25 de junio de 2024 | Actualizado 20:30

El puerto de Tarragona licita la segunda fase de obras de su terminal en Marchamalo

La autoridad portuaria invertirá 26,7 millones de euros en esta segunda fase y prevé que la infraestructura esté operativa en 2024
Autoridad Portuaria de Tarragona

La Autoridad Portuaria de Tarragona ha lanzado la licitación para acometer la segunda fase de obra en su terminal Intermodal en Guadalajara-Marchamalo. Los trabajos conllevarán una inversión inicial de 26,7 millones de euros y suponen la fase final de construcción del puerto seco, que desde el recinto tarraconense se espera que esté operativo en 2024. Una vez finalizada, la instalación tendrá una superficie de 150.000 metros cuadrados y estará conectada con la terminal intermodal de La Boella, situada en el recinto portuario catalán.

750 metros

Las vías de la Terminal Guadalajara-Marchamalo habilitarán operativas con trenes de hasta 750 metros

La segunda fase de la construcción se centra en el levantamiento de la superestructura de vías, que incluye “la construcción de tres vías de carga y descarga y otras tres vías de expedición y recepción para trenes de 750 metros de longitud”, ha especificado la autoridad portuaria. Asimismo, también se procederá a la instalación de “19 desvíos que permitirán todos los movimientos y maniobras” y “las conexiones en dos puntos con la red ferroviaria de Adif” –dirigidos hacia Madrid y Zaragoza-, en unas actuaciones que generarán un total de “7.750 metros de vía en ancho ibérico”. Por otro lado, los operadores adjudicatarios también deberán construir un edificio de servicios de cien metros cuadrados y pavimentar 100.000 metros cuadrados destinados a “la zona de operativa y almacenaje de mercancías”, e instalar “elementos de seguridad, comunicación, electrificación y catenaria”.

Desde el puerto tarraconense se espera que la nueva terminal, multipropósito y multicliente, “consolide al recinto como puerta natural de entrada y salida del Mediterráneo”, gracias a la “captación de nuevos tráficos de la Península Ibérica”. En este sentido, la autoridad portuaria señala la conexión futura a través de la terminal entre el Corredor de Henares y el Corredor Mediterráneo, “favoreciendo la circulación de mercancías entre la Península y el resto del continente europeo”. La terminal se sitúa a unos 70 kilómetros de Madrid, con un radio de acción sobre “el área más dinámica del entorno de la capital del Estado”, han recordado fuentes de la institución portuaria.