19 de mayo de 2024 | Actualizado 6:09

El sector marítimo europeo pide ayuda ante los ataques a sus buques en el cuerno de África

Las mayores navieras europeas de contenedores pausan todas sus rutas a través del Mar Rojo tras los últimos ataques a la flota comercial
Un portacontenedores cruzando el Canal de Suez | Autoridad Portuaria del Canal de Suez

Las navieras europeas, a través de la asociación que las aglutina (ECSA), y la Federación Europea de Trabajadores del Transporte (ETF) han alzado la voz por los ataques a buques que se están produciendo en las inmediaciones del cuerno de África desde el estallido del último conflicto entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza. Ambas asociaciones han emitido un comunicado conjunto en el que demandan “acción inmediata para abordar de forma urgente esta situación alarmante” y reclaman medidas “de protección” y “diplomáticas” para una ruta marítima que definen como “clave”, situada en la antesala del Mar Rojo y, por lo tanto, del Canal de Suez. ECSA representa a armadores que controlan entorno al 40% de la flota comercial mundial, mientras que ETF defiende los intereses sindicales de más de cinco millones de trabajadores en Europa.

Las mayores navieras europeas que lideran el transporte marítimo de contenedores del mundo (MSC, Maersk, CMA CGM y Hapag-Lloyd) ya han pausado todos sus trayectos a través del Mar Rojo a la espera de cómo evolucione la situación y están redirigiendo sus rutas por el Cabo de Buena Esperanza. De esta forma, al circunnavegar África, se añaden entre 10 y 15 días de navegación a las rutas habituales que usan el Canal de Suez.

“Los trabajadores del mar son clave para mantener activas las cadenas de suministro”
Livia Spera Secretaria general de ETF

Las asociaciones argumentan que “la vida y la seguridad de los trabajadores del mar están en peligro y los ataques se incrementan a ritmo diario”, a la par que señalan la falla de seguridad para un continente europeo que depende de la ruta “para sus suministros de energía o de comida”, sin ir más lejos. El secretario general de ECSA, Sotiris Raptis, ha calificado los recientes ataques “de especialmente preocupantes”, mientras que su contraparte en ETF, Livia Spera, ha asegurado que mantener la seguridad de los tripulantes en el área “es crítico”, ya que se trata de “trabajadores clave que mantienen las cadenas de suministro en movimiento”.

El comunicado llega con apenas horas de diferencia respecto a los últimos incidentes en el área. Según ha informado la Marina Real Británica en la red social X, un carguero alemán se habría incendiado después de ser impactado por un objeto “no identificado”. El buque lo opera la germana Hapag-Lloyd, según ha confirmado la propia naviera, y habría sido atacado en las inmediaciones del estrecho de Bab El Mandeb. Este punto marca un estrangulamiento de unos 16,5 kilómetros a la entrada del Mar Rojo entre Djibouti y Yemen, país en el que se localizan las fuerzas yihadistas hutíes que están detrás de los ataques que vienen registrándose en las últimas semanas. El grupo lucha con el Gobierno yemení en el sur por el control del territorio, y mantiene asociaciones políticas y religiosas con Hamás y con el régimen iraní.

La volatilidad en la región se ha disparado desde que Israel iniciara sus bombardeos sobre la Franja de Gaza como respuesta al atentado terrorista perpetrado por Hamás el pasado 7 de octubre. El secuestro del ‘Galaxy Leader’, car carrier de una sociedad coparticipada por un magnate israelí, abrió la veda a mediados de noviembre. La nave aún sigue en propiedad de los rebeldes, que la habrían transformado en una suerte de atracción turística según han informado varios medios internacionales. Pocas horas antes del ataque sobre el buque de Hapag-Lloyd, otro carguero, en este caso el ‘Gibraltar’ del armador danés Maersk, recibía también un ataque con misil que ha sido reivindicado por los hutíes. Aunque sus efectos no están claros, las últimas informaciones señalan que no habría habido heridos en el incidente.

UN VÍNCULO CADA VEZ MÁS DIFUSO CON ISRAEL
Aunque los líderes de la milicia reiteraron el pasado sábado que sus acciones van ligadas al conflicto en Israel, cada vez es menos claro ese vínculo con las embarcaciones que se están viendo afectadas. El portacontenedores de Hapag-Lloyd, el ‘Al Jashrah’, es propiedad de United Arab Shipping, y en el portal de la naviera alemana está registrado con pabellón en las Islas Marshall (EEUU). El diario alemán Der Spiegel, no obstante, ha trasladado una información en la que el buque tendría bandera de Liberia, y estaría realizando una trayectoria entre el puerto griego de El Pireo a Singapur. Por su parte, el ‘Maersk Gibraltar’ procedía de Salalah (Omán) y viajaba rumbo al puerto saudí de Jeddah, acorde con los datos de MarineTraffic. El pabellón del buque está registrado en Hong Kong.

La Marina Real Británica ha publicado más de 16 alertas en la zona del estrecho en diciembre

La división de la Marina Real Británica ha publicado más de 16 incidentes en la zona del estrecho y en el cuerno de África desde que empezó diciembre. Sólo el pasado miércoles 13, un buque cisterna cargado con combustible para aviación que procedía de Mangalore (India) fue atacado por misiles hutíes, y tuvo que ser protegido por las fuerzas navales norteamericanas. El ‘Ardmore Encounter’ opera bajo pabellón de las Islas Marshall y es propiedad de Ardmore Shipping. Su destino era el Canal de Suez. Dos días antes le tocó a otro tanquero, el noruego ‘Strinda’, perteneciente a Norway’s Mowinckel Chemical Tankers y con pabellón noruego. Los rebeldes habrían señalado que el buque se dirigía a una terminal israelí, pero su propietario afirmó que su destino era Italia. Con todo, la agencia Reuters a trasladado que la compañía sí admitió días después que el buque tenía una escala programada en Israel para enero.