La baja demanda y la inflación contraen el mercado europeo de transporte por carretera

El tamaño del mercado europeo de transporte por carretera finalizará 2023 con una contracción del 0,4%. Así lo prevé el último informe al respecto de la consultora Transport Intelligence (Ti), que espera que los volúmenes facturados por las compañías de transporte europeas sumen 448.658 millones de euros. Se trata de un primer descenso tras la recuperación posterior a la pandemia, que marcó una línea ascendente en 2021 y 2022. Según la consultora, ello también se ha visto reflejado en las cuentas de resultados de los grandes transportistas durante el año. Con todo, pronostica un crecimiento del 1,7% para 2024, donde espera un entorno económico más favorable, y ese mismo porcentaje sería la media de crecimiento anual de aquí a 2027 para las compañías del Viejo Continente. España será el mercado que más crezca entre las principales economías europeas el año que viene con un porcentaje del 2,5%, según vaticina el análisis de Transport Intelligence.
Los camiones han trasladado un menor número de productos a partir del tercer trimestre del año
Tras el declive, el informe apunta claramente “al descenso de los ingresos reales de los ciudadanos, condiciones financieras difíciles y una demanda exterior débil”, factores catalizados por la presión inflacionaria que ha afectado a Europa y a las principales economías durante la mayor parte de 2023. El crecimiento del PIB “se ha ralentizado de forma generalizada en los países europeos”, recuerda el informe, y los datos de Eurostat muestran que el tercer trimestre del año registró “descensos del 4,6% en la importación europea de productos y del 1,2% en la exportación”. Eso “significa claramente que un las necesidades de transporte han sido para un número menor de productos, afectando negativamente los volúmenes del transporte por carretera”. La consultora británica también recaba datos de la OCDE para señalar que la reducción de ingresos en los consumidores ha reducido la demanda interna.
En términos concretos, ello se ha traducido en un descenso del 0,3% en la facturación de las empresas en los mercados domésticos europeos, mientras que el impacto en el mercado internacional es del 0,6% a la baja. El mercado doméstico alcanzará los 310.099 millones de euros de facturación al término de este ejercicio, y el internacional los 138.559 millones. En cambio, en 2024 la previsión es de 313.474 millones de euros para las operaciones domésticas (+1,1%) y de 142.611 millones de euros para las internacionales (2,9%).
Transport Intelligence toma en cuenta un crecimiento del PIB europeo conjunto del 1,3% el año que viene, con subidas generalizadas en importación y exportación. Para Alemania, el país con más cuota de mercado en el transporte por carretera europeo (18%), la expectativa es de incrementar alrededor del 3,5% tanto los flujos import como export. España, por su parte, liderará el crecimiento de los mercados de transporte europeos alcanzando un incremento del 2,5%. El siguiente en la cola, Países Bajos, quedaría entre el 1,5% y el 2%, y Alemania por debajo del 1,5%. La evolución se apoyaría en una atenuación de los mismos factores que han impactado en 2023: menor efecto de la guerra de Ucrania, estabilización o bajada de la inflación, y unos mayores ingresos individuales que se trasladarán en mayor demanda de productos.






