30 de mayo de 2024 | Actualizado 0:01

La descarbonización acelerada acrecienta el riesgo de incendios en los buques de mercancías

El transporte de nuevos tipos de carga, como vehículos de baterías de litio, muy inflamables, puede causar fuegos o explosiones
Puerto de Hamburgo

El transporte marítimo de mercancías registró el año pasado un mínimo histórico de pérdidas de embarcaciones mercantes por accidentes. De hecho, se situaron en 38 buques, muy lejos de los 59 del ejercicio 2021, según el último informe Safety & Shipping Review 2023 publicado por la aseguradora Allianz Global Corporate & Specialty. Pese a esta evolución, varios factores están aumentando el riesgo de incendios en la marina mercante mundial. Uno de ellos es la descarbonización, que está dando lugar al transporte de nuevos tipos de carga en los buques, como vehículos eléctricos y mercancías alimentadas por baterías. En este sentido, las baterías de iones de litio, potencialmente muy inflamables, suponen un riesgo creciente para el transporte marítimo de contenedores y automóviles, afirma el estudio de Allianz. La aseguradora prevé que este mercado de baterías crezca más del 30% anual durante la próxima década.

+17% interanual

Se produjeron 209 incendios en barcos durante 2022, la cifra más alta en una década

Uno de los principales peligros de las baterías de iones de litio es el desbordamiento térmico, un incendio de rápido calentamiento que puede provocar una explosión. Las principales causas de los incendios de baterías de iones de litio son una fabricación deficiente o celdas o dispositivos dañados, sobrecargas y cortocircuitos, según apunta el estudio. De hecho, solo en 2022, se registraron un total de 209 incendios, la cifra más alta en una década, lo que la convierte en la tercera causa de incidentes a nivel mundial, con un aumento interanual del 17%. “La mayoría de los buques carecen de las capacidades de protección, detección y extinción adecuadas para hacer frente a este tipo de incendios en el mar”, afirma el director global de Consultoría de Riesgos Marítimos de AGCS, Rahul Khanna. “La atención debe centrarse tanto en medidas preventivas como en planes de emergencia que ayuden a mitigar este peligro, como una formación adecuada de la tripulación y el acceso a equipos de extinción apropiados o la mejora de los sistemas de detección precoz”, añade.

El problema, según señala Khanna, es que la inversión en sostenibilidad y en reducir las emisiones contaminantes del transporte marítimo de mercancías se lleva una buena parte de las inyecciones económicas de las grandes compañías navieras en sus planes estratégicos. Mientras los esfuerzos se focalizan en cumplir con los compromisos de la agenda internacional en materia de sostenibilidad, de lejos el mayor reto del sector, Khanna cree que a cambio se descuidan otros aspectos. “Las presiones económicas por cumplir con los plazos establecidos y evitar las sanciones podrían poner en peligro inversiones vitales en las estrategias de las compañías, así como otras iniciativas relacionadas con la seguridad”, valora.

Al mismo tiempo, las cargas peligrosas se transportan en buques cada vez de mayores dimensiones y capacidad. En el caso de los portacontenedores, estos han duplicado su capacidad en los últimos 20 años y la mayor parte de la cartera de pedidos de las grandes navieras mundiales acabará sustituyendo a embarcaciones más pequeñas. En consecuencia, sostiene el estudio de Allianza, el impacto de los incendios se amplifica, lo que puede dar lugar a pérdidas más graves. El fuego es una de las causas más frecuentes de pérdidas totales en todos los tipos de buques, con 64 barcos perdidos en los últimos cinco años. El análisis de Allianz de cerca de 250.000 siniestros de la industria de seguros marítimos muestra que el fuego fue también la causa más cara de siniestro, representando el 18% del valor de todos los siniestros analizados desde 2017.

Además, las mercancías peligrosas mal declaradas, como productos químicos, baterías y carbón vegetal suponen, según el informe, una cuarta parte de los incidentes graves a bordo de portacontenedores. “No declarar, documentar y embalar correctamente una carga peligrosa puede contribuir a que se produzcan incendios o dificultar las labores de extinción”, explica Khanna. “Etiquetar una carga como peligrosa es más caro”. Por eso, “algunas empresas intentan eludirlo etiquetando los fuegos artificiales como juguetes o las baterías de iones de litio como piezas de ordenador, por ejemplo”. Actualmente, el papel tecnológico ha solucionado parte de este problema, aunque los expertos reclaman más inversiones para la seguridad contra incendios y la declaración de cargas peligrosas. Sin embargo, desde Allianz recuerdan que “la inflación está disparando el coste de los siniestros de casco, maquinaria y carga”, lo que dificulta realizar esas inversiones.

Aunque las pérdidas totales disminuyeron, el número de siniestros se mantuvo constante

Con todo, el informe de Allianz apunta a que el año pasado se alcanzó un descenso de más de un tercio en lo que respecta a pérdidas totales de buques mercantes, lo que también supone el índice más bajo desde que el estudio tiene registros. La aseguradora señala las mejoras “significativas” de las condiciones a bordo en la última década, aunque apuntan a escollos en el horizonte, como el efecto dominó del conflicto de Ucrania, la incertidumbre económica o el coste al alza de las reclamaciones marítimas, además de los mencionados riesgos de incendios y la descarbonización. Las 38 pérdidas totales de buques en todo el mundo en 2022 supusieron un descenso frente a las 59 del año anterior. Esto representa una reducción del 65% en las pérdidas anuales en diez años. Hace tres décadas, la flota mundial perdía más de 200 buques al año, según el informe.

Aunque las pérdidas totales disminuyeron el año pasado, el número de siniestros o incidentes marítimos notificados se mantuvo constante (3.032 en 2022 frente a 3.000 en 2021). Las Islas Británicas registraron el mayor número de incidencias, con 679. Los daños o averías en la maquinaria representaron cerca de la mitad de todos los incidentes a nivel mundial, con un total de 1.478.

La aseguradora contabiliza que, en la última década, se han producido más de 800 pérdidas en la flota mercante mundial. La región marítima del sur de China, Indochina, Indonesia y Filipinas es el punto caliente de pérdidas globales, tanto en el último año como en la última década (204 pérdidas totales). Fue responsable de uno de cada cinco siniestros en 2022, debido a factores como los elevados niveles de comercio, la congestión de los puertos, la antigüedad de las flotas y las condiciones meteorológicas extremas. El Golfo Arábigo, las Islas Británicas y las aguas del Mediterráneo occidental le siguieron en el ranking.