15 de julio de 2024 | Actualizado 10:12

Autoflotas prepara en su campa de Calaf un apartadero para pasar al tren la mitad de sus flujos

Ya disponen de la aprobación de Adif para conectarse a la red y de un acuerdo con Pecovasa para operar los tráficos peninsulares
Instalaciones de Autoflotas en su campa de Calaf (Barcelona) | E.M.

La empresa gestora de campas y de servicios de logística integral para vehículos Autoflotas está acabando de redactar el proyecto constructivo para desarrollar un apartadero ferroviario en sus instalaciones de Calaf (Barcelona). Con esta infraestructura, la compañía aspira a que la mitad del flujo actual de 100 camiones diarios de entrada y salida a dicha campa se pasen al tren.

La inversión en el apartadero ascenderá a 12 millones de euros y el objetivo es iniciar las obras este mismo año

Ya cuentan con un acuerdo con Pecovasa, el operador de Renfe Mercancías especializado en el transporte de automóviles, para operar los servicios peninsulares y también han recibido el interés de otros actores para los tráficos internacionales. El objetivo de Autoflotas es iniciar las obras del apartadero, para el que se contempla una inversión de 12 millones de euros, este mismo año 2023. De hecho, ya está aprobada la autorización de Adif, tanto la de circulación como la de infraestructuras, para conectar el centro logístico con la red ferroviaria.

“Este ambicioso proyecto conectará la campa de Calaf con la línea ferroviaria que, procedente de la frontera francesa, se bifurca en Montcada hacia Lleida y Manresa, enlazando con potenciales destinos a todo el oeste, centro y sur de la Península”, explican desde la propia compañía. Además, añaden que “puede plantearse también un tráfico en sentido inverso”. Según han explicado tanto el presidente de Autoflotas, Ricard Torras, como el consejero delegado de la misma, Jordi Caballol, ambos también socios fundadores de la compañía, el apartadero de ancho ibérico tendrá una longitud de mil metros que permitirá operar trenes de 750 metros. Como recuerdan, en la línea ferroviaria que discurre paralela a su centro logístico de Calaf no hay previsto por el momento el ancho de vía internacional, aunque están trabajando para que se incluya, dada la potencialidad de tráficos de la zona.

Desde Autoflotas defienden que el proyecto de apartadero en Calaf, “por su dimensión y su impacto, cumple con las condiciones requeridas para la obtención de fondos que puedan apoyar esta importante inversión”. En este sentido, concretan que es tal la magnitud de la iniciativa que “será el primer proyecto de nueva construcción bajo iniciativa privada de un enlace ferroviario en una instalación logística que se lleve a cabo en Catalunya en los últimos 30 años”. A este respecto, también recuerdan desde la compañía que Calaf “será la única campa en Barcelona que va a poder ofrecer transporte ferroviario a sus clientes fuera de las instalaciones portuarias” y que, por tanto, sitúa la instalación como una alternativa para el negocio de la automoción ante la reconversión de la terminal de La Llagosta.

El diseño del futuro apartadero contempla que “de manera ágil y rápida” pueda transformarse “en punto nodal para la transferencia carretera-ferrocarril en el marco de una autopista ferroviaria”. Autoflotas destaca que Calaf se sitúa a pie de la C-25 y próxima a la A-2, por lo que facilitaría “el trasvase de carga” de la carretera al ferrocarril. Estos factores ya han motivado incipientes muestras de interés de operadores de esta tipología de tráficos intermodales, según sostienen desde la gestora de la campa.

EL ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE AUTOFLOTAS
Fundada en 2003 por los empresarios Jordi Caballol y Ricard Torras, la compañía ofrece servicios logísticos integrales para vehículos y flotas, incluyendo tanto coches como ligeros y pesados. En la actualidad, los socios fundadores lideran la gestión de la compañía, a la que, con posterioridad a 2003, se unieron otros dos socios minoritarios. Según señala Autoflotas, sus “puntales de crecimiento durante estos años han sido los servicios de valor añadido, tanto para la preparación de rent a car como para empresas de renting, concesionarios, flotas privadas y fabricantes”. Además de su campa logística en Calaf (Barcelona), cuenta también con un centro propio de 130.000 metros cuadrados en Loeches, situado en la periferia de Madrid. Esta instalación en el centro peninsular tiene capacidad para 6.000 unidades y también realiza servicios de preparación y reparación de vehículos.