30 de mayo de 2024 | Actualizado 12:30

Nike, Heineken y Pepsi piden a la UE acelerar la descarbonización del transporte pesado

Cargadores, integradores y transitarios globales reclaman objetivos más ambiciosos para impulsar el cambio a camiones de cero emisiones
Daimler Truck / E.M.

Un nutrido grupo de multinacionales acaba de solicitar al Parlamento Europeo y a los Gobiernos de los Estados miembro que aprueben “estándares más ambiciosos de reducción de CO2” para los vehículos pesados en 2030 y 2040 “con el objetivo de disminuir los costes y acelerar la producción de camiones de cero emisiones”. En una carta remitida a finales de junio, 41 corporaciones urgen a la UE a “aumentar los objetivos climáticos de los camiones para ayudarnos a alcanzar nuestros propios compromisos verdes” y “al establecimiento de un fecha clara para que el 100% de los vehículos pesados tengan cero emisiones”. Entre los firmantes, destacan cargadores globales como Nike, Heineken y Pepsi, y gigantes del transporte y la logística como Deutsche Post DHL, A. P. Möller-Maersk, Kuehne Nagel, APL Logistics y DFDS.

Más de 40 grandes corporaciones urgen a la UE a “aumentar los objetivos climáticos de los camiones”

La propuesta de la Comisión Europea persigue reducir el 45% las emisiones de CO2 (frente a los niveles de 2019-20) para los camiones nuevos vendidos en 2030, y que la disminución sea del 90% en 2040. El Consejo y la Eurocámara se encuentran actualmente debatiendo la propuesta de Bruselas y deberían acordar el reglamento final para principios de 2024.

Por el contrario, la demanda de las multinacionales es que el Parlamento y los Estados miembros incrementen la meta de la Comisión Europea hasta el 65% para 2030 con el objetivo de que “la reglamentación se sitúe a la par que las ambiciones de las propias compañías”. Esta modificación, comparada con la propuesta del Ejecutivo comunitario, “permitiría aumentar en más 150.000 unidades el número de camiones verdes en las carreteras europeas para 2030”.

Compañías como Maersk, Pepsi o DFDS se han marcado objetivos climáticos superiores a los fijados por Bruselas

En opinión de los firmantes, esta acción “es crucial para descarbonizar el sector en 2050, teniendo en cuenta que la vida media de los camiones es de 18 años en Europa”. Algunas compañías, caso de Maersk, Pepsi o DFDS, se “han marcado objetivos climáticos más ambiciosos”, por lo que “es importante un aumento sustancial y una gama más amplia de camiones de cero emisiones en los próximos años”. Las economías de escala “reducirán los costes iniciales para comprar camiones eléctricos y de hidrógeno, y garantizarán que su adquisición y explotación pronto sean más baratas que los camiones diésel”.

LOS FABRICANTES DE CAMIONES TAMBIÉN RECLAMAN OBJETIVOS MÁS AMBICIOSOS
La demanda de las multinacionales está alineada con la de los fabricantes de vehículos pesados, según un estudio del Gobierno alemán de mayo de 2023 que es el resultado de las conversaciones con las marcas de vehículos industriales. Alemania es un mercado crucial para que los fabricantes de camiones alcancen los objetivos de reducción de CO2 marcados por la UE.

Entre las principales conclusiones del informe, destaca que “la transformación del transporte de mercancías por carretera hacia vehículos ecológicos puede ser mucho más dinámica de lo que se suponía en un principio”. De hecho, las previsiones de los fabricantes muestran que “tres cuartas partes de las nuevas matriculaciones en el transporte pesado estarán libres de emisiones de CO2 para 2030”. En concreto, tal como se puede observar en los cuadros adjuntos, la proyección en Europa contempla una ventas de 190.000 unidades eléctricas, 35.000 de pila de combustible y 130.600 diésel en 2030.

Para 2025, el enfoque inicial de los fabricantes está “en los camiones de baterías eléctricas debido a la disponibilidad tecnológica”. Por su parte, el camión de pila de combustible “estará listo en la segunda mitad de la década”. Con independencia del tipo de motor, todos las marcas coinciden en que “el despliegue de la infraestructura de recarga (eléctrica) y repostaje es el componente más importante para la producción de vehículos de cero emisiones”, por lo que “su desarrollo debe llevarse a cabo con extrema rapidez para acelerar el crecimiento del mercado en muy poco tiempo”.

En este capítulo, la última propuesta para la actualización de la red transeuropea de transporte (TEN-T) establece que esta infraestructura para camiones “debe desplegarse a intervalos de 60 kilómetros en ambas direcciones”. El estudio del Gobierno alemán señala que “la creación de una empresa conjunta entre varios fabricantes para el despliegue de la infraestructura de carga podría entenderse como una señal para los clientes de que las marcas tienen un interés a largo plazo”. En relación con los bajos márgenes de beneficio en logística, los productores consideran que “los incentivos para comprar camiones de cero emisiones y la introducción de un peaje diferenciado para los mismos son particularmente importantes para impulsar el cambio”.

El camino hacia vehículos ecológicos puede ser más dinámico de lo previsto, según los fabricantes de camiones

Todas las marcas están de acuerdo en que “la batería ya está lista para la producción en serie y para su uso en camiones de transporte y distribución regional”. Sin embargo, la opinión de los fabricantes varía cuando se refieren al transporte de larga distancia (más de 500 kilómetros). Mientras algunos creen que “las cuestiones tecnológicas fundamentales se han resuelto para los camiones que funcionan con baterías”, otros consideran que “todavía se necesita un considerable desarrollo” en este segmento.

Esta ambición de aumentar los objetivos climáticos de los vehículos pesados por parte de fabricantes y clientes de transporte choca con el discurso de la organización internacional de la carretera IRU, de la que es miembro la patronal española Astic. Ambas se vienen mostrando muy críticas con las iniciativas para impulsar la electrificación de los vehículos comerciales en detrimento de los fueles alternativos para sustituir a los combustibles fósiles. En una reciente comparecencia pública en Barcelona, el director general de Astic, Ramón Valdivia, aseguró que “hay ecocombustibles neutros en CO2 que se sirven en todas las gasolineras sin tener que cambiar la motorización de los camiones”. En la misma línea, añadió que “no hay motores eléctricos alternativos que puedan sustituir a los de combustión en coste y en eficiencia”.