20 de mayo de 2024 | Actualizado 19:16

El transporte por carretera se asoma al abismo sin una hoja de ruta para atraer más conductores

Las empresas señalan la inacción de la Administración y coinciden en que se deben mejorar salarios, conciliación y condiciones de trabajo
UNO Logística

La escasez de conductores se ha convertido en uno de los principales desafíos para el transporte por carretera. Hasta ahora, empresas del sector y cargadores observaban la problemática con una cierta distancia, pero la situación empeora de forma progresiva. Como ha quedado de manifiesto en una jornada sobre el transporte por carretera organizada por la patronal logística UNO y Zaragoza Logistics Center (ZLC), la creciente falta de conductores se ha convertido en un reto de presente en el que no existe una hoja de ruta definida para afrontarla, ni desde el punto de vista sectorial ni desde la Administración.

La tecnología aún se encuentra muy alejada como para asumir las funciones de los conductores profesionales y las condiciones laborales bajo las que operan estos profesionales no lo convierten en un sector atractivo para las generaciones jóvenes, que echan en falta más conciliación familiar y mejores salarios. Además, las dificultades para acceder a los requisitos profesionales mínimos -la obtención del carnet de conducir y la inversión que conlleva- bloquean el acceso a potenciales trabajadores con pocos recursos.

“Creo que desde instancias políticas no se ha tomado en serio la situación que hay”
Javier Melcón Director comercial de Transporte del Grupo Carreras

Ante estas circunstancias, los empresarios del transporte apuntan a la Administración y su poca disposición para acometer el problema: “Creo que desde instancias políticas no se ha tomado en serio la situación que hay”, ha advertido el director comercial de la unidad de transporte del Grupo Carreras, Javier Melcón. Según datos recabados recientemente por la Asociación del transporte Internacional por Carretera (Astic), en base a estadísticas de la DGT, las expediciones del carnet de conducir para vehículos pesados han descendido claramente en el último lustro.

Desde el operador Transportes Lapuente, su director de la delegación en Zaragoza, Pedro Tomás, ha invocado también la implicación de la Administración a la hora de ayudar a encontrar una hoja de ruta que solucione el problema, pero en la cual también deberían implicarse los cargadores. También el director de la división de transporte del Grupo Sesé, Carlos Giner, ha emplazado a los cargadores a responsabilizarse en la búsqueda de soluciones. En todo caso, ha a apuntado a la ley de cadena de transporte -y concretamente a su apartado de buenas prácticas- como punto de partida “para generar un entorno laboral más digno y más atractivo”.

“El perfil del conductor de ahora no va a ser el del futuro por la irrupción de vehículos autónomos”
Francisco Comino Director de Cadena de Suministro de Bell España Alimentación

Sin embargo, el director de cadena de suministro de Bell España Alimentación (Bell Foods) -empresa cargadora-, Francisco Comino, ha matizado la voluntad de engrosar la plantilla de conductores, y ha argumentado que “el perfil del conductor de ahora no va a ser el del futuro”. Según el directivo, el oficio “va a desaparecer en el futuro”, o en todo caso “va a transformarse en otra cosa”, por la irrupción de la conducción autónoma, lo cual obstaculiza la inversión en formación de conductores, por ejemplo. Según ha defendido, “a lo mejor resolveríamos el problema a corto plazo”, pero “el reto verdadero es cómo hacer la transición” hacia un panorama distinto.

DIGNIFICAR LA PROFESIÓN CON MEJORES SALARIOS Y CONDICIONES PARA LOS CONDUCTORES
Las empresas de transporte participantes en la jornada organizada por UNO han reconocido que se trata de un problema en gran medida ligado a una cierta “denostación del sector”, según ha apuntado el director general de Marcotran, David Raposo. “Hablamos de dignificar la profesión como si no fuera digna, pero lo que ha pasado es que la hemos denostado durante tanto tiempo… Hablamos de que un señor se pueda duchar o ir al baño como si fuera un valor añadido”, ha continuado el directivo.

“Subir salarios a los conductores profesionales va a ser una obligatoriedad”
David Raposo Director general de Marcotran

Precisamente han sido los elementos asociados a los servicios para transportistas uno de los ejes esbozados por los empresarios como una posible solución que permita generar más vocaciones. En este sentido, David Raposo (Marcotran) se ha referido a un proyecto de su empresa que cuenta “con una dotación de alrededor de cuatro millones de euros” para construir parkings públicos en los cuales “el centro sea el conductor, no el camión”. La iniciativa se alinea con las sugerencias introducidas por Javier Melcón (Carreras) durante su intervención en el foro, en la que ha reclamado medidas como “evitar la conducción nocturna, habilitar áreas de descanso dignas a los conductores, y que haya seguridad en el día a día del trabajo”. A su juicio, todas estas condiciones deberían contribuir a dignificar el oficio.

Sobre la dignificación también pivota el elemento del salario, respecto del cual los actores de la carretera han reconocido una pérdida importante del poder adquisitivo en los últimos años. En ese sentido, Javier Melcón (Carreras) ha manifestado que se debe afrontar “la oferta y la demanda, y asumir que habrá que subir los salarios, eso contribuirá”, un extremo en el que también ha coincidido David Raposo (Marcotran). De hecho, ha sentenciado que “subir los salarios va a ser una obligatoriedad”.

Las mejoras salariales de los conductores deben acompañarse de más conciliación para atraer a los jóvenes

Por su parte, el consejero delegado del operador logístico TLA, Jorge Luis Jiménez, ha añadido que “no puede ser que un conductor gane solo un poco más que un mozo de almacén, que a las tres de la tarde finalizará el turno y dormirá en su casa”. Sin embargo, el responsable de la compañía ha advertido que “hay que actuar en varias dimensiones: sueldo interesante, pero también conciliación”, y ha argumentado que ese último elemento es el que, en gran medida, separa a los jóvenes profesionales de una carrera en el transporte. Para el responsable de TLA, “la gente joven no quiere vivir así, no quiere pasarse dos semanas por ahí” en una profesión que ha indicado que “a veces resulta penosa” y donde “la media de edad es muy alta, y cuando se jubilen, vamos a tener un problema”. Por ello, ha abierto la puerta a que el sector pueda nutrirse de grupos tradicionalmente excluidos de la profesión, como son las mujeres o el tercer sector. Además, “habría que facilitar la entrada, que no cueste 6.000 euros sacarse el carnet, cosa que lo hace imposible”. Por ello, los empresarios han demandado que la Administración introduzca subvenciones en este sentido.