24 de junio de 2024 | Actualizado 17:44

La mesa de contratación aprueba la oferta liderada por Acciona para la Terminal Norte

Comunicará su decisión al consejo de administración del puerto de Valencia, que será quien ejecute la adjudicación de las obras
Autoridad Portuaria de Valencia

La Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Acciona, Jan de Nul y Grupo Bertolín está un paso más cerca de conseguir la adjudicación del contrato de la obra civil de construcción del muelle de contenedores de la Terminal Norte del puerto de Valencia. Si bien la oferta económica presentada por esta unión fue la segunda más costosa, la mesa de contratación ha seleccionado este mismo viernes su candidatura atendiendo a sus criterios técnicos, que la situaron con la máxima puntuación. Ahora comunicará su decisión al consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Valencia, que será quien ejecute la adjudicación de los trabajos.

Para el segundo año deben estar listos 900 metros de cajones y para el tercero, 1.500 metros de muelle

Según figura en los pliegos de condiciones del concurso y como ha informado la autoridad portuaria, durante la ejecución de las obras será obligatorio cumplir con una serie de requisitos técnicos y calendarios para ponerlos en marcha: 900 metros de cajones (con 500 metros de viga de cantil ejecutada) y su área adyacente de 500.000 metros cuadrados deberán estar consolidados al final del segundo año de ejecución de los trabajos. Al finalizar el 37º mes de obras (es decir, transcurridos tres años) deberán estar consolidados 1.500 metros de muelle y un área adyacente de 990.000 metros cuadrados. El plazo de ejecución total es de 58 meses (cuatro años) y el valor estimado del contrato, de 656,7 millones de euros.

Hasta 2028, el presupuesto base de licitación, sin IVA incluido, será de 545,7 millones de euros que se dividirán en bloques de 30 millones, 90 millones y 245,7 millones en estos cuatro años. Así, el presente ejercicio contará con un importe anual de 30 millones de euros. Los siguientes ejercicios hasta 2027, el importe será de 90 millones y el ejercicio final contará con 245,7 millones de euros como importe, atendiendo a los pliegos del contrato. Según esos mismos pliegos, los criterios de solvencia técnica se han guiado por los trabajos realizados por la empresa o la UTE optante al contrato, debiendo acreditarse una relación de las obras ejecutadas en los últimos cinco años “que sean de igual o similar naturaleza que las que constituyen el objeto del contrato”. Es decir, dragados, construcción de muelles y rellenos y consolidación.

Igualmente, la UTE adjudicataria debe contar con maquinaria, material y equipo técnico para la ejecución de las obras, siendo el requisito mínimo “una draga de succión con capacidad para dragar hasta 35 metros de profundidad; otra draga de retroexcavación para dragar hasta 28 metros de profundidad; dos gánguiles con descarga por fondo de al menos 3.500 metros cúbicos; una pontona para movimiento de escolleras; y un cajonero con capacidad para la fabricación de cajones de al menos 53,25 metros de eslora y 19,17 de manga”. El licitador puede proponer otros puntos distintos para la construcción de cajones y cargadero de materiales, así como proponer la fabricación de los cajones fuera de los puertos de Sagunto o Valencia, aunque el precio que abone la autoridad portuaria será, en cualquier caso, el que figura en los cuadros de precios.

Respecto a la documentación que los licitadores debieron presentar, debía estar compuesta por una memoria constructiva y un programa de trabajos. En la memoria debía especificarse la descripción del proyecto y sus actividades, los equipos personales y materiales, las fuentes de suministro de los materiales, las necesidades de subcontratación, los desvíos de tráfico, las afecciones a la explotación, las necesidades de acopios y vertederos, las instalaciones de obra, medidas para evitar efectos sobre el medioambiente y cualquier condicionante externo.

No obstante, matiza el pliego, “las explanadas que actualmente están en tierras en la ampliación norte podrán utilizarse para acopio, fragmentación y clasificación de los materiales que se vayan recuperando, aunque será preferible utilizar las nuevas superficies que se vayan generando con los rellenos”. Las mismas explanadas podrán utilizarse para las oficinas e instalaciones de obra. El programa de trabajos debía incluir, al menos, una lista de actividades, suficientemente representativa, que permita analizar el desarrollo de las obras, la duración estimada de cada actividad, su comienzo y finalización, y previsiones para actualizar el programa en caso de desfases.