22 de mayo de 2024 | Actualizado 19:09

Aena saca a licitación la mayor nave logística en primera línea del Aeropuerto Barcelona-El Prat

El conjunto de espacios suman 28.500 metros cuadrados y están ocupados actualmente por la firma de handling Worldwide Flight Services (WFS)
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El gestor aeroportuario Aena ha abierto un proceso de licitación para seleccionar a la compañía que ocupará el mayor espacio destinado a carga aérea en primera línea del Aeropuerto de Barcelona-El Prat. Se trata de una plataforma actualmente ocupada por la empresa de handling aeroportuario Worldwide Flight Services (WFS), cuyo contrato vigente, según el pliego de la licitación, se agota el próximo 31 de mayo. En total, se ha sacado a concurso un conjunto de varios espacios que incluyen la plataforma de carga, pero también locales de inspección de aduanas, oficinas y varias superficies anexas para la recepción y expedición de las cargas. El plazo para presentar las ofertas concurrentes se agota el próximo 10 de marzo y el nuevo arrendatario de la plataforma deberá presentar una cifra de negocio mínima de 4,5 millones de euros, junto a una oferta de renta superior a las demás. El contrato de arrendamiento se licita para los próximos 15 años y el actual arrendatario (WFS) puede concurrir al concurso lanzado por Aena.

15 años

El futuro arrendatario de la terminal firmará un contrato por 15 años de obligado cumplimiento

Según los datos de Aena, se trataría de la plataforma destinada a handling en primera línea de pista más grande del aeropuerto. Con una superficie aproximada de 17.127,78 metros cuadrados, la terminal multifuncional de carga -el espacio central que incluye también las oficinas- es mayor que la de su terminal vecina operada por Swissport (11.244 metros cuadrados), la de Aerospace Cargo Logistics (3.311), y la de IAS Handling (3.367 metros cuadrados), todas ellas en la primera línea de rampa. En total, la superficie en licitación suma un total aproximado de 28.500 metros cuadrados.

El pliego de condiciones de la licitación estipula que el futuro arrendatario, que debería ocupar el espacio poco después del 31 de mayo, será elegido tras dos rondas de concurso, ambas ligadas a una oferta de renta. Aena propone una mensualidad fija mínima de 216.849,68 durante el primer año de arrendamiento (2,6 millones de euros anuales), y esa cifra debe ser igualada o superada por todas las empresas concurrentes. En una segunda ronda, el gestor aeroportuario dará la opción a los aspirantes para que mejoren su oferta, y elegirá siempre aquella que presente una oferta de renta de explotación más elevada (con opción a una tercera ronda si hay empates). Asimismo, si concurren varias ofertas igualadas hasta el final del proceso, Aena adjudicará la terminal según otros criterios como “el mayor porcentaje de trabajadores con discapacidad o en situación de exclusión social”, “el menor porcentaje de contratos temporales en la plantilla” o “el mayor porcentaje de mujeres empleadas en la plantilla” del operador concurrente.

La plataforma también incluye tres módulos de inspección fronteriza que debe operar el arrendatario

El gestor aeroportuario aplicará una subida del 2% de la renta mensual al principio de cada ejercicio y, según el pliego de la licitación, busca a un operador que “sea de reconocido prestigio en la actividad que se desarrollará en el espacio arrendado”. Por ello, también exige a los concurrentes una demostración de su solvencia económica y técnica en sus propuestas. En el caso económico, Aena requiere que “el volumen de negocios anual (ingresos brutos) de cada uno de los tres últimos ejercicios económicos fiscales inmediatamente anteriores deberá ser igual o superior a 4,5 millones de euros”, un elemento que, en caso de concurrir en UTE, tendrá que cumplir al menos uno de sus integrantes por sí solo. A nivel técnico, el operador de este espacio para los próximos 15 años deberá estar en posesión de la autorización del Aeropuerto de Barcelona para procurar servicios de handling y autohandling y correo en su haber, y de un contrato con el recinto para llevar a cabo esas actividades.

Además, el hecho de que uno de los espacios sea un centro de inspección fronterizo exige que el próximo adjudicatario cuente también con licencia para efectuar dichas actividades. Actualmente, son tres los centros de estas características en Barcelona, el que opera WFS y los que están a cargo de Iberia y Swissport. En este sentido, Aena obliga al futuro operador a ofrecer servicios de inspección para seis tipologías de productos -entre ellos, alimentarios refrigerados y no refrigerado-, y reserva la opción voluntaria para dos categorías más, incluida la de animales vivos.