18 de julio de 2024 | Actualizado 18:22

Las empresas ferroviarias mantienen su rechazo a las 44 toneladas en España y en Europa

La asociación española de empresas ferroviarias ha presentado alegaciones a la modificación del reglamento propuesto por el Gobierno
E.M.

La Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas (AEFP) ha hecho manifiesta su oposición a las modificaciones legislativas que avanzan en el transporte por carretera tanto a nivel europeo como español. La organización ha presentado alegaciones a la propuesta que el Gobierno sometió hace unas semanas a información pública y que debe ser el último paso para aprobar un nuevo reglamento de vehículos que amplíe masas y dimensiones en España. La entidad ferroviaria se muestra alineada con las preocupaciones que también han expresado asociaciones y organizaciones del ferrocarril europeo ante el cambio legislativo en el continente, que busca facilitar el transporte transfronterizo de mayores composiciones y que ya ha recibido el visto bueno del Parlamento Europeo. “Las medidas dan lugar a riesgos de interoperabilidad entre el transporte de mercancías por carretera y el transporte de mercancías por ferrocarril”, señala la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas.

El escrito de la asociación lo firma su presidente ejecutivo, Juan Diego Pedrero, y pone el foco en el hecho de que, pese a que tanto la propuesta europea como la española tienen entre sus objetivos “el apoyo al transporte intermodal, pueden no ser necesariamente eficaces para lograr este último objetivo de promoverlo”. Pedrero apunta a que “las combinaciones más largas del sistema modular europeo”, como semirremolques extendidos y otras cajas de mayor dimensión que los camiones podrían transportar según el nuevo sistema, “no puede gestionarse en el transporte combinado sin aumentar su complejidad, tanto en las operaciones como en el transbordo y en el acceso a las terminales”. Según su argumento, “la mayoría de los semirremolques extendidos no son técnicamente compatibles” con el material rodante intermodal, y los que sí, sólo lo son “con la mitad de la flota existente de vagones ‘pocket'”.

21%

AEFP vaticina que el 21% de la carga ferroviaria puede volver a la carretera con las nuevas masas y dimensiones

Como ha señalado en ocasiones anteriores, al sector ferroviario le preocupa “el cambio modal”, es decir, la reversión a la carretera de transportes que en los últimos años ha logrado absorber el flujo intermodal. Esta preocupación se funda, especialmente, en el ahorro de costes que los cargadores podrían experimentar con los nuevos reglamentos. “La utilización de vehículos más pesados y largos tiene un ahorro de costes potencial del 7% al 25% por tonelada o metro cúbico para la carretera”, argumenta AEFP. Sin embargo, la asociación incide en que el “potencial de reducción de gases de efecto invernadero parece estar por debajo del 10%” con los cambios, mientras que “el potencial del transporte combinado y ferroviario se eleva hasta el 90%”. Por ello, argumenta que las medidas “darían lugar a un cambio modal inverso de hasta el 21% de media para todos los segmentos ferroviarios y del 16% en el transporte combinado”, con “6,6 millones de toneladas de emisiones de CO2 adicionales y una triplicación de los costes externos”.

Este último punto se refiere a “las externalidades” que, a juicio de AEFP, se pueden derivar de la ampliación de masas y dimensiones. “Un mayor número de ejes reduce potencialmente la tensión de la infraestructura vial, pero también se traduce en un mayor peso en vacío y una menor eficiencia por tonelada de carga”, señala por un lado Juan Diego Pedrero. Por el otro, “también existe un riesgo considerable de que las cargas por eje aumenten y provoquen un deterioro desproporcionado de la infraestructura. Diez camiones de 44 toneladas son más dañinos que 15 camiones de 40 toneladas”, zanja.