22 de abril de 2024 | Actualizado 0:01

Lacisa busca reeditar su actual concesión en Barcelona en espera de una ubicación mayor

La compañía de lavado y mantenimiento de cisternas prevé invertir entre 12 y 15 millones de euros en una superficie futura más amplia
La instalación actual de Lacisa en el puerto de Barcelona | Coma y Ribas

La empresa de lavado y mantenimiento de cisternas y contenedores cisterna Lacisa ha solicitado a la Autoridad Portuaria de Barcelona que le otorgue un nuevo contrato para la concesión que explota actualmente en el recinto portuario, y que expira en junio de este año. La compañía prevé reubicarse en un futuro al sur, donde la autoridad portuaria planea unificar las terminales de contenedores. Los planes de Lacisa pasan por trasladarse a una instalación de cuatro hectáreas e invertir en ella entre 12 y 15 millones de euros, pero todavía no tiene asegurada la disponibilidad de los terrenos por parte de la autoridad portuaria, por lo que entretanto opta a seguir explotando sus instalaciones actuales.

Por ello, Lacisa ha solicitado un nuevo contrato de cinco años a la autoridad portuaria, que abandonaría antes caso de disponer anticipadamente de los nuevos terrenos para sus futuras instalaciones. Este periodo se ha calculado estimando la suma de procesos requeridos para planear su traslado a la otra ubicación, y que incluye, entre otros, la solicitud y trámite de una nueva concesión, además de los trabajos de obras para desarrollar la futura planta de lavados.

Lacisa modificó su concesión en 2011 para poder gestionar contenedores cisterna

La compañía, nacida en 1987 y propiedad del transitario Coma y Ribas -y éste, a su vez, de la francesa Groupe Charles André- se instaló en su superficie actual, de 12.815 metros cuadrados y en el muelle de la Energía, en 1999. Su actividad inicial se centró en el lavado de camiones cisterna, que posteriormente amplió a la limpieza y mantenimiento de contenedores cisterna. Para esta última actividad modificó su concesión en 2011, ganando espacios para almacenar contenedores y autorización del puerto para gestionarlos. Sin embargo, la empresa subcontrata espacios de almacenaje en ubicaciones separadas, una dispersión con la que quiere terminar trasladándose a una superficie mayor. Asimismo, Lacisa también prevé que su negocio crezca -en 2022 ingresó 3,5 millones de euros-, de ahí la solicitud de nuevo espacio.

En su solicitud, la empresa aclara que “no prevé ejecutar nuevas inversiones” en su instalación actual, dado que considera la concesión “de carácter temporal” y ya emplaza sus futuras inversiones en los terrenos de la dársena Prat, al sur del recinto. Junto a la nueva concesión, Lacisa también espera que la autoridad portuaria les facilite un calendario para poder reubicarse, así como información sobre el desarrollo de servicios y accesos viarios y ferroviarios en los futuros terrenos de El Prat.