21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Petronor invertirá 220 millones en una planta de e-fueles en el puerto de Bilbao

El primer cliente de la dársena asegura que el proyecto es “esencial” para “descarbonizar y preservar la continuidad” de la refinería
Punta Sollana en el puerto de Bilbao | Autoridad Portuaria de Bilbao

La energética Petronor (Petróleos del Norte), filial de Repsol, ejecutará una inversión de 220 millones de euros en el desarrollo de un centro de descarbonización en el puerto de Bilbao “para garantizar el mantenimiento a medio y largo plazo” de su refinería anexa en los municipios de Muskiz y Abanto-Ziérbana. La clave de bóveda del proyecto, que ha retomado cuatro años después, es la construcción de una planta piloto para combustibles sintéticos con capacidad para producir 18.000 barriles al año. La petrolera se plantea esta infraestructura como la antesala para escalar el proyecto a nivel industrial y comercial, y en el marco de su carrera para alcanzar las cero emisiones netas. 

El proyecto principal del ciclo inversor es una planta piloto para producir combustibles sintéticos

Petronor, el primer cliente de la dársena por tráfico e ingresos, levantará el complejo en una concesión de 46.700 metros cuadrados que explota en Punta Sollana, en la dársena vasca. Según la solicitud en información pública remitida a la autoridad portuaria que preside Ricardo Barkala, la factoría de fueles verdes estará alimentada por un planta de hidrógeno renovable con un electrolizador de 10 megavatios (MW). Ambas actuaciones absorberán 165 millones de euros.

Los e-fueles se probarán en flotas de transporte por carretera y en la aviación, sin cambiar las motorizaciones. Las carburantes sintéticos tienen las mismas propiedades que sus equivalentes fósiles (diésel, queroseno, nafta, etc), pero son combustibles de cero emisiones de CO2. En caso de la aviación, suministrará combustible “a una aerolínea para la realización de vuelos regulares diarios domésticos”. 

El electrolizador estará alimentado por un parque de energía renovable instalado en las cercanías de la planta. Además de hidrógeno renovable, la producción de carburantes verdes se servirá del CO2 capturado de la refinería como materia prima. La energética con sede en Muskiz también está estudiando como fuente alternativa de suministro de CO2 la captura directa de la atmósfera. Esta primera fase, que ya ha superado la tramitación ambiental, entraría en funcionamiento en el primer trimestre de 2024.

La petrolera se compromete a mover 282.000 toneladas anuales con dos nuevos tanques de almacenamiento

Por otra parte, la compañía desembolsará 25 millones en dos tanques de almacenamiento de 10.000 metros cúbicos cada uno para productos petrolíferos líquidos. Los tanques dispondrán de bombas de inyección a barcos y estarán conectados a las líneas de productos y brazos de carga de Petronor en la rada vizcaína. En este capítulo, la petrolera se compromete a manipular 282.000 toneladas anuales. Su puesta en marcha está prevista para el segundo semestre de 2028.

Asimismo, destinará 30 millones a una factoría de combustible sólido recuperado (CSR) a partir de la valoración de residuos, con capacidad para tratar 9.000 toneladas al año. Este combustible sustituirá a las materias primas y fueles fósiles (crudo, gas natural, etc) usados en el proceso productivo de la refinería. Esta tercera fase se desarrollará entre 2028 y 2030.

En su propuesta, la petrolera que preside Emiliano López Atxurra asegura que el hub tiene “una clara voluntad de crecimiento” y que es “necesario para la transición ecológica y descarbonización del transporte”. Añade que “la planta de combustibles sintéticos supone acometer un desarrollo tecnológico que nos sitúa en la vanguardia mundial del sector y abre la puerta a la puesta en marcha de un proyecto a escala industrial y comercial”. 

El proyecto es “esencial” para el futuro la de la compañía y también para seguir aportando tráficos al puerto de Bilbao

El proyecto es “esencial para preservar la continuidad de la compañía y, por añadidura, del principal generador de tráficos de la autoridad portuaria”, apostilla la compañía. En 2022, según datos de la empresa energética, Petronor movió 13,8 millones de toneladas por su terminal marítima, lo que supuso el 42% del tráfico total de la rada vizcaína. Su cifra de negocio alcanzó los 10.075 millones de euros y el beneficio neto ascendió a 471 millones. 

Meses atrás, en una comparecencia pública en Bilbao, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, se expresó en términos similares: “Debemos hacer una apuesta por los combustibles sintéticos, y tenemos la suerte de que uno de los proyectos pioneros esté en Bizkaia”. No obstante, en la reciente presentación de resultados, Imaz amenazó al Gobierno de Sánchez con paralizar inversiones en España ante el anuncio de prorrogar el impuesto a las energéticas y los bancos. 

NO EXISTEN REFERENCIAS CON TODAS LA TECNOLOGÍAS DEL PROYECTO DE PETRONOR
La solicitud remitida al puerto que preside Barkala asegura que “no existen referencias a nivel mundial que engloben todas las tecnologías del proyecto de Petronor” y que “alcancen una producción de 50 barriles/día”, con capacidad “para sostener la operación real y continúa de flotas de aviación” y “para producir e-diésel para flotas marítimas o de transporte pesado por carretera”.

Petronor se apoyará en el gigante energético Saudi Aramco para la planta de combustibles sintéticos

El proyecto cuenta con socios relevantes. La planta de combustibles sintéticos contará con la participación de la petrolera saudí Aramco Overseas Company, que es el primer operador en su sector. La de hidrógeno tendrá como compañeros de viaje al Ente Vasco de la Energía y a Enagás Renovable. Y la factoría de combustible sólido recuperado tendrá como socio tecnológico a la española Neoliquid Advanced Biofuels and Biochemical para “buscar una mayor capacidad de tratamiento de los  residuos”.

Las referencias internacionales en el campo de los e-fueles, aunque de menores dimensiones que el proyecto de Petronor, son los alemanes Audi y Sunfire, el fabricante de electrolizadores que tiene una planta con una capacidad de producción de un barril al día. La propuesta de Petronor también se hace eco de la alianza de los dos aeropuertos de Copenhague, los armadores AP Möller- Maersk y DFDS, la transitaria DSV, la aerolínea Scandinavian Airlines y el grupo de renovables Orsted para desarrollar una instalación de producción a escala industrial de combustibles sintéticos para el transporte por carretera, marítimo y aéreo en la capital de Dinamarca, cuya inversión aún está por decidir.  

La solicitud de la petrolera vasca supone “una modificación de mejora” de la concesión de la que es titular en Punta Sollana, en la zona industrial del puerto de Bilbao, desde septiembre de 2020. En principio, la licencia ganada en concurso era para construir una fábrica de áridos (grava) a partir del CO2 capturado de la refinería y cenizas, cuyo presupuesto era de 67 millones de euros. Los áridos son la materia prima que utiliza la industria de la construcción para la producción de hormigones y carreteras, entre otros usos. En el informe presentado al puerto de Bilbao, Petronor señala que la modificación también responde a una contracción de la demanda de áridos.