22 de mayo de 2024 | Actualizado 19:09

Freixenet se alía con Serveto y Repsol para probar carburantes en sus transportes a Madrid

Los vehículos empleados en el piloto funcionarán con un combustible creado a partir de aceites procedentes de residuos
Freixenet

La productora y distribuidora de cavas Freixenet participa en una prueba piloto para operar sus transportes por carretera a Madrid con un biocombustible renovable de segunda generación. La empresa vitivinícola colabora con Repsol, que lidera la iniciativa, y con la empresa de transporte y logística Serveto. Según fuentes de Freixenet, los vehículos empleados en el piloto funcionarán con un combustible “cuya materia primera es únicamente procedente de aceites procedentes de residuos, como aceites de cocina usados”. Las pruebas se realizarán en los transportes desde la sede de la compañía en Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) durante cuatro meses y tienen por objetivo reducir el 85% de las emisiones de CO2 de la flota que emplea la compañía.

“La movilidad sostenible es una de nuestras prioridades”
Gloria Martí Responsable de Sostenibilidad y Medio Ambiente de Freixenet

La ruta hacia Madrid reaprovisiona el almacén que la firma vitivinícola opera con una empresa logística externa y cubre una frecuencia de, por lo menos, dos veces a la semana, ha explicado su responsable de Logística, Cristina Durán. El biocombustible se utilizará solo en los camiones de Serveto, aunque la empresa también trabaja en estos servicios con otras compañías. Los camiones podrán repostar el biocombustible en las gasolineras de la multinacional energética que lo suministran, y el proyecto estará activo hasta finales de julio. Sin embargo, el objetivo de las firmas involucradas es de mantenerlo a partir de septiembre: “Nuestra idea es continuar tanto como podamos, y luego ya funcionar así con normalidad, aunque de momento es un proyecto” ha precisado Cristina Durán.

Según fuentes de Freixenet, una de las principales ventajas del biocombustible de Repsol radica en que no es necesario implementar cambios en los motores de los vehículos para usarlo, “puede utilizarse en cualquier vehículo actual y aprovechar las infraestructuras existentes de distribución y repostaje”. Además, la empresa vitivinícola también señala que “se trata de una medida complementaria a la electrificación de vehículos”. La responsable de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la compañía, Gloria Martí, ha manifestado que “sabemos que la transición energética es uno de los aspectos que debe marcar nuestra hoja de ruta y se ha convertido en fundamental para el correcto desarrollo de nuestra actividad”, y ha añadido que su mercado principal es el europeo, lo que convierte “la movilidad sostenible en una de nuestras prioridades”.

Con el objetivo de reducir sus emisiones en el transporte, Freixenet ya realizó a finales de 2021 una prueba piloto para trasladar sus trayectos con el mercado alemán al ferrocarril, estimando que reducía el 92% de las emisiones del envío. Asimismo, ha manifestado que su distribución en los países nórdicos de Europa le exige una estrategia cada vez más descarbonizada de sus operativas logísticas, por lo que su estrategia se fundamenta en trasladar esas operativas del camión al tren. A propósito del nuevo piloto con Repsol y Serveto, Cristina Durán ha manifestado que “el tejido empresarial español poco a poco va adaptándose a una nueva realidad marcada por los objetivos recogidos en el pacto verde europeo”.