15 de junio de 2024 | Actualizado 5:03

El auge de los cereales en Tarragona obliga a buscar más capacidad de almacenaje

Ership y Bergé compiten por construir y explotar una nueva nave dedicada a estos tráficos en el puerto catalán
Imagen de archivo de una descarga de cereales en el muelle Castilla de Tarragona | Autoridad Portuaria de Tarragona

El puerto de Tarragona y las empresas que operan en él están moviéndose para ampliar la capacidad de almacenaje de cereales en la instalación, dado el auge de estos tráficos que vive en los últimos tiempos. La autoridad portuaria reconoce que los dos últimos ejercicios, que han batido el récord de movimiento de cereales en la instalación con 6 millones de toneladas y 7,5 millones respectivamente, han supuesto “un reto logístico”, cuya consecuencia ha sido la de “alcanzar la máxima capacidad de almacenamiento del recinto de 1,3 millones de toneladas”, situación para la cual se buscan soluciones dentro del recinto. Además, entidades empresariales del sector agroalimentario como QualimaC, con intereses en la dársena catalana, manejan previsiones de llegar en la presente campaña a los 6,5 millones de toneladas, prosiguiendo así con la presión en el primer puerto del Estado para estos productos.

6,5 millones de toneladas

QualimaC calcula que el puerto alcance los 6,5 millones de toneladas de cereales este año

Desde esta entidad apuntan a que “el almacenaje de los cereales en el puerto es un tema recurrente”, a la par que lo insertan en la concatenación de problemas que, junto al conflicto de la estiba y un ritmo importador superior a la media, obstaculizaron la gestión de estos tráficos en el puerto en 2023. “Este año todo funciona un poco mejor, pero no tenemos el ritmo que querríamos”, señala su director, Jordi Forés. Por ello, el sentir del sector es de que “todo lo que sea tener más capacidad de almacenaje será bienvenido”.

De hecho, la autoridad portuaria habría trasladado a las empresas su intención de facilitar más espacio para dar respuesta a la coyuntura y a futuros escenarios de elevados tráficos. “Nos informaron de que tenían licitaciones pendientes de solares para ampliar el almacenaje”, apunta Forés. Ello podría referirse, entre otros procesos, a un trámite de competición de proyectos que el puerto tiene abierto en el muelle de Castilla, donde se concentra gran parte de su infraestructura para descargar y almacenar graneles agroalimentarios y donde las estibadoras Ership y Bergé se han postulado para construir una nave destinada a este uso. “Las empresas del sector siguen necesitando más espacios”, reconoce la Autoridad Portuaria de Tarragona, a la par que sostiene que su administración “trabaja codo a codo con el sector para brindar soluciones” tanto puntuales y a corto plazo como a más largo plazo.

Bergé reconoce que sus instalaciones actuales de cereales están cercanas al máximo de su capacidad

Según lo publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 17 de mayo, ambas empresas terminalistas optan a una concesión en un mismo espacio del muelle tarraconense. En el caso de Bergé, el proyecto plantea construir y explotar una nave de 11.720 metros cuadrados. La compañía ya cuenta con infraestructura para graneles agroalimentarios en los muelles de Navarra y Aragón del puerto, dentro de los 40.501 metros cuadrados de superficie destinada a graneles sólidos con los que cuenta en el recinto catalán. Sin embargo, fuentes de la compañía afirman que sus instalaciones “están muy cercanas a la máxima capacidad y, por ello, afrontamos un reto importante en la gestión de los picos de actividad, sobre todo cuando se acumulan varias operaciones de descarga en serie”. Aun así, su inversión en una nueva concesión no sólo iría ligada a la coyuntura actual, sino que forma parte de un plan más amplio “de crecimiento, aumento de la eficiencia en la manipulación y tendencia de nuestros clientes de especificaciones más exigentes en la segregación de distintas partidas de mercancías”, añaden.

En el caso de Ership, la propuesta tiene las mismas características, aunque no se han publicado detalles sobre su superficie y la solicitud en cuestión estaría “en trámite de subsanación y mejora”, según el BOE. La compañía rehúsa ligarla directamente a la campaña de cereales actual, arguyendo que “las inversiones en capacidad no se materializan de la noche a la mañana” y aludiendo a una estrategia a más largo plazo: “Está motivada por nuestra estrategia de inversión y confianza en el puerto de Tarragona como uno de los recintos referente para nosotros en la Península Ibérica”, manifiesta la compañía. Añaden que con inversiones así, Ership sigue “una estrategia de oferta de espacio, modernización y adecuación a medio y largo plazo” que ya viene del año pasado, cuando la estibadora invirtió seis millones de euros en mejoras de sus terminales. Para el presente ejercicio, la empresa tendría “comprometidos cinco millones de euros en inversiones que se realizarán antes de final del año”, señalan sus fuentes.

En todo caso, Ership ya estuvo en un trámite de competencia de proyectos junto a otra estibadora del recinto, Euroports, a mediados de marzo, y de nuevo con el objetivo de construir una nave mecanizada para graneles agroalimentarios en el muelle de Castilla. “Trabajamos para consolidar nuestra posición y servicio a nuestros clientes”, resumen desde la firma. Según la información pública de la Autoridad Portuaria de Tarragona, la compañía cuenta actualmente con 32.824 metros cuadrados de almacenaje de graneles ubicados en el muelle de Aragón, aunque también tiene instalaciones en el de Castilla. Su capacidad estaría alrededor de las 600.000 toneladas.