13 de junio de 2024 | Actualizado 19:05

Los problemas del mercado intermodal europeo en 2023 dejan a Hupac en números rojos

La compañía ferroviaria registra pérdidas netas de seis millones de euros en un ejercicio en el que se desplomó el 11% la demanda
Terminal de Hupac en Busto (Italia) | Hupac

El operador ferroviario intermodal Hupac ha cerrado 2023 con pérdidas en el resultado del ejercicio, una circunstancia que no vivía desde 2020, en plena pandemia. La compañía con sede en Chiasso (Suiza) ya anunció que su demanda había descendido considerablemente el año pasado -el 11,7%-, y ahora revela un resultado neto negativo de 6,2 millones de euros en sus cuentas para el mismo periodo. 2023 ha sido un ejercicio complicado para las empresas ferroviarias europeas, y en el caso de Hupac, que opera la mayor parte de sus rutas en los corredores centrales del continente, estuvo muy marcado por los accidentes, cortes y obras que afectaron a la red ferroviaria alemana y a los pasos transfronterizos en el área de Suiza, Italia y Francia. “Todos los segmentos de transporte de la compañía se vieron afectados por el desarrollo negativo de 2023”, apunta la cúpula directiva en su informe anual.

La facturación total de la empresa también fue a la baja, pasando de los 668,5 millones de euros de 2022 a 648,1 millones en 2023, el 3,1% menos. Los retrocesos, como consecuencia de ello, se han reproducido en otros indicadores económicos como el Ebitda, que en 43,6 millones de euros ha caído el 31,2% año a año, o el Ebit, que arroja pérdidas de 1,4 millones de euros tras haber recabado 13,6 millones en el ejercicio 2022. Hupac apunta a que la disminución de sus ingresos se explica principalmente por “efectos negativos del tipo de cambio” entre euros y francos suizos, ya que la caída de la demanda “se habría compensado con un aumento de las tarifas de los servicios y recargos” introducidos por la compañía.

De hecho, la firma suiza señala que intentó adaptarse a la disminución de los volúmenes durante el ejercicio. La compañía redujo sus inversiones en activos tangibles hasta el 60% respecto a 2022, y aplicó una política de “mantenimiento de costes” que en principio va a permanecer este año. En un plano más operativo, “hemos ajustado nuestra flota de material rodante a la demanda reducida”, afirma la compañía, una iniciativa que se traduce, por ejemplo, en la devolución de 800 vagones que hasta entonces operaba en formato leasing en todo el continente. “Las inversiones en nuevo material rodante se pospusieron y las entregas se aplazaron”, añaden las fuentes de Hupac. Al final del año, la flota total de la empresa se vio reducida en el 6,3%, de 9.079 unidades de material rodante en 2022 a 8.503 al inicio del ejercicio actual.

La empresa también mantiene una presencia importante como operador de terminales ferroviarias e intermodales a lo largo del continente, gestionando un total de 12 infraestructuras. En España, espera tener operativa la de La Llagosta en 2025, junto a la empresa española TPNova. Sin embargo, esta división también ha visto como sus tráficos retrocedían en el 3,7% en la comparativa interanual. Pese a ello, la compañía ha afirmado que mantendrá su estrategia de inversión en la gestión de instalaciones intermodales a lo largo y ancho del continente, con proyectos en marcha en Italia (Piacenza, Novara, Milán y Brescia), Alemania (Duisburg) y Suiza (Basilea).