21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Rusia toma el atajo del Ártico para transportar crudo a China

El paso de petroleros convencionales y sin escoltas rompehielos no tiene precedentes en la ruta y aumenta el riesgo de vertidos
Rompehielos de la compañía rusa Rosatom | Rosatom

La necesidad de generar ingresos que financien la guerra en Ucrania está llevando a Rusia a desarrollar nuevas estrategias para eludir las sanciones internacionales que afectan al transporte marítimo de crudo. La última acción del país que preside Vladimir Putin es aumentar el envío de crudo en petroleros convencionales a China a través del Ártico, un hecho sin precedentes y con riesgos de contaminación en una ruta donde navegan buques especiales, los denominados ‘ice class tankers’, escoltados por rompehielos, según el último informe del broker marítimo británico Poten & Partners.

La ruta del mar del Norte tiene 3.500 millas de longitud y, en su parte rusa, va desde la entrada al estrecho de Nueva Zembla, en el oeste, y surca la costa de Siberia hasta el cabo Zhelaniya, en el estrecho de Bering. Todo el trayecto se encuentra en aguas árticas y dentro de la zona económica exclusiva de Rusia y está incluida en lo que se denomina el Paso del Noreste. Los expertos de Poten explican que “debido a las sanciones y al cambio resultante en los destinos de exportación, Rusia ha acelerado e impulsado este año el envío de petróleo a China a través del mar del Norte” para “ahorrar tiempo y reducir costes frente al itinerario a través del Canal de Suez”.

“Un viaje desde el mar de Barents (un sector del océano Ártico que limita al norte con el círculo polar) hasta el puerto de Rizhao (en China, en el sudeste de la provincia de Shandong) a través del mar de Norte dura 35 días, lo que supone diez días menos que el trayecto alternativo (sur) desde el Báltico a través del Canal de Suez (lo que supone circunnavegar Europa y la mayor parte de Asia), con potenciales ahorros significativos de tiempo y combustible”, añaden desde la casa del broker con sede en Londres. La pregunta es obligada: ¿Es una alternativa realista a las rutas más tradicionales a través del Canal de Suez o es un atajo arriesgado y peligroso que no se consideraría en circunstancias normales? Poten lo tiene claro: “Parece que las autoridades rusas están dispuestas a comprometer la seguridad al permitir que se utilicen petroleros que no sean de clase de hielo en el viaje a través del Océano Ártico”.

Las autoridades rusas están dispuestas a comprometer la seguridad, según apunta el broker Poten & Partners

Tradicionalmente, esta ruta se ha utilizado para transportar combustible, equipos y alimentos a los puertos árticos de Siberia y exportar madera y minerales. Algunas partes de la ruta sólo están libres de hielo durante dos meses al año y los barcos deben ser escoltados por rompehielos cuando las condiciones climáticas no son favorables. Aunque los casquetes polares del Ártico se están derritiendo, “existen riesgos y limitaciones”. Según Poten & Partners, “la situación climática puede cambiar rápidamente, lo que podría causar problemas”. Por ejemplo, recuerdan que, “en noviembre de 2021, más de 20 barcos quedaron atrapados en este área remota después de una congelación rápida y temprana de las aguas, lo que elimina cualquier ahorro de costes”.

Los envíos de crudo se realizan principalmente en los meses de verano, de julio a octubre, pero, incluso en este periodo, “es preferible ir acompañados de escoltas rompehielos porque el comportamiento del hielo marino es impredecible”. En opinión de los analistas de Poten, “si algo sale mal durante el viaje, será muy difícil responder a un derrame de petróleo”. Además de un escolta, los buques que realizan el trayecto suelen ser petroleros de clase hielo (‘ice class’), fortalecidos para soportar las condiciones extremas de la mar durante la navegación por el Paso del Noreste. Este tipo de barcos es un pequeño subsector de la flota de petroleros, que también se utiliza para la exportaciones de crudo ruso desde el Báltico. 

Los buques que realizan el trayecto por el Paso del Noreste suelen ser petroleros ‘ice class’

Sin embargo, indica la investigación de Poten, la proporción de petroleros de esta tipo que han participado en las ventas de crudo ruso desde el Báltico se ha reducido en el invierno de 2022-23. El motivo radica en que “muchos de los petroleros modernos ‘ice class’ están en manos de armadores occidentales, algunos de los cuales son reacios a participar en este tráfico” por miedo a las sanciones internacionales que pesan sobre la federación que preside Putin.

Rusia también dispone de petroleros ‘ice class’, pero “su flota no tiene la dimensión suficiente para prestar servicios al mismo tiempo por el Báltico y el Ártico”. El país, que se sirve de una flota en la sombra de más de 500 petroleros y tanques de producto para burlar el embargo internacional, “parece estar dispuesto a asumir aún más riesgos al impulsar los envíos de crudo en petroleros sin protección contra el hielo en la ruta del mar de Norte”.

El primer petrolero convencional ruso partió el pasado 11 de septiembre por la ruta ártica hacia China

De hecho, en declaraciones al ‘Financial Times’, Rosatom, la agencia que administra la escuadra de rompehielos nucleares de Rusia y regula la navegación en la zona, aseguró que “las condiciones mejoran en los meses de verano y otoño, lo que permite que los petroleros que no están adaptados al hielo operen de manera segura”. 

En concreto, según la publicación ‘High North News’ del centro de investigación de la universidad noruega Nord, el primer petrolero convencional ruso con destino a China a través de la ruta del mar del Norte partió el pasado 11 de septiembre desde la terminal off-shore de Umba, en el puerto de Murmansk, en el mar de Barents. El buque es el aframax ‘Leonid Loza’, con bandera de Liberia y propiedad del armador NS Breeze Shipping, con sede en Dubai (Emiratos Árabes Unidos). Fue construido en 2011 y tiene capacidad para transportar hasta un millón de barriles de crudo. Su destino, tras superar por el norte el archipiélago Novaya Zemlya y atravesar el estrecho de Bering, es el puerto chino de Ningbo. La autorización de la agencia rusa Rosatom confirma que “el barco no es un ‘ice class’” y que “puede navegar sin ayuda en aguas libres de hielo y con escolta en condiciones de hielo ligero”, añade ‘High North News’. 

“La guerra puede llevar a un tráfico marítimo de bajo coste en contra del medio ambiente”
Hervé Baudu Experto de la Academia Marítima Francesa (ENSM)

El transporte de crudo en petroleros convencionales a través de la aguas infestadas de hielo en el Ártico no tiene precedentes. “Desde un punto de vista ambiental, es preocupante porque corremos el riesgo de ver que se fletan petroleros de calidad media. ¿Cumplirán los petroleros con el Código Polar? Es dudoso. La guerra con Ucrania puede conducir a un tráfico marítimo de bajo coste en detrimento del medio ambiente”, declara el experto de la Academia Marítima Francesa (ENSM), Hervé Baudu, a la publicación noruega. En 2022, Rusia, que tiene cuatro terminales para cargar crudo en el Ártico, se convirtió en el mayor proveedor de petróleo de China, superando a Arabia Saudí. Las importaciones desde Rusia aumentaron el 50% el año pasado, una tendencia que continuará con los nuevos flujos de crudo ártico al gigante asiático, según los expertos.