12 de julio de 2024 | Actualizado 13:01

La presión por cumplir los plazos mantiene los ratios de accidentes en el negocio logístico

Los accidentes laborales en el sector permanecen estables, pero en la comparativa con otras actividades se constata un empeoramiento
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La demanda de inmediatez, que se ha instaurado como un pilar básico del consumo actual, genera mayores tensiones en materia de seguridad en el negocio logístico, pese a la progresiva automatización de tareas. Con motivo de la celebración hoy del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, recuperamos las estadísticas del ministerio de Trabajo y Economía Social, que constatan que el año pasado se registraron un total de 38.637 accidentes laborales en el transporte y la logística, una cifra prácticamente calcada a la de 2021, cuando fueron 38.894 los siniestros. Pese a la reducción considerable que se observó durante 2020, año de cuarentenas y de teletrabajo, y la creciente automatización de procesos, el negocio del transporte y almacenamiento está entre los siete sectores con mayor accidentabilidad laboral, cuando un año atrás era el octavo.

En el caso de las actividades de almacenaje, las presiones de los clientes sobre las empresas para cumplir los plazos tiene mucho que ver en estos números, según las fuentes consultadas. “Actualmente, la tendencia en el modelo de compra de la sociedad se está transformando hacia un modelo de negocio mediante el cual el cliente necesita y demanda inmediatez en los productos que adquiere, por lo que la capacidad de almacenaje y transporte por parte de las empresas del sector logístico debe ser muy alta, y sobre todo, muy eficiente”, explican desde la Asociación Española de Servicios de Prevención Laboral (Aespla). Unos plazos de entrega de horas y un volumen de productos disponibles en los centros logísticos cada vez mayor hacen el resto. Hasta 45.182 operadores de maquinaria móvil y 28.371 operadores y montadores sufrieron un accidente en su centro de trabajo en 2022.

La rapidez es, precisamente, uno de los factores con los que los operadores logísticos buscan diferenciarse de la competencia, sostiene la responsable del Gabinete de Salud Laboral de la Unión Sindical Obrera (USO), Silvia Marco. “Realizo un pedido y tendré en cuenta el tiempo transcurrido desde la compra hasta que dispongo del producto y esto provoca que, para poder alcanzar esos tiempos, se obvien medidas de seguridad”. Más allá de la inmediatez, demandada principalmente por el cliente, la precarización del sector también entra en las variables de la accidentabilidad. Según la secretaria general de la Asociación de Especialistas en Prevención y Salud Laboral (Aepsal), Susana Romero, “la logística trae aparejados la subcontratación y el empleo sumergido, donde existe mayor precariedad”.

La repetición de tareas en el almacenaje provoca pérdidas de concentración y precisión de los trabajadores

Desde el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) se ve el sector del almacenaje como un ámbito “muy característico y atomizado donde es habitual repetir tareas, lo cual siempre hace perder concentración y precisión”. En un mismo espacio de trabajo pueden convivir carretillas y robots en movimiento, cajas y palets apilados y cargas pesadas. Buscando la mayor eficiencia, las compañías recurren a la automatización a través de herramientas tecnológicas, pero desde Aespla señalan que, pese a eso, “cada compañía debe reorganizar su modelo organizativo de trabajo y funcionamiento contando con las posibilidades tecnológicas disponibles para mejorar la ergonomía”. Sin embargo, eso no siempre está al alcance de todos. “La automatización a esos niveles es muy interesante, pero esa no es la realidad de la pyme”, reconoce Susana Romero (Aepsal).

LAS CARACTERÍSTICAS DIFERENCIALES DEL TRANSPORTE POR CARRETERA
El caso de la carretera es una tormenta perfecta. “Dentro del sector del transporte, bien sea de personas o de mercancías, existe un gran número de riesgos asociados al conductor, al vehículo y a la carga transportada”, constatan desde el INSST. Un parque de vehículos cada vez más envejecido, unas plantillas próximas a la jubilación y un trabajo sedentario que requiere de concentración y alerta permanentes con unas jornadas de duración cambiante provocan que el sector sea, de lejos, el que más accidentes registra de todas las actividades relacionadas con la logística y el transporte.

Los informes del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo recogen incluso un apartado especial para el transporte de mercancías, ya que este organismo considera esta actividad como “potencialmente insegura”, sobre todo en el traslado de mercancías peligrosas. “Es evidente que los principales riesgos en el transporte de mercancías vienen derivados de la conducción en sí y de los factores que sobre ella pueden influir: fatiga y cansancio, el sueño y la conducción nocturna”, e incluso la propia fisonomía de la carga, según advierten. Aunque hay que tener en cuenta que en el transporte terrestre de mercancías también entra el modo ferroviario, el INSST apunta a que “es difícil que la accidentabilidad sobre las vías llegue a la incidencia de la carretera”.

El instituto recuerda la existencia del artículo 14 de la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, donde se exige que el empleador lleve a cabo una evaluación de los riesgos a los que los trabajadores se exponen. “La flota de camiones debe ser el lugar de inspección del empresario a fin de determinar posibles deficiencias o daños que puedan traducirse en riesgo para los trabajadores”, recuerdan. Además, “ha de evaluarse la salud de los camioneros con carácter periódico para poner de manifiesto circunstancias que supongan incompatibilidades o limitaciones a la hora de conducir”.

LA DOBLE CARA DE LA TECNOLOGÍA
De las 17 comunidades autónomas españolas, una docena sobrepasaron los mil accidentes en transporte y almacenamiento con baja laboral. De ellas, las que acumularon más incidentes fueron Madrid (7.145), Catalunya (6.722), Andalucía (5.948) y la Comunitat Valenciana (3.861), los territorios con mayor actividad de este negocio. Grandes áreas logísticas en las que, tanto sindicatos como asociaciones especializadas en protección laboral frente a los accidentes invitan a poner el foco en la tecnología. Silvia Marco (USO) apunta que el sector debe estar pendiente de las innovaciones que surjan, pero alerta del problema de no hacer un uso adecuado de las mismas. “Podemos tener dispositivos de geolocalización con el fin de tener la ubicación exacta de un trabajador para poder socorrerle en caso necesario, pero también lo utiliza la empresa para controlar los tiempos de desplazamiento, los trayectos realizados, etc”.

Por eso, desde los sindicatos defienden que la producción y el beneficio nunca deben anteponerse a la seguridad y la salud laboral. “Hay una normativa que cumplir y estamos hablando de la salud, e incluso la vida de las personas trabajadoras. Trabajamos para ganarnos la vida, no para perderla”, recuerda Silvia Marco. Los delegados de prevención, por su parte, además de coincidir en reivindicaciones, subrayan la necesidad de reforzar las políticas que eviten las lesiones y distribuir mejor y más equitativamente las cargas de trabajo en los diferentes puestos a través de la automatización. No obstante, “a partir de aquí, cuestiones como la urgencia de plazos y la multiplicación de envíos introducen elementos como el factor humano en la ecuación, que acaba generando un accidente”, apunta Aespla. Por ello, la asociación ve básico aumentar la formación en los puestos que se cubran y en materia de prevención de riesgos.