18 de julio de 2024 | Actualizado 20:13

La inestabilidad económica global deja huella en los tráficos del puerto de Barcelona

El tráfico total y el movimiento de contenedores descienden hasta febrero, pero se recuperan los vehículos nuevos y los graneles sólidos
El volumen de vehículos nuevos en el puerto de Barcelona se ha duplicado en el primer bimestre del año | Autoridad Portuaria de Barcelona

El volumen de mercancías del puerto de Barcelona hasta febrero se ha deteriorado a causa de la inestabilidad económica mundial. El movimiento total ha retrocedido en el 11,3% respecto a los dos primeros meses del año anterior, pero se ha mantenido por encima de los 10 millones de toneladas. El tráfico de contenedores, que ya había experimentado cierta ralentización a finales de 2022, ha sumado 510.076 teus, lo que supone una contracción del 8,6% respecto a los dos primeros meses del ejercicio 2022. Por su parte, el tráfico de contenedores llenos muestra un descenso en las importaciones del 2,2%, mientras que las exportaciones han hecho lo propio pero en mayor medida, con un retroceso del 14,8%.

El primer mercado del puerto, China, ha reducido el 11,8% las importaciones y el 9,8% las exportaciones. Otros países destacados, como Estados Unidos, Turquía, Corea del Sur o India también han reducido sus intercambios con Barcelona, mientras que el tráfico con las Islas Baleares se ha mantenido en cifras positivas (+1,3%). Las unidades de transporte intermodal (utis) también se han visto afectadas por la inestabilidad y han descendido el 9%.

Tanto el movimiento de vehículos nuevos como de graneles sólidos se ha disparado hasta febrero

Durante los meses de enero y febrero, el tráfico de vehículos nuevos se ha multiplicado por dos respecto a los dos primeros meses del ejercicio anterior, alcanzando las 119.898 unidades. Según ha explicado la autoridad portuaria, este comportamiento tiene su explicación en el crecimiento del comercio exterior y al cabotaje, que se ha incrementado en el 111,9% y en el 60,7%, respectivamente. La importación de vehículos eléctricos chinos se ha convertido en un pilar del crecimiento de Barcelona en esta tipología de productos.

Otro de los segmentos en alza ha sido el grupo de los graneles sólidos, que han cerrado febrero con un incremento del 17,8%, un hecho que se debe al crecimiento de la sal común y las potasas, con subidas cercanas al 40%, y a la recuperación del cemento, el clínker y el haba de soja. Estos últimos sectores habían experimentado descensos en los últimos meses por factores como la guerra de Ucrania, según recuerdo el recinto catalán.

Por su parte, los graneles líquidos han retrocedido el 27,3% por la disminución de los flujos de gasolina y gas natural. Por otro lado, el número de pasajeros ha crecido con fuerza, tanto en el caso de ferries como de cruceros. En el primer caso, se han incrementado el 25,5%, hasta alcanzar los 127.321 pasajeros. En el caso de los cruceristas, se han triplicado en el primer bimestre del año, periodo en el que se han contabilizado 172.837 pasajeros, “lo que da señales de desestacionalización”, ha asegurado la autoridad portuaria.