10 de septiembre de 2026 | Actualizado 17:57

Los cargadores se postulan para marcar la ruta de la digitalización documental en el transporte

La digitalización documental del transporte será obligatoria en 2026 y las empresas todavía no están moviendo ficha y siguen a la expectativa
Participantes de la segunda edición de Fieldeas Talks | Fieldeas

Los protagonistas del negocio del transporte se encuentran a la expectativa para avanzar en la digitalización documental de su actividad, a pesar de que ya existe una garantía legal y jurídica. Tal y como constatan agentes del sector durante la segunda edición de Fieldeas Talks, la digitalización de los documentos es un paso que todavía no han dado de forma integral y se encuentran a la espera de ver quién lidera los pasos necesarios. En esta línea, todos se muestran de acuerdo en que deberían ser los cargadores los que “tomaran la iniciativa” de este proceso de digitalización documental. “Si no lo lidera el cargador no funcionará”, ha asegurado el director general de Ontime, Ángel González. Por su parte, el director de Logística de Capsa Food, Roberto García, ha reconocido que, al trabajar con pequeñas empresas, los cargadores “tenemos claro que nos toca a nosotros liderar”. A este respecto, el director de Logística de Pascual, Pedro Marín, ha añadido que, de hecho, “preferimos hacerlo nosotros”.

“Estamos todos bastante verdes y a la expectativa, viendo a ver quién mueve primero”
David Moya Gerente de Logística y Compras del Grupo Choví

Cabe recordar que la Ley de Movilidad Sostenible hará obligatorio el documento de control en formato digital. También el Reglamento eFTI, Electronic Freight Transport Information, estipula que, a partir de 2025, todas las administraciones estarán obligadas a aceptar la documentación del transporte en formato electrónico. Sin embargo, no es hasta 2029 cuando se prevé aplicar la obligatoriedad de que todos los agentes implicados utilicen documentación electrónica, como el eCMR. “Estamos todos bastante verdes y a la expectativa viendo a ver quién mueve primero”, ha resaltado el gerente de Logística y Compras del Grupo Choví, David Moya. En este sentido, ha explicado que desde su compañía ya lo han intentado, pero “el sector es diverso y muchos clientes todavía quieren el papel”.

En concreto, el eCMR o carta de porte es un documento de transporte por carretera que formaliza el contrato del envío de una mercancía. Es decir, este documento prueba la existencia de una relación contractual entre un cargador y una empresa de transporte y recoge las condiciones de dicho contrato. En este contexto, el director de Fieldeas, Óscar López, ha manifestado que, precisamente, la subcontratación en el sector es uno de los frenos a la implantación del eCMR. “El papel lo soporta todo, el documento electrónico no, porque tiene firma electrónica y el dato es el que es”. Desde Fieldeas explican que, cada vez que se hace una subcontratación del servicio de transporte, se ve la modificación gracias a la digitalización. “El documento electrónico de control se unifica con la carta de porte, transportistas sucesivos tiene que estar declarados en el propio documento y el cargador lo ve porque lo tiene que firmar”, ha aclarado Óscar López. 

“Mi cargador va a poder ver si yo he subcontratado y cuantas veces”
Ángel González Director general de Ontime

El director general de Ontime, Ángel González, ha señalado que “mi cargador va a poder ver si yo he subcontratado y cuantas veces, con el papel tiene que ir comprobando que es mío y que no”. De esta forma, “me puede coger de la oreja y decirme que así no lo hemos pactado”. Además, Ángel González (Ontime) también ha subrayado que la digitalización debe permitir controlar la cadena de subcontratación, ya que es “uno de los grandes males que tenemos los transportistas”. En esta línea, espera que, además, esta digitalización de los documentos sirva para la lucha contra la competencia desleal. “El ministerio de Transportes tendría en su base de datos la matrícula del que ha materializado el transporte y Hacienda, la factura, por lo que podría cruzarla, siendo una herramienta muy buena para la trazabilidad y transparencia”, ha concluido en una de sus intervenciones de la mesa redonda de Fieldeas Talks. 

En cualquier caso, será la Ley de Movilidad Sostenible la que hará obligatorio el documento de control en formato digital en España. En esta línea, cabe destacar que únicamente tendrá validez legal y jurídica cuando los datos consignados sean accesibles a toda persona habilitada para ello; se garantice el almacenamiento de los datos y el envío de documentos; y cuenten con las firmas electrónicas de todos los intervinientes. Por ello, algunos actores del sector consideran que la documentación digital no sólo facilitará la visibilidad de la cadena, sino que también permitirá transmitir las emisiones y unificar los documentos. “Si se tiene visibilidad de principio a fin, sabremos la subcontrata, el tipo de vehículo y de combustible, datos que tendría sentido saber a nivel de albarán de cada cliente porque nos lo van a exigir en la Ley de Movilidad Sostenible”, ha destacado el director de Logística de Pascual, Pedro Marín.

LA LIMITACIÓN DE CARGA Y DESCARGA A UNA HORA DISPARA LOS COSTES
Operadores y transportistas aseguran que la descarga en una hora es imposible, más ahora con los duotrailers o cuando se aprueben las nuevas masas y dimensiones. “No sabemos si ganamos o perdemos porque entramos en la guerra de una hora más y lo cobro”, ha destacado el director general de ROR Operador Logístico, Juan Ramón Serrano. En esta línea, el director de Logística de Capsa Food, Roberto García, ha confirmado que los costes por paralizaciones se han disparado: “Es muy difícil cumplir esa hora, el importe derivado de esperas se ha disparado y el cliente no quiere saber nada de esos costes en la mayoría de los casos”. Por su parte, el director general de Ontime, Ángel González, ha asegurado que “el que ha promovido la ley no ha descargado un camión en su vida”, aunque ha añadido que “es cierto que algo había que hacer”. A este respecto, ha resaltado que otro problema de la nueva ley es que ha eliminado el valor añadido. “Si a mí me dejaran reponer en las tiendas, nosotros lo haríamos porque añadiría un valor al proceso, y me haría más necesario como proveedor de servicios para el cliente”, ha ejemplificado.