22 de abril de 2024 | Actualizado 0:01

La producción de vehículos Euro 7 aumentará el coste por encima de los cálculos de Bruselas

Los fabricantes europeos sitúan el encarecimiento de turismos y furgonetas en 2.000 euros por unidad y en 12.000 euros para camiones
Volvo Trucks

La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) apunta que las previsiones de la Comisión Europea sobre el encarecimiento de producir vehículos Euro 7 se han quedado cortas. El informe Regulatory Costs of Euro 7 matter, realizado por Frontier Economics y publicado por ACEA, sostiene que los costes directos de fabricar vehículos contempladas en dicha norma para reducir las emisiones serían entre cuatro y diez veces superiores a las estimaciones anunciadas por Bruselas.

Según este estudio, fabricar vehículos de turismo y furgonetas bajo el estándar Euro 7 con motor de combustión interna, ya sean diésel o gasolina, supone unos costes adicionales de alrededor de 2.000 euros por unidad, mientras que la Comisión Europea, en su evaluación previa de impacto, cifraba el incremento entre 180 euros y 450 euros. Para camiones y autobuses diésel, Frontier Economics calcula que la cifra ascendería a aproximadamente a 12.000 euros respecto a los costes actuales de fabricación, cuando la Comisión Europea la había situado previamente en 2.800 euros.

Además, estas estimaciones solo consideran los costes directos de fabricación, que están relacionados con equipos e inversiones. En cambio, los costes adicionales no se traducen en precios de compra, sino que se suman a los costes finales para los consumidores, han advertido los fabricantes europeos de automoción. Por tanto, los incrementos de precios serán mayores de lo indicado en el estudio.

La directora general de ACEA, Sigrid de Vries, ha expresado el compromiso de la industria automotriz europea con “la reducción de las emisiones en beneficio del clima, el medio ambiente y la salud”. Sin embargo, considera que la propuesta Euro 7 “no es la vía adecuada para lograrlo, ya que tendría un impacto ambiental mínimo a un coste desproporcionadamente alto”. De Vries apuesta por la movilidad eléctrica. Según ha defendido la directiva, se pueden obtener “mayores beneficios ambientales y para la salud mediante la transición a la electrificación, al mismo tiempo que se reemplazan los vehículos más antiguos en las carreteras de la UE por modelos altamente eficientes que cumplen con las normativas Euro 6/VI”.