18 de abril de 2024 | Actualizado 18:25
El presidente del puerto de Pasaia, Joakin Tellería, y el director del puerto, David Candelario, durante la presentación de resultados de 2022 | I.C.

El tráfico de pasta de papel de Finlandia se consolida en el puerto de Pasaia

La dársena guipuzcoana trabaja con industrias de la zona para impulsar una línea de contenedores con el norte de Europa

El puerto de Pasaia, una dársena volcada con la industria siderometalúrgica de Gipuzkoa, está consolidando el tráfico de pasta de papel procedente de Finlandia, que creció hasta las 270.000 toneladas en 2022, según avanzaron ayer los máximos responsables de la autoridad portuaria durante la presentación del balance del pasado ejercicio. Este tráfico aumentará el 10% en 2023, hasta colocarse en la cota de las 300.000 toneladas, según la previsión que maneja el puerto.

En los últimos cinco años, la importación de pasta de papel por el recinto vasco ha registrado un incremento de casi el 50%, desde las 180.687 toneladas de 2018. Finlandia es el principal suministrador de papel en Europa. “El packaging (empaquetado) para los productos de línea marrón se mantiene fuerte y está impulsando este tráfico”, ha explicado el director de la Autoridad Portuaria de Pasaia, David Candelario.

Se estima rozar las 300.000 toneladas de tráfico de pasta de papel a cierre de este ejercicio

Por otra parte, el puerto vasco está trabajando con varios cargadores de la zona para impulsar una línea de contenedores con el norte de Europa. “Obviamente no sería una línea al uso; estamos hablando de un tráfico de 12.000 teus, de hacer un traje a medida para industrias muy especializadas”, ha subrayado Candelario.

El puerto de Pasaia cerró 2022 con 3,3 millones de toneladas y un retroceso del 6%, provocado por la caída de los tráficos siderúrgicos, que suponen el 55,7% del total manipulado por la dársena vasca. En concreto, el año pasado, la multinacional ArcelorMittal, el principal cliente del recinto, tuvo que reducir la producción de sus plantas en la provincia, especializadas en la fabricación de productos siderúrgicos largos, para afrontar los elevados costes de la energía tras la invasión rusa de Ucrania. La mayor parte de la producción de estas plantas se destina a la construcción. 

A pesar del retroceso en esta actividad, Candelario ha destacado que el gigante siderúrgico “está consolidando el tráfico de importación de bobinas, de producto plano que se utiliza en la fabricación de coches y electrodomésticos”. Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria de Pasaia, Joakin Tellería, señaló que “el balance del ejercicio no es positivo, pero lo observamos desde el optimismo teniendo en cuenta el contexto global en el que se enmarcan estas cifras”.

El aumento más notable en 2022 se produjo en el tráfico de vehículos y elementos de transporte, que alcanzó las 436.000 toneladas y un aumento de 17 puntos de la mano de la actividad de la terminal Noatum UECC. La instalación exportó 233.544 automóviles de Opel, Mercedes, Citroën y Volkswagen, procedentes de las plantas los fabricantes en Vitoria y Zaragoza y con destino al norte de Europa. 

El puerto también mantiene en cartera como tráfico de futuro la exportación de potasa procedente de la mina de la australiana Geoalcali situada entre Navarra y Aragón, a 150 kilómetros de Pasaia. La compañía, que obtuvo los derechos de explotación del Gobierno español en 2021, no prevé la extracción de mineral “hasta dentro de dos años”, ha señalado el director del puerto de Pasaia. En virtud del protocolo de intenciones firmado entre Geoalcali y la autoridad portuaria en agosto de 2021, la dársena guipuzcoana se compromete a tener capacidad para mover 700.000 toneladas de potasa anuales. Geoalcali también firmó un acuerdo similar con el puerto de Bilbao en la misma fecha.

45,8 millones de euros

La Autoridad Portuaria de Pasaia invertirá 45,8 millones de euros en los próximos cinco años

En el apartado económico, el recinto tiene un plan inversor de 45,8 millones para los próximos cinco años. Entre las actuaciones destaca el dragado para aumentar el calado del canal de Lezo, que absorberá una inversión de 23 millones y “permitirá la entrada de buques de hasta 185 metros de eslora y la diversificación de los tráficos”, ha manifestado el presidente del puerto, Joakin Tellería. Además, a lo largo de este año, ejecutará las obras para mejorar la iluminación del canal de acceso, lo que dará mayor visibilidad a las referencias que necesitan los barcos para maniobrar en condiciones climatológicas adversas. 

En el mes de abril, el puerto terminará la pavimentación de la antigua central térmica de Iberdrola, que ha absorbido una inversión de 3,1 millones. Estos terrenos serán cedidos en concesión a los operados que lo soliciten. En esa fecha también finalizarán las obras de ampliación de la estación de Lezo, financiadas por la autoridad portuaria por un importe de 3,1 millones. Además, a finales de año, prevé comenzar los trabajos para llevar el ancho métrico al muelle de Buenavista. Esta actuación, con un coste de 5,5 millones de euros, será objeto de un convenio entre Eusko Trenbide Sarea (Red Ferroviaria Vasca) y la autoridad portuaria. Ambos trabajos persiguen mejorar las conexiones ferroviarias para los tráficos de siderometalúrgicos y automóviles.