26 de mayo de 2024 | Actualizado 10:47
BRANDED CONTENT

El puerto de Vilanova i la Geltrú acoge con éxito la primera regata de la Copa América

Branded Content:

El puerto de Vilanova i la Geltrú acoge con éxito la primera regata de la Copa América

© Ricardo Pinto / Paul Todd (America’s Cup)

La prueba celebrada en el recinto de Ports de la Generalitat sirve de referencia para la organización de la competición de vela en Barcelona

El puerto de Vilanova i la Geltrú superó con éxito la organización de la primera regata de la Copa América de Vela, cuya edición actual se celebrará en Barcelona en verano del año que viene. La ciudad de la Costa del Garraf, elegida por la organización America’s Cup Event Barcelona (ACE) para acoger una de las tres justas preliminares del torneo -las otras dos se celebran en Arabia Saudí y en la propia Barcelona- ha motivado la movilización de entidades y organizaciones locales para hacer realidad un evento que se alargó entre los días 14 y 17 de septiembre, y que debe servir como test para la Copa definitiva. La magnitud de la competición internacional solo es apenas superada por los Juegos Olímpicos y el Mundial de Fútbol y ha sido calificada de “reto” por parte de la empresa pública Ports de la Generalitat, gestora del recinto catalán. La organización de este evento ha ido a cargo de America’s Cup Event Barcelona (ACE Barcelona), conjuntamente con la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú, los concesionarios Pendennis Vilanova, la Daurada Group, el Club Nàutic Vilanova, las fuerzas de seguridad y el voluntariado, entre muchos proveedores y entidades públicas y privadas del territorio han trabajado para asegurar que todos pudieran disfrutar de la regata. Por su parte, el director general de Barcelona Capital Náutica (otra de las entidades involucradas), Ignasi Armengol, ha señalado que en ella “no han faltado ninguno de los elementos que se verán en Barcelona 2024”.

© Jorge Andreu / America’s Cup

Pese a ser un encuentro preliminar, la regata de Vilanova i la Geltrú tenía previsiones de asistencia de entre 15.000 y 20.000 espectadores, además de las plantillas involucradas en los seis equipos participantes y los 114 medios de comunicación de 17 países que la seguían. Asimismo, el evento también contó con la participación de un total de 284 voluntarios que intervenían en tareas de información y muchos de los cuales forman parte del equipo para la Copa América de Barcelona.

Las bases de los seis equipos participantes en el puerto de Vilanova i la Geltrú / © Ian Roman / America’s Cup

Para ello, los organizadores tuvieron que desplegar toda una operativa que coordinara las contingencias terrestres y las marítimas por separado, dadas las distintas jurisdicciones de los cuerpos de seguridad, y que al mismo tiempo “intercediera en lo más mínimo en la actividad portuaria” de un recinto multipropósito con una importante cofradía pesquera como es Vilanova, ha señalado la directora de la Zona Portuaria Centro de Ports de la Generalitat, Esther Blanco Macià. Con todo, y pese a reconocer que algunas operativas de tarde -que coincidían con el evento deportivo- se vieron afectadas, “todas las administraciones públicas y privadas remamos a una”, ha reivindicado la directiva de Ports, de forma que la regata “llegó a buen puerto”.

UN CAMPO DE REGATA EN LAS AGUAS DE VILANOVA

Uno de los aspectos con peso en la organización de la competición se centraba en el “campo de regata”, el espacio delimitado en el mar por donde debían moverse las embarcaciones monocasco de 12 metros de eslora de los seis equipos participantes. “Es importante entender que aquí no hay estadio con sillas”, señala Esther Blanco, y por lo tanto “había que hacer un estudio muy exhaustivo para saber donde se pueden colocar los barcos de espectadores” que siguen la regata, añade. El espacio en sí se definía una hora o dos antes de cada carrera, en función de la dirección del viento y de su intensidad, y se generaron varias zonas de espectadores en el mar. En primera línea se situaron las embarcaciones de menor envergadura, y las mayores de 23 metros de eslora en las partes más alejadas, permitiendo la visión de los espectadores en la playa y de las demás embarcaciones.

El campo de regata en Vilanova / © Ian Roman / America’s Cup

“Este espacio fue uno de los grandes retos que hablamos mucho con los cuerpos de seguridad”, insiste la directiva de Ports de la Generalitat, haciendo referencia a otro de los apartados clave en la logística tras la prueba. La seguridad del todo el evento tenía que repartirse entre “seguridad en tierra, seguridad en agua y seguridad de los equipos y la organización”, relatan desde Ports, para lo cual se distribuyeron responsabilidades entre varios centros de control gestionados por los distintos cuerpos de seguridad intervinientes: Mossos d’Esquadra en tierra, Guardia Civil en el agua, y la propia organización en el Club Náutico de Vilanova. “Entre todos los centros nos coordinábamos y tomábamos decisiones en función de lo que decía la organización y las incidencias durante la carrera” relatan desde Ports, de forma que se podía intervenir y modificar el campo de regata en plena prueba. En total y de cara a prevenir cualquier incidencia, fueron ocho cuerpos y entidades distintas las que intervinieron durante los cuatro días que duró el encuentro deportivo.

Además, el evento también tuvo que enfrentarse a las condiciones meteorológicas, que se materializaron en forma de tormenta en la jornada del viernes, cancelando una regata y modificando los horarios de los días posteriores. Los organizadores reaccionaron rápido y redistribuyeron las pruebas, avanzando la hora de salida para recuperar una regata más el sábado. También el domingo se pudo generar una nueva salida de barcos más temprana, pero la falta de viento acabaría haciendo cancelar el último racematch entre los dos equipos finalistas de la competición.

© America’s Cup

IMPACTO POSITIVO PARA EL TERRITORIO

La regata preliminar de Vilanova i la Geltrú se resolvió con una victoria por puntos para el equipo New York Yacht Club American Magic, y sin ninguna incidencia ni colisión entre los buques que la disputaban. Asimismo, sus organizadores coinciden en destacar el “legado” positivo en términos económicos y de iniciativa sostenible que está reportando en el ámbito portuario y local de Vilanova. “El éxito fue asombroso, Vilanova puede sentirse orgullosa” ha destacado la directora general de la Generalitat, Annabel Moreno, que ha indicado el “impacto económico a todos los niveles: desde la restauración al comercio, también para los pescadores que tuvieron un aparador del producto que pescan”, a esperas de que los estudios posteriores a la regata arrojen más conclusiones. Por su parte, Esther Blanco ha reivindicado “el desarrollo de proyectos post-Copa América”, con un “impacto social y medioambiental que esperamos que continúe latente en Vilanova i la Geltrú y se traslade a otras zonas portuarias del territorio”.