23 de junio de 2024 | Actualizado 5:35

Dragados Offshore invertirá 40 millones en su patio para la eólica en Algeciras

“Esta instalación y la de Cádiz son un ejemplo de las sinergias que demanda la industria de parques marinos”, según el presidente Landaluce

El contratista español Dragados Offshore invertirá 40 millones de euros en desarrollar su patio de 405.000 metros cuadros en el puerto de Algeciras para la pujante eólica marina, según confirman diferentes fuentes solventes a El Mercantil. La empresa, propiedad del grupo francés Vinci a través de Cobra, destinará los terrenos a la construcción de estaciones convertidoras de energía eólica lejos de la costa con destino al Mar del Norte alemán.

La empresa dispondrá de 23.200 metros cuadrados de muelle exterior un atraque de 263 metros de longitud

La concesión fue aprobada el pasado jueves 23 de mayo en el consejo de administración de la dársena que preside Gerardo Landaluce. El nuevo patio entrará en funcionamiento en 2026 y la explotación de los terrenos es por un periodo de 16 años, hasta el 31 de diciembre de 2040. La superficie dispone de 23.200 metros cuadrados de muelle exterior y tiene un atraque de 263 metros de longitud.

El desembarco en la Bahía de Algeciras de la empresa que preside Pedro Ascorbe se enmarca en el acuerdo marco plurianual que la ingeniería española, en consorcio con la germana Siemens Energy, ha firmado con TenneT, el gestor de la red de electricidad de Países Bajos y de una parte importante de Alemania, para el desarrollo de tres plataformas convertidoras de energía eólica de dos gigavatios (GW) en el Mar del Norte. Como ya adelantó esta publicación en su edición del pasado 11 de abril, la actuación de Dragados Offshore en la zona de Campamento, ubicada en el municipio de San Roque en la Bahía, es complementaria con la ampliación del patio que la empresa explota en la rada de Puerto Real, en el puerto de Cádiz.

La expansión física en el recinto que preside Teófila Martínez, donde sumará 215.000 metros cuadrados a su instalación de 510.000 metros cuadrados, absorberá una inversión de 16,2 millones y el objetivo es “garantizarse espacio para la carga de trabajo que tiene hasta 2030 y para los nuevos contratos que está negociando”. A la boyante cartera de pedidos se suma que Dragados Offshore, con esta ampliación, ha agotado el suelo disponible en la dársena de La Cabezuela-Puerto Rea.

La eólica marina offshore está viviendo un momento dulce de la mano de la transición hacia las energías renovables. Sin embargo, su mayor obstáculo es encontrar superficie libre en los puertos para desarrollar su actividad, que demanda un uso intensivo de espacio en el lado tierra y en la lámina de agua de las radas.

“La zona de 40 hectáreas otorgada en Campamento a Dragados Offshore es un terreno estratégico en el entorno del Estrecho, donde no es fácil conseguir un área tan extensa”, destaca el presidente del puerto de Algeciras, Gerardo Landaluce. Para el puerto, en particular, y la Bahía de Algeciras, en general, el proyecto de Dragados Offshore “es una apuesta muy importante porque permite la diversificación de los tráficos y el negocio, y coloca la provincia de Cádiz, al alimón con las instalaciones de la empresa en Puerto Real, como un referente en la eólica marina offshore”, señala Landaluce.

EMPLEARÁ HASTA 2.000 TRABAJADORES DE LA COMARCA EN LOS PICOS DE ACTIVIDAD
La transición energética está cambiando el paisaje portuario. El aterrizaje del contratista en Algeciras es una muestra más de como la eólica marina flotante está ampliando su huella en los puertos españoles. Está actividad es uno de los negocios más pujantes en el puerto de Bilbao. La dársena de Gijón, donde pujan Duro Felguera y Zima, y de Avilés, que ha otorgado una concesión a Windar Renovables, también entrarán en el negocio.

Lo mismo vale para A Coruña, que tiene varias ofertas encima de la mesa, y Ferrol, donde operan Navantia y Nervión Naval Offshore. Y para Cartagena, por donde salen los equipos de la factoría de la danesa Vestas en Ciudad Real, y los puertos canarios, donde la española Primavera Offshore Wind tiene proyectado ubicarse en Granadilla. “Hablamos de dos factorías potentes en una misma provincia, lo que siempre genera sinergias. Es un claro ejemplo de la complementariedad que viene demandando la industria de los parques eólicos flotantes”, continúa el presidente de la dársena andaluza.

“Es una apuesta muy importante porque permite la diversificación de los tráficos y el negocio”
Gerardo Landaluce Presidente de la Autoridad Portuaria de Algeciras

Estas palabras coinciden con el diagnóstico de las principales organizaciones sectoriales, caso de la influyente Wind Europe o la Asociación Empresarial Eólica (AEE). En diferentes foros internacionales, ambos organismos han defendido que la única solución para contrarrestar el actual desequilibrio pasa por “la colaboración entre los puertos” para acercarse “a la dimensión que requiere la cadena de suministro” de la eólica a mar abierto, que se caracteriza por el tamaño colosal de los equipos. “Al final también estás ayudando con la transición energética. Y por último y lo más importante, está la captación de una nueva actividad y la generación de mil empleos, que pueden llegar a los 2.000 en momentos determinados, lo que es vital para el Campo de Gibraltar”, concluye Landaluce.

Los acumuladores que construirá Dragados Offshore en Algeciras recogen la corriente alterna generada por los parques eólicos y la convierten en corriente continua de alta tensión (HVDC, en sus siglas en inglés). Estos parques de molinos y los convertidores flotantes se están instalando a más de 80 kilómetros de la costa y a profundidades que oscilan entre los 60 y 300 metros. Posteriormente, tras su transporte a través de cable submarinos, la corriente se revierte en corriente alterna en las estaciones terrestres.

INVERSIÓN EN OBRA CIVIL E INSTALACIONES PARA FABRICAR COMPONENTES Y ENSAMBLAR MÓDULOS
Una de las principales partidas del desembolso de 40 millones de Dragados Offshore en Algeciras es “la consolidación de los terrenos” para que puedan soportar el peso de los diferentes equipos. Hay que tener en cuenta que estos convertidores de alta mar pesan 34.000 toneladas, correspondiendo 24.000 toneladas a la parte superior o  ‘top side’, que tiene varios pisos de altura, y 10.000 toneladas al soporte o ‘jacket’. Además de la obra civil, el contratista español destinará otra parte de la inversión en las instalaciones necesarias para fabricar diferentes componentes de los convertidores y para las operaciones de ensamblaje con los módulos que recibirá de los proveedores por el lado mar.

A modo de referencia, la infraestructura de Puerto Real, donde Dragados Offshore tiene su sede central y el patio más grande, está equipada con 22 talleres de fabricación, algunos especializados en tuberías, pulido con arena y pintura, y un área de almacenaje de 86.000 metros cuadrados. Desde su nuevo ‘astillero’ en Algeciras, la compañía será responsable del suministro de las plataformas marítimas, lo que incluye el diseño, la ingeniería de detalle, la construcción, la carga y el transporte, así como la instalación, la conexión y la puesta en marcha en el Mar del Norte alemán. Los sistemas HVDC son competencia de su socio Siemens Energy.

La consolidación de los terrenos para soportar el peso de los diferentes equipos lidera las inversiones

Para la consolidación de los terrenos, Dragados Offshore puede utilizar diversas técnicas. Según las Recomendaciones para Obras Marítimas (ROM) de Puertos del Estado, el procedimiento más habitual es la precarga, que consiste en someter la superficie a una primera carga (tierra sobre rellenos artificiales, bloques de hormigón, mercancías pesadas, etc) durante un largo periodo de tiempo para dar mayor resistencia y menor deformabilidad al suelo. La precarga también beneficia al asentamiento de los fondos sobre los que se apoya el relleno.

Otro procedimiento es la compactación dinámica, que consiste en dejar caer grandes pesos desde una determinada altura. Cada impacto produce una onda de compresión que se transmite en el relleno a la velocidad del sonido, causando  finalmente la rotura del suelo y su desplazamiento hacia los lados de la zona de choque. Como resultado, la superficie del terreno queda desigual y es necesario una regularización y consolidación superficial. Además del patio de fabricación en el puerto de Cádiz y el nuevo de Algeciras, Dragados Offshore, que también construye plataformas offshore para petroleras y gaseras, tiene instalaciones en Tampico y Altamira, en México, y oficinas comerciales en Houston, en Estados Unidos.