14 de junio de 2024 | Actualizado 18:23

Barcelona activa su ordenanza para sancionar a los buques infractores en materia ambiental

La medida comprende varias operativas náuticas dentro del recinto portuario y es considerablemente más exigente que la que está en vigor
Autoridad Portuaria de Barcelona

El puerto de Barcelona ha puesto en marcha su nueva ordenanza para regular la contaminación que se deriva de las operativas des los buques en los recintos y, si se tercia, sancionarlos. Se trata de una medida anunciada hace un año por su presidente, Lluís Salvadó, y que ha sido adoptada este miércoles por el consejo de administración de la autoridad portuaria. La principal novedad que entraña es esa posibilidad de sanción a las embarcaciones, inédita hasta ahora, aunque la ordenanza entra a regular y limitar un abanico de distintas actividades que se producen dentro de sus aguas y pueden tener efectos ambientales. “Esta ordenanza es mucho más exigente que la normativa ambiental vigente y nos sitúa en la vanguardia de los puertos de todo el mundo” ha afirmado ahora el presidente de la dársena catalana.

“Esta ordenanza es mucho más exigente que la normativa ambiental vigente”
Lluís Salvadó Presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona

La parte de las sanciones se centra en los humos negros que emitan los barcos cuando estén dentro del recinto. La ordenanza estipula el uso de “la Escala de Ringelmann”, señala la autoridad portuaria, un sistema que permite clasificar de 0 a 5 el nivel de opacidad de las columnas de humo que emanen de la embarcación. La vigilancia visual de estos niveles la efectuará la policía portuaria, que levantará “acta administrativa” para el departamento de medio ambiente del puerto y a Capitanía Marítima en caso de que esa opacidad supere el nivel 2 en algún buque. Ello abrirá expediente a las embarcaciones y podría llevar a las sanciones “si se corresponde”, informan fuentes del recinto.

La ordenanza también incide en los combustibles que usan los buques en sus maniobras portuarias: todos aquellos que no empleen Gas Natural Licuado (GNL), metanol, amoníaco, “u otros carburantes sintéticos o biocarburantes avanzados” deberán usar “gasoil marítimo” en sus maniobras de entrada y salida del puerto, y cuando estén atracados. Los barcos tampoco podrán realizar operaciones de mantenimiento de los motores cuando haya alertas de contaminación atmosférica activadas por parte de la dirección general de Calidad Ambiental y Cambio Climático de la Generalitat catalana.

Asimismo, quedan limitadas o reguladas varias actividades que tienen que ver con el vertido de aguas o líquidos en las aguas del recinto, según el tipo y las circunstancias. De esta forma, esgrime la autoridad portuaria, “podremos ejercer un control mucho más eficiente de los vertidos al medio acuático y de las emisiones a la atmósfera de los humos que realizan los buques” en sus maniobras de entrada, salida y permanencia en la dársena barcelonesa.