18 de julio de 2024 | Actualizado 18:22

Sener diseñará la terminal de dióxido de carbono líquido del puerto de Rotterdam

La terminal almacenamiento y distribución de dióxido de carbono líquido contará con una capacidad inicial de 5,4 millones de toneladas al año
Sener

La empresa de ingeniería española Sener se encargará de los servicios de ingeniería front-end de diseño de la futura terminal de dióxido de carbono líquido del puerto de Rotterdam. Esta nueva instalación, bautizada como CO2next, será una de las primeras europeas destinada al almacenamiento y distribución de dióxido de carbono líquido y ha sido impulsado por las empresas Gasunie, Vopak, Shell y TotalEnergies. Por su parte, el director general de Energía de Sener, Álvaro Lorente, ha mostrado su entusiasmo por “formar parte de un proyecto que contribuirá de forma decisiva a desarrollar la cadena de valor para la descarbonización progresiva de la industria”.

La terminal CO2next se situará junto al Gate Terminal, una de las instalaciones de gas natural licuado (GNL) más grandes de Europa, en la cual Sener también participó como responsable de su ingeniería, construcción y puesta en marcha. En la primera fase de construcción, la nueva infraestructura contará con una capacidad aproximada de 5,4 millones de toneladas anuales (Mtpa) de CO2 y con 48.000 metros cúbicos de almacenamiento. En función de la demanda del mercado, las empresas propietarias valorarán aumentar su capacidad a los 15 Mtpa. Sener diseñará la terminal, desde la recepción del dióxido de carbono por barco vía jetties, hasta su almacenamiento en esferas, el manejo del boil-off y su posterior bombeo.

La principal fuente de abastecimiento de dióxido de carbono líquido del terminal serán los buques procedentes de industrias cercanas. Tras esta operación de carga, el dióxido podrá ser distribuido a yacimientos de gas agotados del Mar del Norte para su almacenamiento offshore bajo el lecho marino. “CO2next será una infraestructura crítica que contribuirá a desarrollar la cadena de valor de la captura, almacenamiento y transporte de carbono en el norte de Europa y, más concretamente, en Austria, Bélgica, Francia, Países Bajos, Alemania y Suiza”, detallan fuentes de la ingeniería española.