mayoría de sus estudios en logística. En los másters universitarios y los cursos de formación profesional aparecen nuevas titulaciones enfocadas en sus aspectos técnicos, y se desarrollan módulos específicos para cubrir aspectos como la automatización, la ciberseguridad, el análisis de datos o la irrupción del blockchain. Sin embargo, la esencia evolutiva de la tecnología plantea retos para el desarrollo de programas de formación, necesariamente reactivos, y por la dificultad a la hora de asegurar plantillas docentes con experiencia en un ámbito, el logístico, en el que ya de por sí faltan profesionales tecnológicos.

“Los ponentes nos decían: ‘¿Como podríamos hablar de un almacén sin hablar de automatización?'”
Iratxe García Directora de Organización y Desarrollo del Instituto Vasco de Logística (IVL)

La principal muestra de la actualización tecnológica en formación se traduce en la adaptación de formatos centrados en las operativas logísticas, que suelen ser la base de cursos ya existentes, donde los créditos tecnológicos y la presencia de expertos ganan terreno. Es el caso, por ejemplo, de Zaragoza Logístics Center (ZLC): “Nosotros hemos adoptado medidas en dos líneas”, explica el director de su máster en Dirección de Supply Chain, Miguel Ángel García. “Por un lado, aprovechamos nuestro formato de clases magistrales, donde traemos a expertos del sector, y cada vez más traemos a profesionales que tengan un perfil específico de áreas como nuevos software de gestión”, sostiene. Y, por otro lado, han adaptado el programa para “incluir específicamente un módulo formativo de lo que llamamos digital supply chain”.

Una vía parecida a la que plantea la directora de Organización y Desarrollo Corporativo del instituto Vasco de Logística (IVL), Iratxe García, ya que su entidad desarrolla su programación con una perspectiva que hace indisociable el cambio tecnológico de su aplicación operativa. Hace cinco años, IVL hizo “una ronda de llamadas a todos nuestros ponentes para cambiar nuestra programación, y les explicamos que queríamos incorporar las nuevas tecnologías y las herramientas 4.0, a lo que la mayoría respondieron: ‘Claro, ¿es que cómo podríamos hablar de un almacén sin hablar de automatización?'”. Según Iratxe García, su centro trabaja con asignaturas que “contemplan la tecnología a partir del impacto que tiene sobre las operativas de usuario” en las distintas posiciones de la supply chain, aunque está actualmente contemplando una programación futura, aún por concretar, en la que el factor tecnológico tendrá un papel más protagonista.

“A nadie se le escapa que la digitalización ha cambiado la forma de trabajar”
José Antonio Vázquez Director del Institut de Logística de Barcelona

Pero hay otros casos, como el del Institut de Logística de Barcelona, donde la respuesta a la necesidad del sector toma una forma más ‘ad hoc’. Es, también, la consecuencia de su propia naturaleza en tanto que centro de formación profesional, cuyos programas quedan ligados al Consorcio de Educación de Barcelona. Según el director de este centro, José Antonio Vázquez, “como centro hub”, su entidad ya está “concebida para dar respuesta a perfiles y necesidades concretas, que han sido previamente identificadas”. El Institut, que actualmente se encuentra en su primer curso académico, ofrece un grado superior específico para formar a técnicos en administración de sistemas informáticos en red, con una especialización en ciberseguridad. “En el caso de la digitalización, a nadie se le escapa que es propia de la logística y de casi todos los sectores actualmente, porque ha cambiado la forma de trabajar”, manifiesta Vázquez.

UNA RELACIÓN ESTRECHA ENTRE FORMADORES Y EMPRESAS
Los cambios, según explican los centros formativos, se derivan en gran medida de la comunicación que estos mantienen con las empresas, un nexo que es a la vez motor de cambio y potencial solución. Esta idea se encuentra, por ejemplo, en la matriz del programa formativo de la patronal logística UNO, que está “diseñado por las propias empresas del sector”, según señala su presidente, Francisco Aranda. Por ello, Aranda reivindica que las iniciativas formativas de su asociación -que incluyen el máster executive en Dirección y Gestión Logística- trasladan “la formación complementaria que realmente demandan las empresas”. Pero también es el caso de la Universidad Camilo José Cela de Madrid, donde empresas logísticas forman parte de un consejo asesor que traslada sus necesidades actualizadas a los formadores: “Los continuos cambios derivados de la digitalización del sector, así como las dificultades del sector del transporte requieren de profesionales bien formados y con conocimientos actualizados”. Por eso, “es nuestro consejo asesor el que anualmente nos aconseja en estas actualizaciones”, explica la directora de su grado en Transporte y Logística, Marta Serrano.

“Nuestro consejo asesor nos aconseja en las actualizaciones de nuestro programa”
Marta Serrano Grado en Transporte y Logística de la Universidad Camilo José Cela

Sin embargo, la propia naturaleza evolutiva de la tecnología supone un reto para los educadores, que se ven obligados a ir a la zaga de unas herramientas en cambio constante. Además, está la problemática de encontrar plantillas docentes óptimas en un ámbito donde escasean los perfiles en general. “Hay que generar una formación flexible que sea capaz de integrar todas las herramientas que se van desarrollando y que facilitan la operativa de trabajo” señala Iratxe García (IVL), quien añade que una parte importante de las direcciones de los centros tiene que ver con “un seguimiento intenso en charlas, conferencias, y jornadas” especializadas, con un enfoque especial en “tendencias a nivel mundial, que a veces nos parecen muy lejanas, pero que en dos o tres años las vamos a tener aquí”. En este sentido, Miguel Ángel García (ZLC) pone un ejemplo: “Esta mañana, por ejemplo, he estado viendo en la tele el impacto del ChatGPT en el mundo de la empresa, y esto es de diciembre, ¿no? pues ya estamos hablando y viendo qué debemos hacer y comunicar nosotros en ese sentido”.

En cuanto a los docentes, la dificultad radica en la escasez de perfiles que aúnen formación como profesores y a la vez experiencia técnica en procesos digitales. Ello obliga a los centros a elegir: “Hay asignaturas en las que primamos más que el perfil sea docente, porque se necesita una comunicación y una metodología, y en otras, como suele ser en las tecnológicas, tan específicas, en las que primamos más el conocimiento técnico”, señala Miguel Ángel García (ZLC). Sin embargo, según apunta Iratxe García (IVL), muchas veces “los formadores que más dominio y control tienen proceden de entidades privadas, y claro, te hablan de su herramienta en particular”. De hecho, reconoce que, “para la nueva programación que estoy trabajando, voy a tener problemas para encontrar a docentes que hablen desde un punto de vista más holístico”.