30 de mayo de 2024 | Actualizado 0:01
Pedro Campillo Consejero delegado de ESP Solutions

“Estudiamos la integración directa con alguna empresa para evitar levantar nuevos almacenes”

El consejero delegado de ESP Solutions, Pedro Campillo | ESP Solutions

Perfil

Pedro Campillo
Pedro Campillo
Nacido en La Espada (Molina de Segura, Región de Murcia), en 1971, es graduado social y diplomado en Relaciones Laborales por la Universidad de Murcia. Su trayectoria profesional se inicia como asesor jurídico en la consultora de gestión empresarial Grupo Intergesaco durante cuatro años. En septiembre de 1996 entra como asesor financiero en el mundo de la banca, concretamente en Cajamar, hasta que en el año 2000 funda la Agencia de Transportes La Espada, el embrión de lo que es hoy ESP Solutions.

El operador logístico ESP Solutions inició un proceso de crecimiento inorgánico en 2022, si bien lleva expandiendo su volumen de negocio desde antes de la pandemia. Dicho crecimiento se ha materializado en la entrada de los fondos de inversión Avior y Blantyre Capital en su capital, que desde entonces ha financiado gran parte de los proyectos de la compañía tanto en España como en el mercado internacional. A partir de esa inyección, ESP Solutions ha impulsado su estrategia mediante la adquisición de hasta cuatro compañías de transporte por carretera en menos de un año. La última en este mismo mes de marzo con la absorción de la alemana NKS Logistics, la primera que culmina con un operador no español. Antes, adquirió las empresas de transporte frigorífico Exit, Transrocamar y Frío Alquería, y Autransa. Con todas ellas, la compañía ha incrementado la oferta de rutas, de flota y de servicios complementarios, así como ha reforzado su presencia en los mercados internacionales. Para 2024, su consejero delegado, Pedro Campillo, se plantea un objetivo de consolidación: “Básicamente haremos la integración efectiva de las compras que hemos hecho”, resume.

A mediados de este mes, ESP Solutions colocó la primera piedra del centro de logística en frío de Alhama de Murcia. ¿Qué perspectivas hay para finalizar las obras de la primera fase y el inicio de la siguiente?

La primera fase tendrá que estar finalizada a finales del primer trimestre y principios del segundo del año 2025 y la segunda fase debería estar dirigida a terminarse en el último trimestre de 2025. Y hay una tercera fase que acabaría en 2026 y el proyecto debería estar funcionando a pleno rendimiento ya para el año siguiente.

Se ha referido a dicha plataforma en términos ambiciosos: asegura que está planteada para que sea un salto cuantitativo y cualitativo en el ámbito de la logística refrigerada. ¿En qué sentido?

En cuanto a los servicios, allí se va a prestar de todo: desde depósito aduanero hasta despacho, pasando por cross docking, túnel de frío, picking, etc. También es un salto cualitativo en el sentido de la amplitud de horarios. Se trabajará 24 horas y ofreceremos a clientes presenciales de la zona nuestros transbordos nocturnos para no afectar a la actividad de la empresa durante el día. A nivel de eficiencia, instalaremos placas solares, con lo que lograremos un autoabastecimiento y una eficiencia energética del 40%, y también implementaremos un servicio de recogida con camiones eléctricos. A nivel medioambiental, seremos pioneros y aspiramos a tener emisiones cero en cuanto a aprovisionamiento de la planta.

Se están estudiando varias opciones para más adquisiciones a nivel nacional e internacional”

¿Qué otras localizaciones contempla ESP Solutions en España para nuevos almacenes de frío?

Sevilla, Valencia y Madrid serían las ubicaciones futuras. El problema, entre comillas, que tenemos ahora mismo es que, como estamos en proceso de crecimiento inorgánico, tenemos que ver algunas empresas de nuestro entorno, porque las hay que también han incorporado o van a incorporar instalaciones de frío, con lo cual quizá no nos sería necesario levantar nuevos almacenes de cero, sino usar los de otras compañías. En algunos casos ya se está viendo la posibilidad de hacer directamente la integración de alguna empresa para optar por la solución más rápida y la más sencilla. Desde luego, la más complicada y la que más tiempo llevaría sería crear una plataforms nueva, tanto por la parte de la construcción como por la parte del personal.

Es decir, que están estudiando más adquisiciones, ¿no?

Sí, se están estudiando varias opciones para llevar a cabo más adquisiciones, tanto a nivel nacional como internacional. De hecho, ya estamos en Alemania, que es nuestro mercado principal, donde hemos comprado NKS Logistics y donde estamos montando un centro logístico de 11.000 metros cuadrados en Düsseldorf.

¿Y qué supuso esa adquisición en Alemania a nivel operativo para la compañía?

Lo que siempre hacemos las compañías españolas es intentar potenciar el retorno de los camiones desde Europa hacia España. Así que lo que hacemos con la posición en Alemania es asegurarnos de que los camiones que llegan de Alemania vayan a ofrecer un retorno rápido y a buen precio para España.

A nivel de cadenas de frío, creo que este es el momento más dulce que va a tener el transporte”

Además de en Alemania, ESP Solutions tiene foco en Polonia y en el Benelux. ¿Son las tres zonas igual de estratégicas para la empresa? ¿Qué oportunidades se ven en cada una de ellas?

Para mí, Benelux sí es un foco al que prestar muchísima atención y, de hecho, ya estamos asociándonos por allí. Polonia no tanto porque ha sido un país clave mientras ha funcionado el mercado con Rusia. Al final, Polonia era un punto intermedio entre Rusia y Europa, pero por la caída de su mercado, el nicho de Polonia se ha terminado derivando hacia Europa, y actualmente hay una saturación importante del mercado en esa zona. Mientras no se abra el negocio ruso, creo que no va a ser el momento de darle más peso a ese área y tampoco hay expectativas de que ese flanco vaya a abrirse en poco tiempo.

¿Qué resultado ha dado la entrada de dos fondos de inversión en el capital de su negocio?

Esa entrada estaba pensada para reforzar nuestro negocio en logística, y el fruto lo ha dado ya con la construcción de la planta de Alhama de Murcia, que ha supuesto nuestro mayor pico de inversión que hemos tenido en la empresa a nivel histórico.

A nivel de sector, ¿qué retos quedan por resolver en el transporte de temperatura controlada?

Es una pregunta compleja. Ahora mismo tenemos un obstáculo, que es el de los conductores, tanto en el transporte refrigerado como en el que no lo es. Pero en cuanto a factores en el sector del frío, yo creo que no hay nuevos retos a la vista. Ahora mismo se ha dado un paso muy importante en cuanto a eficiencia, trazabilidad, control, etc. Estamos en un nivel de exigencia y servicio bastante alto, así que mejorar lo que hay hasta ahora lo veo bastante complicado. Para nosotros, quizá la última milla sea un problema, pero imagino que se recurrirá a camión eléctrico para gestionarlo. Pero a nivel de cadenas de frío, está funcionando todo bastante bien y es el momento más dulce que va a tener el transporte de frío.

En la huelga francesa perdimos dos millones de euros y en España, estaremos sobre el millón”

¿A qué cree que se debe la alta concentración en el mercado del transporte terrestre por carretera?

La tendencia es general en todos los sectores, todos se están concentrando y requieren de empresas que dén soluciones con mayor volumen. Lo que está pasando con las cooperativas, en el campo y a nivel agrícola está dejando entrever que los fondos de inversión están concentrándose en varias empresas y construyendo auténticos monstruos en exportación. Ese resultado nuevo es lo que generalmente busca cualquier cliente, alguien que le acompañe con una solución con un volumen adaptado a sus necesidades. Ahí es donde creo que encajamos y donde estamos desarrollando nuestra estrategia de una forma ordenada.

¿Pero qué conclusión se puede sacar de dicha concentración? Que sobran compañías, que sólo resistirán las mejores estrategias…

La conclusión es sencilla: todo esto arranca durante la pandemia. Hubo una situación en el mercado en la que existió demasiada liquidez, pero muy poco negocio, con tipos de interés negativos y los fondos no tenían dónde invertir. Lo único que funcionó en la pandemia fueron los sectores fundamentales: el farmacéutico y salud, el agrícola y la logística. Y ahí estuvieron los inversores. Aquello fue una especie de test de estrés y quedó patente qué actividades aguantaban una variable que nunca habíamos tenido, que era la capacidad para mantener el control durante una pandemia. Para los fondos fue fácil posicionarse en esos sectores y en un momento en el que no había una mejor opción para ellos que ésta.

Tenemos el negocio aéreo como algo perimetral y no estamos consiguiendo una cuota aceptable”

¿Cómo afectaron los tensionamientos derivados de las huelgas agrícolas al transporte refrigerado por carretera?

Pues evidentemente mal. El problema de la carga refrigerada, especialmente la que lleva mercancía de temporada, es que o los agricultores inician la colecta a tiempo, o se les pasa. Muchos no cargaron por miedo a que la mercancía quedase retenida en el camino y, al ser tan perecedera, acababa perdiendo valor. Otros desviaron los tráficos a otros mercados donde había menor riesgo, pero han pagado el movimiento con una pérdida bastante grande de volumen, tanto de carga como de tiempo perdido. Nosotros en la huelga francesa habremos perdido del orden de dos millones de euros aproximadamente en tiempos de espera, paralizaciones e incidencias con la mercancía. En España no tanto porque las protestas no fueron tan graves, pero sí estaremos sobre el millón de euros en cuanto a pérdidas por paralizaciones de los camiones en carretera.

¿Qué hay del negocio aéreo de ESP Solutions? ¿Hay algún plan concreto para esa actividad?

Es verdad que es un sector muy complicado y en el que es muy difícil entrar y abrir mercado. Nosotros lo tenemos como algo totalmente perimetral y francamente, no estamos consiguiendo tener una cuota de mercado aceptable, con lo cual, tampoco es que estemos haciendo mucha fuerza en favor de ese sector. Nosotros nos queremos centrar en la parte logística y en la parte de carretera, el transporte multimodal y el transporte marítimo, que es lo que hasta ahora nos está funcionando bastante bien.