23 de junio de 2024 | Actualizado 5:35

Los exportadores españoles advierten del efecto de la crisis con Argentina en las inversiones

El Club de Exportadores sostiene que el comercio exterior está más resguardado de las relaciones políticas que la inversión extranjera
Terminal portuaria en Buenos Aires (Argentina) | APM Terminals

La inversión de las empresas españolas en Argentina estaría más expuesta que el comercio bilateral a la crisis diplomática abierta con dicho país, señala la asociación multisectorial Club de Exportadores e Inversores Españoles. Según declaraciones a esta publicación de su presidente, Antonio Bonet, el carácter mayormente privado de la actividad comercial tanto en el país latinoamericano como en España la resguarda de la decisión política, a pesar de los temores en esa dirección que han sobrevalorado el desencuentro entre las dos administraciones de esta semana. En cambio, son otros sectores y espacios económicos como el energético, el financiero o la contratación pública los que por el momento “están más intensamente regulados”, señala Bonet, “o dependen de las administraciones”, lo que supone que el deterioro en las relaciones no sea “una buena noticia para los exportadores e inversores españoles”.

“El deterioro de las relaciones no es una buena noticia para nosotros”
Antonio Bonet Presidente del Club de Exportadores e Inversores Españoles

En este sentido, el conflicto entre gobiernos, que de momento ha escalado hasta la retirada de la embajadora española en Buenos Aires, pero no ha tenido réplica diplomática argentina, difiere de otras situaciones recientes en el marco de las relaciones internacionales que sí acabaron en afectaciones de bulto en los flujos comerciales. “Eso sí sucede cuando se trata de países donde el sector público ejerce un significativo papel, por ejemplo a través de la concesión de licencias de importación, o asignación de divisas para poder pagar o porque las empresas son públicas, como es el caso de Argelia”, ha señalado Bonet. Los vínculos comerciales con el país del Norte de África ya se están recuperando, pero la ruptura de 2022, nacida por un posicionamiento del Ejecutivo de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental, “ha reducido nuestras ventas en ese país casi en el 90%”, recuerda el presidente de la asociación empresarial.

18.322 millones de euros

El stock inversor de España en Argentina asciende a 18.322 millones de euros

Se da la circunstancia que las inversiones son precisamente el flujo económico de más valor entre ambos países. Según los últimos datos del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), España mantenía a junio de 2023 la segunda posición como inversor en el país sudamericano, superado sólo por Estados Unidos. Con datos de 2020, el stock inversor acumulado alcanza los 18.322 millones de euros y el país latinoamericano supone el noveno destino de la inversión acumulada española, con el 3,3% de la cuota. Eso sí, los flujos anuales no acumulados han ido descendiendo año a año, y se ha pasado de un flujo bruto que en 2020 se colocaba en los 208 millones de euros a los 167 millones de 2023. Con los datos para todo este año que publica el ministerio de Economía, Comercio y Empresa, el país austral cae a la decimoquinta plaza como destinatario de inversión española con el 0,9% de cuota, más lejos de países como Estados Unidos (5.850 millones y 31% de cuota) o Luxemburgo (3.005 millones y 16% de cuota), que lideran la tabla.

Con los datos de ICEX, los sectores que más inversión española reciben son, efectivamente, “la extracción de petróleo y gas (52%) y los servicios financieros (12%)”. A esos ámbitos les siguen “la producción de hierro y acero (9,1%), las telecomunicaciones (8,8%) y la fabricación de otros productos minerales no metálicos (5,9%)”. La presencia de empresas españolas en Argentina se sitúa, según esos mismos datos, en 177 compañías.

UN FLUJO COMERCIAL MENOS IMPORTANTE
En el capítulo comercial, la suma del export/import entre ambos países se ha mantenido entre los 2.500 y los 3.000 millones anuales, con una balanza que suele ser favorable para Argentina. El país que preside Javier Milei fue el número 35 en el ránking de receptores de exportación española en 2022 y el 26 como origen de importación. La importación española alcanzó picos que superaron los 2.000 millones de euros en 2021 y 2022, pero volvieron a montantes más habituales en 2023, mientras que la exportación ha mantenido ratios similares en los últimos años.

Las semimanufacturas y los bienes de equipo son los productos que acumularon más valor en la exportación española a Argentina en el pasado ejercicio, seguidas del sector de la automoción, según los datos del ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Según el último informe de ICEX, la exportación española al país latinoamericano “ha seguido en los últimos 15 años la tendencia paralela a la de la economía argentina, creciendo en momentos de mejora de la actividad y cayendo en épocas de crisis que, en Argentina, suelen venir acompañadas de medidas proteccionistas”. En cuanto al número de exportadores españoles, ha ido disminuyendo en los últimos años, señala el organismo de comercio exterior: si en 2017 alcanzaban los 6.618, en 2022 fueron un total de 4.703 los actores que realizaron exportaciones a Argentina. Por su parte, las importaciones desde ese país “están muy concentradas en productos agrícolas y pesqueros”, prosigue el informe, ya que en 2022 daban estos dos grupos concentraban el 75% del flujo de importación. Del total, el 38,5% fueron piensos.

La escalada diplomática entre ambos Ejecutivos ha quedado suspendida por el momento en la retirada de la máxima representación española en Buenos Aires, pese a que en el plano político el Gobierno argentino no ha accedido a las demandas de Pedro Sánchez. Con todo, Antonio Bonet recuerda que “la retirada permanente del embajador es el paso anterior a la medida más grave, como sería la ruptura de las relaciones diplomáticas”. En este sentido, el presidente del Club de Exportadores ha reiterado que un deterioro prolongado de las relaciones sí puede acabar teniendo un efecto sobre ambos flujos económicos bilaterales, y ha invocado no sólo el caso argelino, sino también la derivada de las relaciones actuales entre España e Israel, marcadas por los bombardeos de este país sobre la Franja de Gaza: “Las compras de Israel a España se han reducido el 33% a causa del posicionamiento de España en este asunto”, ha apuntado.