21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Hapag-Lloyd se adjudica el tender para la descarbonización marítima de multinacionales

La naviera alemana ofrecerá a los cargadores una reducción de CO2 superior al 90% en comparación con el servicio de combustibles fósiles
Hapag Lloyd

La Alianza de Compradores Marítimos de Emisiones Cero (ZEMBA, por sus siglas en inglés) ha anunciado la finalización “con éxito” de la licitación colectiva inaugural para lograr servicios marítimos de cero emisiones. Este primer ‘tender’ o concurso lo ha ganado la naviera alemana Hapag-Lloyd, y su papel consistirá en ofrecer a los miembros de ZEMBA una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero superior al 90% en comparación con el servicio de combustibles fósiles. A través de este acuerdo, más de una docena de miembros de ZEMBA, incluidos los miembros fundadores Amazon, Patagonia y Tchibo, junto con Bauhaus, Brooks Running, DB Journey, Green Worldwide Shipping, lululemon, Meta, New Balance y Nike, entre otros, se han comprometido a utilizar más de 1.000 millones de contenedores-milla de transporte marítimo de 20 pies (teus) de cero emisiones en la ruta Singapur-Rotterdam (Países Bajos) en 2025-2026.

82.000 toneladas de CO2

Hapag-Lloyd evitará al menos 82.000 toneladas métricas de emisiones de CO2 entre 2025 y 2026

En ese margen de dos años, Hapag-Lloyd utilizará exclusivamente biometano a base de residuos, con lo que se evitarán al menos 82.000 toneladas métricas de emisiones de CO2. Este combustible se suministrará a través de la red de gas europea y se espera que alcance una reducción del 93,5% de las emisiones de CO2 con respecto al fueloil bajo en azufre. “Los clientes del sector del transporte marítimo están apoyando el transporte marítimo de emisiones cero y la cadena de suministro está respondiendo”, asegura la presidenta y consejera delegada de ZEMBA, Ingrid Irigoyen.

“Estamos orgullosos de haber sido seleccionados por ZEMBA para esta importante iniciativa de transporte marítimo de emisiones cero y de poder proporcionar reducciones inmediatas de emisiones a los miembros de ZEMBA,” ha valorado el consejero delegado de Hapag-Lloyd, Rolf Habben Jansen. “Para alcanzar nuestro objetivo de operaciones de buques con cero emisiones netas en 2045, necesitamos socios como ZEMBA que nos apoyen en nuestro viaje de descarbonización y amplíen los límites de lo posible”.

ZEMBA lanzará la segunda licitación previsiblemente a finales de 2024

Dado el potencial previsto para el primer despliegue de combustibles marítimos verdes en 2027, este acuerdo se ha terminado ajustando de tres a dos años para permitir a los miembros de ZEMBA la oportunidad, a través de la segunda licitación de la alianza, de centrarse en el apoyo a este tipo de combustibles y tecnologías de origen no biológico. Para informar sobre el diseño de la próxima licitación, ZEMBA buscará información en los próximos meses de los actores de toda la cadena de valor marítima que trabajan para desarrollar la infraestructura de combustibles verdes, el abastecimiento de combustible, el diseño de buques y otros detalles. Se prevé que la segunda licitación se lance a finales de 2024.

LOS TRANSPORTES DE HAPAG-LLOYD PARA IKEA TAMBIÉN REDUCIRÁN EMISIONES
Paralelamente, Hapag-Lloyd también ha anunciado un acuerdo con el fabricante de muebles IKEA para usar la máxima oferta disponible de su biocombustible ‘Ship Green’ en los transportes de contenedores de la marca que salgan desde Asia. El pacto entre ambas empresas comprende un periodo que se inició en el mes de marzo y durará hasta febrero de 2025, con el objetivo para la compañía sueca de reducir en 100.000 toneladas las emisiones de CO2 de sus transportes. La naviera alemana genera el biocombustible a partir de residuos, y ofrece el servicio en tres modalidades: según si el cliente opta por reducir las emisiones en el 25%, 50% o 100%, que es lo que ha elegido IKEA. La marca sueca tiene un objetivo de eliminar por completo cualquier emisión de sus transportes para 2040. En ese sentido, su responsable de Transporte, Dariusz Mroczek, ha señalado que el biofuel es un “buen esfuerzo” en el “corto plazo” para llegar a su objetivo, pero “no es la solución definitiva”, y se ha emplazado a “seguir colaborando” con sus transportistas “para hacer la transición necesaria a los combustibles y tecnologías cero emisiones”.