21 de mayo de 2024 | Actualizado 19:16

La OTAN velará por la seguridad de la cadena de suministro de la eólica marina

La UE se echa en brazos de la industria para desarrollar las directrices que regularán esta renovable y lidiarán con la competencia de China

La cadena de suministro de la eólica offshore, en pleno proceso de maduración y de expansión en Europa, se enfrenta a dos obstáculos cuya superación marcará la suerte de la industria en los próximos años. Por un lado, está el mantenimiento de la seguridad de estas colosales infraestructuras en alta mar en un complejo contexto geopolítico, donde está tomando protagonismo la escalada de la tensión entre la UE, liderada por Francia, y Rusia a raíz de la guerra en Ucrania. Y es en estas circunstancias en las que la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) protegerá la seguridad física de estas infraestructuras energéticas.

“La OTAN ha creado una célula con dos puntos de contacto en cada Gobierno miembro de la alianza”
Giles Dickson Director ejecutivo de Wind Europe

Por otro lado, la Comisión Europea y los Estados miembros tienen que desarrollar en los próximos meses la aplicación práctica de la Ley de Industria Neto Cero (NZIA). Se trata de una iniciativa aprobada en febrero pasado dentro del Pacto Verde de la UE, cuyo objetivo es aumentar la fabricación de tecnologías limpias, entre ellas la eólica en alta mar, para abrir paso a las renovables en la transición energética y alcanzar los ambiciosos objetivos de descarbonización de 2050.

En el primero de los casos, la OTAN “velará por la seguridad física de las infraestructuras” de la eólica marina. En el capítulo del desarrollo normativo, que persigue alcanzar una potencia instalada de 60 GW y que la capacidad de fabricación de equipos de cero emisiones netas de la UE sea de al menos el 40% para 2030, el Ejecutivo de Bruselas y los Estados miembros se han echado en brazos de la industria para que “les digamos qué queremos” porque “no tienen nada claro qué deben hacer”, según el director ejecutivo de Wind Europe, Giles Dickson.

Esta organización continental reúne a 600 miembros de la industria, entre fabricantes, proveedores, contratistas, desarrolladores y compañías financieras. Dickson realizó estas declaraciones en la clausura de una coloquio de VDMA Power Systems, agrupación con sede Frankfurt (Alemania) que representa los intereses de los fabricantes de turbinas y del resto de proveedores de la cadena de suministro en el continente, celebrado en el marco de la convención Wind Europe 2024, que tuvo lugar en el Bilbao Exhibition Centre (BEC), en Barakaldo (Bizkaia), la semana pasada.

Se han identificado movimientos sospechosos de pesqueros rusos próximos a cables submarinos

“La OTAN está en este evento. Nunca antes había estado en un evento anual y es un hecho muy positivo. La Alianza Atlántica ha creado una célula plenamente operativa, con dos puntos de contacto en cada Gobierno miembro de la organización. Y esa sección está poniendo en común datos e imágenes de satélite de pesqueros rusos que están realizando maniobras sospechosas en el Mar del Norte y en otras zonas marinas, como permanecer inmóviles durante una semana en algún lugar donde hay un cable submarino en el lecho marino”, avanzó el máximo responsable de Wind Europe ante un reducido y selecto auditorio.

“La OTAN compartirá ahora esos datos con los miembros de la alianza. Y cada Gobierno decidirá por sí mismo qué hará. ¿Intervendrá? ¿Enviará un buque al pesquero ruso para preguntarle qué está haciendo? ¿Presentará algún tipo de reclamación? El juego de los rusos es, simplemente, colocar los artefactos para tener alguna ventaja en el futuro, quién sabe cuándo. En cualquier caso, tendremos información sobre dónde se han colocado realmente los artefactos explosivos en los cables, lo que es crucial para poder adoptar medidas paliativas. Ésta es la seriedad con la que las autoridades militares se están toman los riesgos para nuestras infraestructuras”, compartió Dickson.

Wind Europe aplaude la labor de OTAN para proteger las infraestructuras de la eólica marina

Desde el punto de vista de la seguridad de la cadena de suministro de la eólica marina flotante, los cables submarinos son elementos de extrema sensibilidad. Sirven para transportar la energía eléctrica generada por las turbinas desde las estaciones convertidoras a través de grandes distancias hasta las subestaciones terrestres en las costa, por ejemplo, a más de 80 kilómetros. Estas parques flotantes se están instalando a profundidades que oscilan entre los 60 y 300 metros, aunque ya hay estudios para aumentar ese rango hasta los 800 metros, aunque todavía no es viable desde el punto de vista económico, según datos de Iberdrola.

LA EÓLICA CHINA GANA TERRENO EN LA UE Y PONE EN APRIETOS A LOS FABRICANTES LOCALES
La otra patata caliente es el diseño de las subastas de energía eólica en el marco de la citada Ley de Industria Neto Cero (NZIA), que se aleja de los procesos de concurrencia que priman las ofertas más baratas y se basará en criterios de precalificación, como la ciberseguridad, la conducta empresarial responsable y la capacidad de cumplir proyectos, y ponderaciones de adjudicación distintas del precio, como la sostenibilidad, la protección de la biodiversidad y la integración del sistema energético. “Está bien tener criterios de adjudicación no relacionados con el precio para las subastas en alta mar, pero estamos intentando que los Estados se centren mucho más en los de precalificación. La buena noticia es que los gobiernos acuden a nosotros para buscar respuestas a estas complicadas cuestiones. Es positivo para la industria porque nos abre las puertas para influir en el rumbo de los debates”, expresó Dickson.

Asimismo, el director ejecutivo de Wind Europe subrayó que “la competencia desleal de China” es “uno de los grandes retos” a los que se enfrenta la cadena de suministro de la industria eólica en Europa, tanto offshore como onshore. “La Comisión Europea tiene muy claro que debe haber igualdad de condiciones y está muy atenta a las ofertas chinas injustamente subvencionadas, ya sean en los precios o en las condiciones de financiación. No le gusta y nos está diciendo muy claramente que, cuando queramos que inicie una investigación al respecto o incluso que vaya un paso más allá mediante la aprobación de medidas de defensa comercial, se lo digamos. Éste es el mensaje de la Comisión Europea”, señaló. En este sentido, un paso que está dando Bruselas “es subir el listón endureciendo los criterios de precalificación en relación con las turbinas que pueden venderse en Europa”.

La industria eólica advierte de las consecuencias de la competencia desleal china para el negocio europeo

El sector eólico de la UE, tanto onshore como offshore, es uno de los más fuertes del mundo y el mercado comunitario sigue liderado por las empresas locales. Sin embargo, según recoge un documento de trabajo del Ejecutivo comunitario, “los fabricantes, los proveedores y los promotores chinos se han abierto paso recientemente y han empezado a ganar subastas en Europa, por lo que la industria eólica de la UE se encuentra en una situación financiera cada vez más difícil”.

De hecho, la cuota de mercado del gigante asiático se ha disparado frente a la europea. Entre 2020 y 2023, “la penetración de la UE en la producción mundial de turbinas eólicas ha disminuido del 58% al 34%, mientras que la cuota china ha aumentado del 23% al 52%”, detalla el informe. Por último, antes de que el máximo responsable de Wind Europe se subiera el jueves a la tarde a la tarima de oradores, la potente VDMA acogió dos charlas en las que participaron representantes de las multinacionales de energías renovables y fabricantes de equipos Vestas, Ørsted (Dinamarca), ZF Wind Power (Bélgica) y GE Vernova (Estados Unidos), y de las asociaciones empresariales eólicas de España, Dinamarca y Polonia, además de un portavoz del departamento de Seguridad Energética de Reino Unido.