21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

La terminal de APM en Gijón será la primera neutra en CO2 de la red global del gestor portuario

La instalación de El Musel, que prevé sumar 10.000 teus con la post-panamax recibida de Valencia, alcanzará la plena descarbonización en 2030
APM Terminals Gijón

La terminal de contenedores de APM Terminals en Gijón será la primera neutra en emisiones de dióxido de carbono (CO2) de la red de 73 instalaciones de la filial de gestión portuaria de Maersk en el mundo. El grupo estibador tiene previsto alcanzar la plena descarbonización de la terminal de Gijón en 2030, diez años antes que el resto de las terminales, según adelantaron los directivos de la división APM Terminals Spain Gateways el pasado viernes en el acto de presentación de una grúa post-panamax en su concesión de El Musel.

El plan de descarbonización de APM se marca como objetivo que todas sus terminales reduzcan el 70% de emisiones a la atmósfera en 2030 y sean neutras en 2040. El adelanto de la hoja de ruta en Gijón “es una ambición factible, ya que las dimensiones y la maquinaria de la terminal nos permitirán trabajar más rápido”, explicaron responsables técnicos de la empresa.

APM trabaja para alcanzar la plena descarbonización de la terminal de Gijón diez años antes que en el resto

En concreto, la terminal ocupa una superficie de 60.503 metros cuadrados en los muelle de La Osa y dispone de dos grúas pórtico y siete vehículos reach stacker para mover y apilar contenedores en el patio. “En el caso de los reach stacker, estamos todavía estudiando si remotorizarlos o adquirir equipos nuevos eléctricos. Aún es una tecnología que está en desarrollo para lograr baterías de mayor durabilidad; pero lo que sí sabemos es que estará lista en 2025, lo que nos permitirá cumplir nuestro objetivo de descarbonización”, añadieron los mismos medios.

Por otra parte, la entrada en funcionamiento de la grúa post-panamax permitirá que la terminal pueda “trabajar con buques portacontenedores de mayores dimensiones”, según explicó la directora comercial de APM Terminals Spanish Gateways, María García. La instalación de la filial de Maersk en Gijón movió 46.042 teus en 2022. La división española de APM también integra a las terminales import-export del grupo estibador en Barcelona, Valencia y Castellón. La post-panamax puede operar con buques de 33 metros de manga y 16 filas de contenedores en cubierta. Asimismo, la terminal tiene una panamax para barcos de 25 metros de manga y hasta 13 hileras de contenedores.

La llegada de la grúa port-panamax a Gijón permitirá trabajar con portacontenedores de mayores dimensiones

La concesión de APM Terminals en Gijón cuenta con capacidad para 200.000 teus anuales. “Apostamos por seguir con la senda de crecimiento en Gijón. Estimamos que la post-panamax nos permitirá sumar 10.000 teus más de tráfico, unos 200 movimientos más a la semana, porque hay tráfico potencial de Castilla y León, Cantabria y Asturias”, añadió García. Los armadores que ahora escalan en la terminal con buques propios son WEC y MSC, y Maersk con buques feeder de X-press, que tienen conexiones directas con puertos del Atlántico y con Canarias. Estos barcos también transportan contenedores de CMA CGM, Cosco, Evergreen, Hapag-Lloyd y ONE. Según datos de la compañía con sede en Países Bajos, los principales cargadores de la terminal son Dupont, que fabrica productos especiales para diferentes industrias, el gigante del acero ArcelorMittal, Química del Nalón, que produce brea y naftalina, la siderúrgica Aleastur, el fabricante de escaleras mecánicas Thyssenkrupp, el productor de vidrio plano Saint Gobain, Central Lechera Asturiana y Bayer.

UN HITO QUE COINCIDE CON LAS BODAS DE PLATA D LA PRIMERA LÍNEA EXTRANJERA
La post-panamax llegó a la rada de El Musel el pasado 31 de enero desde la terminal de contenedores de APM en el puerto de Valencia, donde venía operando. Su transporte e instalación, que han absorbido una inversión de 2,5 millones de euros, no estuvieron exentos de dificultades. La grúa partió de Valencia el 11 de enero después de añadir refuerzos para su fijación en la cubierta de un buque del armador alemán United Wind Logistics, especializado en el transporte de carga pesada. El barco con la grúa realizó “una travesía de 1.134 millas y 20 días de navegación con incidencias meteorológicas”, según explicó el responsable de mantenimiento de la terminal, Marcos Fernández, en el acto de presentación de la post-panamax.
Tras atracar en Gijón, los técnicos tuvieron que retirar los elementos de fijación de la grúa al barco antes de su descarga en el muelle, operación que llevó cuatro horas. El responsable técnico también explicó que “la actualización del equipo se vio interrumpida en febrero porque había problemas con el suministro de semiconductores, por lo que diseñamos un proyecto paralelo que nos ha permitido llegar en fecha a su puesta marcha”. La grúa arrancó en mayo “sin mayores problemas y con buenos rendimientos” y “este proceso se mantendrá hasta finales de año, cuando tengamos todos los repuestos, con lo que estará operativa en la primavera”, concluyó Fernández.
En el acto también participó el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Laureano Lourido, quien recordó que “en noviembre se cumplirán las bodas de plata del primer contenedor que una naviera extranjera descargó en El Musel”. La naviera era Sea Land y el buque tenía 100 metros de eslora y 500 Teus de capacidad. “Entonces, yo era el estibador del buque y descargábamos nueve contenedores y cargábamos los nueve vacíos de la semana anterior. Hoy se pueden realizar 23 movimientos a la hora, lo que es muestra de la evolución del negocio”, subrayó Lourido.