21 de mayo de 2024 | Actualizado 19:16

CMA CGM se prepara con nuevos feeders para afrontar las Zonas de Control de Emisiones

La naviera francesa ha recibido el primero de un pedido de diez portacontenedores de GNL para destinar al Mediterráneo y al Norte de Europa
Imagen renderizada del 'CMA CGM Mermaid' | CMA CGM

El gigante naviero francés CMA CGM ha botado el primero de un pedido de diez portacontenedores nuevos propulsados por GNL que prevé destinar al Mediterráneo y al Norte de Europa. Se trata de buques feeder con capacidad para 2.000 teus cuyo potencial de reducción de las emisiones de azufre se sitúa en el 99% y del 92% en el caso del Nitrógeno de Óxido (NOx), mejoras medioambientales que coinciden con las exigencias de las zonas de control de emisiones (ECA) que la Organización Marítima Internacional (IMO) está desplegando en las áreas donde operarán los navíos.

La entrega debería completarse a tiempo para la entrada en vigor de la ECA del Mediterráneo

La intención de la naviera francesa es la de usar los navíos como feeders y la entrega completa debería realizarse entre este mes y enero de 2025. La fecha coincide con las previsiones de la OMI, que declaró todo el mar Mediterráneo como zona ECA a finales de 2022 y espera que dicha consideración entre en vigor en 2025. Cuando se materialice, el combustible que utilicen los buques que operan en la zona ECA no podrán superar el 0,1% de azufre en su contenido, un tope que fuera de las zonas designadas está en el 0,5%. Según el reglamento Marpol, los navíos deben cambiar el uso de combustible una vez entran en la zona ECA y deben recoger y presentar datos acerca de los momentos en que se produce el cambio y el consumo que llevan a cabo. El Mediterráneo es la quinta zona ECA definida por la OMI, mientras que el Norte de Europa está cubierto por las del Mar del Norte y el Mar Báltico, en vigor desde la primera década de los 2000.

De momento, CMA CGM puntualiza que seis de los nuevos buques entrarán en servicio entre abril y julio de este año para dar suministro a los puertos bálticos y escandinavos desde los hubs de Hamburgo y Bremerhaven (Alemania), mientras que el despliegue en el Mediterráneo se iniciará entre septiembre y noviembre. Toda la partida se construye en los astilleros de Hyundai Mipo (HMD), en Corea del Sur, y la primera unidad, el ‘CMA CGM Mermaid’ ya ha partido del puerto de Busan, en el mismo país, en dirección al norte de Europa. La embarcación navega bajo pabellón maltés, según datos aportados por Vesselfinder.

Los buques presentan “una línea de diseño y de arquitectura distinta de los portacontenedores convencionales”, señala CMA CGM, con superestructuras en la proa que permiten “una mejor aerodinámica y más capacidad de carga” que otras unidades similares. La aerodinámica también contribuye a reducir el consumo de combustible en el 15% en cada trayecto. Asimismo, disponen de motores duales, de modo que pueden propulsarse con GNL, pero también por biogás, y contienen un alternador emparejado con el motor de propulsión para dotar de energía eléctrica al buque mientras está en el mar. Asimismo, el último de la serie, que será entregado en 2025, contendrá una pila de combustible alimentada por hidrógeno, de modo que “el buque generará cero emisiones de cualquier tipo mientras esté amarrado”. En cuanto a las emisiones de CO2 durante la navegación, la naviera establece una reducción del 20% respecto a los buques convencionales.

Los barcos se han diseñado con la colaboración de la empresa francesa Chantiers de l’Atlantique, la ingeniería danesa Odense Marine Technique y los expertos en GNL GTT, compañía con sede en Francia también. Aunque CMA CGM no lo especifica, las características del pedido se corresponden con las del que varios medios internacionales reportaron a finales de 2021, y que habría representado alrededor de 627 millones de dólares (584 millones de euros) al armador galo. Esos mismos apuntaban a una serie de barcos diseñados para las aguas heladas, un detalle que CMA CGM no ha confirmado ni desmentido en relación al ‘Mermaid’. La compañía sí ha enmarcado la adquisición en “el plan de renovación de la flota en el que se han invertido 15.000 millones de dólares (13.970 millones de euros)”, y que aspira a alcanzar los 120 buques propulsados por energías de bajas emisiones de carbono en 2028. Actualmente, son “más de 30” en una flota de 620 barcos, ha concretado la naviera.