18 de julio de 2024 | Actualizado 18:22
Competición internacional Másterslot | Ángel Sánchez

El Scalextric ya no es un juego de niños

Las carreras de slot son eventos que, lejos de las pistas del salón de casa de nuestra infancia, requieren una elaborada gestión logística

El asfalto, el rugido de los motores, las chispas por coger una curva demasiado cerrada, los destellos de las luces delanteras en una sepulcral oscuridad, el chirrido de los neumáticos contra el asfalto y el olor a gasolina es sustituido por el plástico, la goma, muchos circuitos eléctricos, palets y kilómetros del regalo estrella de la Navidad de los años 60: el Scalextric. Alrededor de 300 personas de todas las edades se concentran en estas carreras de slot, o más conocido como Scalextric, para competir en diferentes categorías y niveles. Se llevan a cabo carreras de todo tipo y, aunque a otra escala que las competiciones de motor a escala real, también cuentan con una logística muy particular.

El fabricante y distribuidor IBB organiza carreras de Scalextric en España desde hace más de 25 años

La mayoría de los pilotos que compiten se iniciaron en este mundillo con un regalo navideño y unas competiciones familiares en el suelo del salón. Años más tarde, se profesionalizaron y comenzaron a competir en carreras de pista y resistencia como son las de 24h que patrocina y provee la empresa IBB, uno de los grandes actores en España dedicado a la distribución de diferentes marcas del sector especializado en slot y modelismo. Además, son fabricantes de varias marcas como Scaleauto, para coches, recambios y pistas, DS Electronic, para los circuitos y Top Slot para las piezas de montaje como neumáticos o trencillas. “Fabricamos pistas de plástico, coches, electrónica y todos sus accesorios, todo ello está diseñado en nuestras oficinas de IBB y la mayor parte de su producción es en China, aunque algunos materiales mas técnicos o especiales los producimos en Igualada (Barcelona)”, explica el gerente de IBB, Bernat Bassas. Organizan carreras desde hace más de 25 años, empezaron en Barcelona, después se trasladaron a Igualada y poco a poco a otras ciudades como Madrid, Bilbao, Valencia, Andorra y Burriana (Castellón). “Al año, puede haber entre ocho y diez carreras de resistencia con material nuestro”, apostilla el gerente de IBB.

A nivel logístico, el fabricante y distribuidor trabaja con GLS y Nacex, aunque “en las importaciones de China u otros países, utilizamos agencias como UPS, Fedex para envío aéreos y otras compañías más especializadas en contenedores para servicios marítimos”, subraya Bernat Bassas. Es decir, fabrican sus productos en China, los importan a España vía marítima o aérea y los almacenan en Òdena (Barcelona), desde donde distribuyen a distintos puntos de la Península cuando se realizan las carreras. Si es en Catalunya emplean su propia flota, pero si es fuera recurren a actores logísticos como Nacex o GLS.

Además, IBB cuenta con una tienda física en la población catalana de Òdena, próxima a Igualada, y un almacén en la misma localidad desde donde se envían todos los materiales necesarios a las ciudades donde organizan las carreras. “Dependiendo del tipo de carreras, es necesario más material o menos, por lo que el volumen final puede variar, aunque solemos enviar entre uno y tres palets”, explican desde la compañía. Además, cuentan con otro almacén en China donde preparan y agrupan los envíos de sus diferentes proveedores.

El material para las principales carreras de Scalextric en España se almacena en la provincia de Barcelona

Entre esas carreras, destaca el Campeonato de España, un evento que organizan en noviembre y en 2023 cumplirá su XXVI edición. Se realiza en Igualada y se montan varios circuitos de las diferentes modalidades del slot, tanto en resistencia como carreras individuales, como, por ejemplo, el rallyslot o raidslot. En este gran evento, se preparan cuatro circuitos de plástico, uno circuito de madera para los coches 1/24, ocho tramos de rallyslot y seis tramos de raidslot. “Es el evento más espectacular y grande del mundo del slot”, sostiene Bernat Bassas (IBB). En este campeonato, se realiza “un carrera diferente cada día del fin de semana”, explica el organizador de las World Endurance Series (WES) by Scaleauto de 24h, Manel Soriano. Esta competición, añade Manel, tuvo su mayor época de esplendor en 2006, “aunque ahora se sigue manteniendo y sigue siendo muy concurrido, la asistencia ha bajado”. En este sentido, su compañero de organización Óscar Capel añade que “lo llamaban campeonato de España como podía ser del universo porque venía toda la gente que realmente quería competir”.

El Campeonato de España en imágenes

Ahora, las tornas han cambiado y las carreras de 24h son las de mayor dimensión y “las más difíciles de organizar, porque las pistas son muy grandes, hay muchos equipos y participantes y el cansancio de todo el fin de semana hace que sean las más duras”, explica Bernat Bassas refiriéndose a la World Endurance Series by Scaleauto, que se celebra en Igualada, y las 24h Másterslot que se realiza en Móstoles (Madrid). Un circuito para unas 24h suele necesitar unas 600 pistas y lo más habitual es realizar cuatro circuitos iguales, por lo que se envían desde el almacén 2.400 pistas. Scaleauto tiene diez tramos diferentes de unos 40 centímetros entre tipos de curva y rectas y a partir de ahí se puede diseñar el circuito. “En carreras de menor importancia, los circuitos suelen ser algo más pequeños, siendo entre 400 y 500 pistas por circuito y lo normal es montar dos circuitos”, subraya el gerente de IBB.

LAS CARRERAS MÁS GRANDES DE ESPAÑA
La primera carrera de 24h en España se realizó en Sant Celoni (Barcelona) en 1993 y se llevaron a cabo 25 ediciones. “Las primeras 24h que hice fue en el año 2000, en Sant Celoni, éramos unos niños de 15 años que consiguieron clasificarse al límite, fuimos el corte, no dormí ni un minuto por los nervios”, recuerda el piloto Marc Lansac.

Másterslot / Marc Lansac

Actualmente, las dos carreras de 24h que se realizan en España, la WES y el Másterslot, constan de su propio reglamento, aunque no es un deporte federado. Ambas carreras son internacionales y las pistas de Igualada y de Móstoles se comparten, por lo que cuando acaba la carrera de Igualada en mayo se desmontan los 60 metros cuadrados de pista para enviarlas, junto a la electrónica, a Madrid en agosto.

La carrera de 24h de Madrid empezó en 2005 y simula las carreras de Le Mans. Para organizar esta competición, inician el diseño un año antes y empiezan a montar todo diez días antes de su celebración. Cuentan con Scaleauto (IBB) como proveedor del 70% de las pistas que emplean y con DS Electronics (IBB) para todos los circuitos y componentes electrónicos, alquilan el material para la carrera e IBB se encarga de enviárselo desde Igualada. Montan dos kilómetros de pista y se celebra el primer fin de semana de agosto, también alquilan el pabellón deportivo al Ayuntamiento de Móstoles. “Cuando termina la carrera, disponemos solo de un día para desmontarlo todo y enviarlo a través de Nacex a Igualada”, explica José Caravantes, otro de los organizadores de la Másterslot. Para el montaje, es necesario emplear unos borriquetes para colocar todas las pistas y añaden pantallas por el pabellón para que los asistentes y equipos puedan ver los resultados en tiempo real. Además, han creado un estudio virtual para realizar entrevistas y hacer más atractivo el streaming por YouTube.

Participan entre 30 y 40 equipos formados por cuatro o seis personas. “Las funciones se reparten dentro de un equipo y los puestos son siempre rotativos, ya que todos deben pilotar, llevar los boxes y el taller y ejercer de comisario o copiloto”, explica Ángel Sánchez, uno de los organizadores de la Másterslot de Móstoles. En este sentido, destaca que la figura del comisario es la encargada de sentarse en una curva y colocar los coches si se salen del carril. “Son 24h pilotando y a las 4:30 de la mañana con las luces del recinto apagadas y la única iluminación de los faros de los coches hay gente que se duerme, por ello, los españoles, a diferencia de los belgas, colocamos las pistas sobre borriquetes para que no haya que estar en el suelo”, bromea Ángel Sánchez.

La finalidad es que cada equipo pase por los 32 carriles, ya que hay algunos más complicados que otros y hay pilotos especializados en carriles más cerrados, carriles centrales o pilotaje nocturno. Pilotan entorno a 30 minutos seguidos, un sistema automático cuenta las vueltas y, aunque se pare y se cambie de pista, el sistema de cronometraje ya sabe cuál es el orden de cambio, por lo que va sumando las vueltas al equipo que corresponde y gana el que más vuelta realiza.

Las pruebas de 24 horas, emulando a Le Mans, son las que demandan una mayor organización logística

Los viernes empiezan los entrenamientos libres, los pilotos corren unos siete minutos por carril para probarlos todos, después de ello se realizan las verificaciones (se monta el coche definitivo para la carrera y un mecánico de cada equipo verifica que los vehículos de los demás cumplen el reglamento técnico). A última hora y con el coche verificado, se decide la pole position. Todos corren por la misma pista durante un minuto y se cuenta la vuelta más rápida. En función de cuál sea el resultado, los equipos eligen por qué pista quieren salir en función de su estrategia. El sábado por la mañana se entregan los coches a los equipos, que los prueban para comprobar que todo está correcto, y comienza la carrera.

Mucho más que un hobby

Retransmisión en directo Másterslot / Ángel Sánchez

Por otro lado, a pesar de ser una carrera internacional, “hay un 95% de equipos españoles, porque los que corren un año tienen preferencia para el siguiente y eso hace que, normalmente, los equipos extranjeros pierdan la plaza al tenerlo más difícil repetir todos los años”, sostiene José Caravantes. También montan un escenario para los pilotos que les permita tener visibilidad de toda la pista. “Delante de cada piloto, por si se marea, ponemos un armario de un metro de alto y 30 centímetros de ancho que esta vinilado con el logotipo de los patrocinadores de la prueba, encima se pone el stop and go que es donde se conectan los mandos”, destaca Ángel Sánchez. Lo de los mareos, aunque pueda sonar a chascarrillo, no lo es, puesto que han llegado a competir con 40 grados. En este sentido, alerta de que han tenido bajadas de tensión y siempre hay retiradas de pilotos. El piloto Marc Lansac, que compite en las modalidades LMP y GTPro, cuenta que en la carrera que se realizó en 2018 hacía tanto calor que “tuvimos que ir a comprar ventiladores portátiles para engancharlos a la ropa y que nos diera aire en la cara y así poder competir”. En esta misma carrera, Lorenzo Rodríguez, piloto de las mismas categorías explica que, debido a unos cambios en el sistema, “hubo un apagón y en mitad de la noche estuvimos dos horas esperando a que se solucionara”.

Por su parte, la carrera de Igualada funciona igual que la Másterslot con la diferencia de que todos corren con el mismo modelo de la misma marca que pone el fabricante (IBB). En esta competición, hay mayor presencia internacional, más del 40% de los equipos son extranjeros, entre belgas, franceses, portugueses, italianos y daneses. Esta carrera empezó en 2008 en Barcelona, se realizó ahí durante cuatro años y después por cuestiones de logística y económicas pasó a realizarse en Igualada. “En Barcelona, el alquiler del local y el transporte era más caro, necesitábamos un tráiler entero para transportar todo, ahora se cuenta con un almacén cerca del pabellón y el transporte lo realiza IBB con su flota”, explica uno de los organizadores de la WES, Óscar Capel. En sus inicios, el proveedor era la marca Ninco, pero en 2018 IBB fabricó una pista propia y se cambió a esta marca, Scaleauto, que es la que más se usa en grandes eventos. “Esta pista es más grande que la de Ninco por lo que tuvimos que cambiar toda la estructura de montaje”, aclara Óscar Capel.

¿El Scalextric y la logística de estas competiciones siguen siendo un juego de niños? En este sentido, Manel Soriano, piloto y organizador, considera que “cuando se llega al punto de equipos que entrenan y compiten regularmente, que dedican todo el tiempo libre que tienen e invierten su dinero en las carreras y la puesta apunto ya no es un hobby, es una competición de alto nivel, un deporte amateur” explica. “¿Competimos con cochecitos de juguete? Se puede mirar así, pero lo que importa no es con qué lo haces si no cómo y para qué lo haces”, concluye.