
El viaje de los helicópteros para no ir detrás de nadie
Nacido en la fábrica de Boeing en Ridley Park, Pensilvania (Estados Unidos), con más de 11.000 kilos de peso, tres metros de alto, 16 de largo y con una carga útil de más de 10 toneladas. Ha surcado mares, atravesado el cielo y rodado por las carreteras españolas admirando los paisajes verdes de Santander y los campos de Torrejón de Ardoz hasta llegar a su nuevo hogar, la base Coronel Maté de Colmenar Viejo (Madrid). Se llama CH47 F, de Foxtrot, la siguiente versión del helicóptero de transporte militar y apoyo logístico al combate más conocido como Chinook.
La base Coronel Maté de Colmenar Viejo (Madrid) es el hogar de estos helicópteros de transporte militar
Para el viaje de este gigante, la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) del ministerio de Defensa asegura que se han escogido diferentes medios para flexibilizar el transporte y abaratar costes al mismo tiempo. Por ello, de los cinco Chinook que ya han llegado a España de los 18 previstos, tres han venido por vía aérea y dos por vía marítima. El único operador logístico que ha participado ha sido la multinacional DSV. “Evidentemente el medio más rápido y fácil es por vía aérea, pero también es el más caro, por lo que utilizamos el barco como medio principal y en caso de que surjan dificultades o imprevistos (como ocurrió con la pandemia) se utiliza el avión para no romper el ritmo de montaje de los helicópteros en España”, destacan desde la la Dirección General de Armamento y Material.
Cabe destacar que España utiliza helicópteros de este modelo en el Batallón de Helicópteros de Transporte (BHELTRA V) de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), ubicadas en Colmenar Viejo (Madrid). Ha sido desplegado a lo largo de todo el territorio nacional, así como en las misiones internacionales en las que las FAMET participan y han participado. También ha sido protagonista de películas bélicas como en ‘Zona Hostil’ o un personaje secundario en la serie ‘La casa de Papel’. La principal ventaja de este helicóptero frente a su predecesor es que hace uso de la tecnología y la digitalización, incorporando sistemas como el piloto automático o el mantenedor de posición y altitud que les permiten, por ejemplo, volar en condiciones de baja visibilidad minimizando riesgos.
CRUZANDO EL CIELO
La travesía del CH47 F comienza en Ridley Park, donde se desmontan las palas, transmisiones y rotores, posteriormente se retractila el helicóptero con plástico para subirlo a un camión de góndolas especiales, “ya que la anchura de las ruedas de la aeronave no coincide con el ancho estándar de las góndolas”, explican desde la Dirección General de Armamento y Material. Viaja por carretera hasta Dover, Delaware, donde se retira el plástico y se monta en el avión C-17 de las fuerzas aéreas estadounidenses, para cruzar el cielo hasta aterrizar en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid).
El operador DSV ha participado en las operaciones de traslado, tanto por vía marítima como aérea, hasta España
“Para el transporte en avión se necesita una preparación especial en cuanto a líquidos inflamables y otros equipos que necesitan ser retirados, aunque se carga y descarga del avión sobre las propias ruedas del helicóptero, arrastrándolo, por lo que es el método más sencillo”, recalcan desde la Dirección General de Armamento y Material. A pesar de ello, conlleva dificultades. No solo por la preparación, sino porque necesitan contar con la disponibilidad del avión C-17, y debido a los últimos acontecimientos mundiales “están muy solicitados”. Desde Torrejón, vuelven a empaquetar el helicóptero para que viaje por carretera hasta Colmenar Viejo.
ATRAVESANDO EL MAR
Los dos CH47 F que han viajado por mar partieron en camión desde la fábrica de Boeing en Ridley Park hasta Baltimore, donde se subieron a un barco Ro-Ro en dirección a Santander. “Hay que instalarlo sobre una plataforma Ro-Ro, conocidas como roll-trailers o Mafi, pero como estas tampoco se ajustan al ancho de las ruedas, hay que poner un suplemento, lo cual hace subir bastante la altura del helicóptero y solamente se puede embarcar en aquellos buques que tengan puertas de más de 5,20 metros de alto”, subrayan desde la Dirección General de Armamento y Material. Normalmente, pasan por los puertos de Zeebrugge (Bélgica) y Bremerhaven (Alemania) para cambiar de buque, pero dependiendo de la naviera pueden realizar una ruta directa desde Baltimore a Santander. Una vez en España, igual que ocurre con los transportados por vía aérea, se suben a un camión para dirigirse a Colmenar Viejo.
Por vía marítima, desde la Dirección General de Armamento y Material recalcan que el principal reto es encontrar un barco Ro-Ro con espacio libre para embarcar el aparato y que su ruta coincida con las fechas que sean propicias para que el helicóptero no esté demasiado tiempo en las instalaciones de la factoría de Boeing o en el puerto de Baltimore y, además, que una vez en España tampoco se quede mucho tiempo en el puerto de Santander. “Hay que tener en cuenta que los transportes especiales por carretera no pueden circular cualquier día del año y esto puede retrasar su traslado”, recuerdan. Otras dificultades que relata la Dirección General de Armamento y Material es que, al realizar el cambio de barco en el puerto de Zeebrugge, por determinadas circunstancias, no se ha podido embarcar el helicóptero en el siguiente barco programado. “Esto ha ocurrido por falta de compromiso de las navieras, aunque también hay que contar con que la puerta de embarque tenga la altura suficiente para que se pueda introducir el helicóptero”, afirman.
El principal reto en el caso de los envíos por vía marítima radica en encontrar un barco adecuado disponible
BASE CORONEL MATÉ: EL HUB PARA SU MONTAJE Y OPERATIVA
La travesía termina en Colmenar Viejo (Madrid), concretamente en la Base Coronel Maté donde se encuentra el BHELTRA V (Batallón de Helicópteros de Transporte) de las FAMET (Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra) y, por consiguiente, los pilotos del Chinook. Los helicópteros han viajado con sus piezas, aunque estas hayan sido desmontadas para el embarque, por lo que a su llegada hay que volver a montarlos. “Ninguna parte del helicóptero que tenga que viajar lo hace en otro buque o avión diferente, las partes que no viajan con las aeronaves es porque ya se encuentran en España debido a que es un programa de modernización y estas piezas son aprovechables de los modelos antiguos que se dan de baja”, explican desde la Dirección General de Armamento y Material del ministerio de Defensa.
El desmontaje que se llevó a cabo en Estados Unidos lo realiza el fabricante aeronáutico Boeing en la misma factoría, pero en España el montaje lo realiza BG Helicopters, una empresa subcontratada por Boeing. “Los procesos de montaje y desmontaje no han sido complicados, ya que es el mismo procedimiento que se realiza cuando se despliegan los helicópteros en operaciones en el extranjero”, destacan los responsables del proceso.

Por otro lado, puede que durante el viaje alguna pieza haya sufrido roturas, por lo que España cuenta con varias alternativas para los repuestos. Por un lado, si es una pieza que esté en garantía se emplea el procedimiento de Repair & Return (R&R). “Se realiza una solicitud de reparación, conocida como SDR (Supply Discrepancy Report), por la cual se envía el elemento defectuoso a EEUU y se devuelve una vez esté reparada”.
Para el resto de elementos que no están sujetos al procedimiento R&R se realiza un acopio de repuestos o IPL (Inicial Provision List). Esta lista se realiza en base a la experiencia y estudios estadísticos para que en ella aparezcan aquellos elementos que son más susceptibles de que se estropeen. Es decir, cuentan con stock de estos repuestos almacenados en el Parque y Centro de Mantenimiento de Helicópteros (PCMHEL) en Colmenar Viejo.

Además, existe un crédito de fondos para el resto de elementos que no están incluidos en los dos casos anteriores. En caso de que no se pueda reparar el elemento en cuestión, no esté en garantía o tampoco esté en la IPL se realiza la compra directamente al ejército de EEUU y se obtiene de su sistema logístico o si no lo tienen en stock, se obtiene directamente del fabricante.
Después de la travesía y el montaje, son los pilotos de pruebas del Batallón de Helicópteros de Transporte los que tienen que volarlo para comprobar que todo funciona correctamente y así, darles el apto pasando a formar parte de la familia de las FAMET. Tras ello, están listos para cumplir su lema: “Detrás de nadie”, porque este helicóptero de grandes dimensiones, que puede volar de noche, entre las nubes, con niebla y cargar más de 10 toneladas, siempre va el primero en una misión.









