21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48

Hapag-Lloyd confía en un incremento de la demanda este año para levantar sus resultados

La reducción de los beneficios del grupo naviero respecto a hace un año es del 84,2%, con un Ebitda que ha caído el 60,8%
Hapag-Lloyd

La naviera alemana Hapag-Lloyd prosigue con el declive en su cuenta de resultados al inicio de este 2024. Con unos ingresos de 4.260 millones de euros en el primer trimestre, el armador está ya muy lejos de las cifras que llegó a alcanzar en 2022 (8.000 millones), en pleno auge de los fletes y recuperación de la actividad marítima, pero también retrocede respecto al mismo periodo de 2023, en el que todavía alcanzaba los 5.619 millones de euros. El precio de los fletes sigue siendo la principal explicación de Hapag-Lloyd para el resultado del trimestre, que se ha hundido el 60,8% en el caso del ebitda (867,5 millones de euros por los 2.217 millones de 2023), y el 84,2% en el beneficio neto (de 1.893 millones a 299 en el paso de un año). Con todo, la detección de una mayor demanda a inicios de este 2024 hace pensar a su cúpula directiva que el ejercicio puede terminar con una mejora respecto a sus últimas previsiones.

3 millones de teus

La naviera ha gestionado tres millones de teus de enero a marzo, el 6,8% más que hace un año

Las esperanzas de la quinta naviera del mundo por capacidad de contenedores se centran en un incremento de los volúmenes de transporte del 6,8% en los tres primeros meses del año, en los que la ha logrado gestionar tres millones de teus, por encima de los 2,8 de 2023. De hecho, sus cifras podrían haber empeorado si no se hubiera puesto en marcha una estrategia de control de costes que ha resultado “efectiva”, señala la empresa en su informe. Ello ha logrado mantener a raya los costes costes operativos derivados de la crisis del Mar Rojo y la reordenación de los tráficos alrededor del Cabo de Buena Esperanza, de modo que se han situado en los 3.300 millones de euros que ya se registraban en el mismo periodo de 2023. En este sentido, el consejero delegado del armador, Rolf Habben Jansen, ha calificado el desempeño en el periodo de “positivo” y la compañía ha elevado ligeramente su previsión de Ebitda para el final del año: si en marzo se situaba en un rango entre los 1.000 y los 3.000 millones de euros, ahora Hapag-Lloyd habla de, como mínimo, obtener 2.000 millones.

Habben-Jansen también ha manifestado que, “aunque los resultados son significativamente menores que hace un año”, la firma se encuentra “ante un buen comienzo de año con fletes más estabilizados y más demanda de capacidad por el desvío de buques”. Asimismo, el máximo directivo del grupo germano también ha señalado que “mantendremos la vista puesta en nuestros costes”. En todo caso, la cúpula que dirige la naviera no descarta tener que volver a refinar sus expectativas dado el “entorno geopolítico volátil” y su efecto en unos fletes que también son muy variables.

“Los fletes están más estabilizados y hay más demanda de capacidad”
Rolf Habben-Jansen Consejero delegado de Hapag-Lloyd

Desde la segunda mitad de 2023, Hapag-Lloyd tiene su actividad separada entre un segmento para el transporte marítimo y otro para la gestión de terminales, aunque la división todavía está en proceso de materializarse por completo. El primero mantiene todavía el mayor peso de actividad de la firma, y es el que refleja principalmente los retrocesos. En facturación, ha perdido 1.444 millones de euros entre el 2023 y este año (de 5.615 a 4.171 millones de euros), con un Ebitda que ha pasado de los 2.199 millones a los 835. En la sección de terminales, el grupo sólo llegó a ingresar seis millones hace un año, mientras que ahora han sido 98, con un Ebitda que ha pasado de los 18 a los 32 millones de euros.