18 de julio de 2024 | Actualizado 18:22
BCE

La ‘Casa de Papel’ cambia de escenario por razones logísticas

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre deja de fabricar los billetes de euro y la nueva ubicación cambia la logística del dinero

El espacio que inspiró la mítica serie española ‘La Casa de Papel’, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) ubicada en el centro de Madrid se aleja varios kilómetros para asentarse en una nueva planta industrial en Vicálvaro (Madrid). Además, los robots, las automatizaciones y las nuevas tecnologías irrumpen en la nueva fábrica modernizando la logística necesaria para crear y transportar billetes y quizá, inspiren nuevas temporadas a Netflix

El cambio de ubicación se debe a que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre “se encuentra obsoleta y no cumplen con la normativa, por lo que ha sido necesario construir esta nueva planta industrial en Vicálvaro (Madrid)”, explican desde la institución. La nueva planta dispone de la maquinaria de impresión y equipamiento industrial que se necesitan para asumir la cuota asignada por parte del Banco Central Europeo (BCE) y acceso a las principales carreteras para facilitar su distribución. Por tanto, “resolverá las limitaciones de la sede actual”. Además, el complejo cuenta con instalaciones para el desarrollo de algunas operaciones de efectivo del Banco de España, “lo que mejorará su eficiencia y ahorro”.

UN NUEVO ESCENARIO PARA ‘LA CASA DE PAPEL’
La nueva imprenta ocupa una parcela de 65.735 metros cuadrados y tiene una superficie construida de 28.684 metros cuadrados distribuidos en varios edificios que albergan las zonas de producción, oficinas y servicios. El presupuesto del proyecto se ha situado en 185 millones, de los que 64,5 corresponden a la construcción. Además, la compañía vizcaína especializada en robots Inser Robótica ha desplegado su proyecto de automatización en la nueva planta de Imprenta de Billetes, (IMBISA, compañía propiedad de Banco de España en un 80% y de FNMT en un 20%). El concurso público disponía de un presupuesto de tres millones de euros y abarca todo el proceso de packaging de los billetes, teniendo que introducir los paquetes de billetes retractilados dentro de cajas de cartón, colocar éstas sobre palets, enfardar los palets, flejarlos para asegurarlos y finalmente etiquetar cada palet. Cada paquete introducido es escaneado, pesado y registrado antes de ser manipulado por el robot que forma las cajas, agrupa los paquetes de billetes y los introduce en las cajas permitiendo una trazabilidad total.

Tanto los fabricantes de papel como los de tintas deben estar acreditados por el Banco Central Europeo

Pero, ¿cómo funciona la logística del dinero? A diferencia de lo que pueda parecer gracias a la famosa serie de Netflix, conseguir las materias primas y llevar a cabo el proceso de fabricación y de logística inversa no es tan sencillo. Comenzando por el principio, debido a las medidas se seguridad para evitar falsificaciones, la fabricación de elementos del euro y de elementos de seguridad del euro está sujeta a un proceso de acreditación por el Banco Central Europeo. “Lo que implica que tanto los fabricantes de papel como los fabricantes de tintas deban estar acreditados por la institución comunitaria”, aseguran. 

Una fábrica automatizada

Incluye uno de los sistemas de etiquetado robotizado más complejos integrados hasta el momento. Para llevarlo a cabo, se diseñó a medida una herramienta que permite al robot colocar etiquetas provenientes de 5 etiquetadoras diferentes, cuatro de ellas para el etiquetado según su denominación Euro y una quinta para la colocación de un precinto de seguridad 'tamper-evident', antes de que la carga abandone la célula de packaging / Inser Robótica
Incluye uno de los sistemas de etiquetado robotizado más complejos integrados hasta el momento. Para llevarlo a cabo, se diseñó a medida una herramienta que permite al robot colocar etiquetas provenientes de 5 etiquetadoras diferentes, cuatro de ellas para el etiquetado según su denominación Euro y una quinta para la colocación de un precinto de seguridad 'tamper-evident', antes de que la carga abandone la célula de packaging / Inser Robótica
Inmediatamente después del proceso de paletizado, el conjunto es transportado y presentado a un sistema de cámaras que verifica todos y cada uno de los códigos de barras justo antes de que la enfardadora automática envuelva el palet con una capa de film plástico y de que una flejadora coloque flejes que completan su perfecto embalaje / Inser Robótica
Inmediatamente después del proceso de paletizado, el conjunto es transportado y presentado a un sistema de cámaras que verifica todos y cada uno de los códigos de barras justo antes de que la enfardadora automática envuelva el palet con una capa de film plástico y de que una flejadora coloque flejes que completan su perfecto embalaje / Inser Robótica

En este sentido, explican que, en la actualidad, existen cinco fábricas de papel acreditadas por el BCE y ésta es la única radicada en España. “La producción de dinero físico es una actividad compartida por todos los bancos centrales nacionales del eurosistema a través de un modelo descentralizado y mancomunado de producción”, explican. A este respecto, desde la fábrica española subrayan que el proceso se inicia con el cálculo de los billetes que se necesitan cada año (a dos años vista) para sustituir los billetes no aptos para la circulación y satisfacer los aumentos de demanda previstos. “Este cálculo lo realiza cada uno de los bancos centrales nacionales y el BCE calcula una previsión general para el eurosistema”, destacan.

El Banco de España es responsable de aportar al eurosistema el 12% de los nuevos billetes

Posteriormente, las entidades de crédito, a través de las compañías de transporte de efectivo, retiran los billetes que consideren necesarios para atender la demanda de comercios y ciudadanos. “Igualmente, en base al sistema descentralizado y mancomunado de producción de billetes entre todos los bancos centrales, estos se distribuyen a otros bancos centrales del eurosistema en función de sus necesidades”, apostillan. En el caso de España, el Banco de España es responsable de aportar al eurosistema, aproximadamente, el 12% de las necesidades totales de nuevos billetes. Por tanto, el volumen de billetes a fabricar cada año por cada banco central estatal depende de las necesidades del conjunto de países. La Imprenta de Billetes (IMBISA), medio propio del Banco de España, por tanto, fabrica los billetes que “el BCE nos asigna anualmente, licitando la adquisición de las materias primas necesarias para ello”, destacan.

¿QUÉ HACE FALTA PARA FABRICAR UN BILLETE?
Para la fabricación de billetes, las principales materias primas son el papel y las tintas. En España, la planta productora de papel está ubicada en Burgos y tiene una capacidad para manufacturar hasta 3.500 toneladas al año. La factoría se encarga de elaborar el papel, realizado con fibras de algodón puro, en el que también se embebe una marca de agua y un hilo de seguridad de alta tecnología y se aplica un parche metálico mediante presión y calor.

Está previsto utilizar algodón orgánico en la fabricación de billetes a partir de 2027

El material principal para el papel utilizado en los billetes es el algodón. En concreto, residuos de algodón descartado por la industria textil. Además, desde 2023 se utiliza únicamente algodón sostenible y “desde 2027 está previsto utilizar algodón orgánico, ya que se trata de una variante aún más sostenible medioambientalmente”, aclaran desde IMBISA. Después, el papel se corta en pliegos y se traslada a la fábrica de Imprenta de Billetes. En cuanto a fabricantes de tintas, hay varios proveedores en Europa acreditados por el BCE, uno de ellos ubicados en España, y “su número va creciendo a medida que nuevas empresas consiguen acreditarse”. A este respecto, subrayan que sólo los fabricantes acreditados pueden participar en procedimientos de licitación y suscribir contratos para una actividad relacionada con la fabricación de billetes.

Cuando los materiales llegan a la fábrica de Vicálvaro (Madrid), comienza el proceso de impresión en el que son fundamentales las planchas para transmitir las tintas al papel. En la fabricación de billetes se utilizan hasta cinco técnicas de impresión distintas: litografía u offset, calcografía o intaglio, serigrafía, tipografía (para el numerado) y flexografía (para el barnizado). “Esta complejidad se acrecienta por los niveles de calidad necesarios, velocidad de producción y requerimientos de seguridad exigidos a imprentas y proveedores, y por la utilización de elementos de seguridad con un alto componente tecnológico y de I+D, protegiendo así los billetes de potenciales falsificadores”, explican. 

La producción de billetes emplea residuos de algodón descartados por la industria textil

Después se efectúa el control de calidad y se cortan los pliegos en tiras, para finalizar con un nuevo examen en el que se comprueba que los billetes son idénticos. Por último, los empaquetan mediante las automatizaciones aportadas por Inser Robótica en una película de plástico retráctil y se apilan en contenedores de cartón que contienen unas 10.000 unidades. Antes de trasladarse a su destino, los billetes reposan en cámaras de seguridad, misión que el Banco de España ha encargado a IMBISA hasta 2030, año a partir del que se estudiarán prórrogas anuales.

Procesos en la fabricación de billetes

LOS BILLETES VIAJAN POR CARRETERA Y AVIÓN
Una vez fabricados los billetes, los bancos centrales nacionales los ponen en circulación en función de la demanda. “El Banco de España distribuye los billetes tanto a su red de sucursales repartidas en todo el territorio nacional mediante furgones blindados propiedad de Banco de España o por avión, como a los denominados depósitos auxiliares, todo ello bajo las más estrictas medidas de seguridad”, aclaran desde IMBISA. Es decir, el transporte por carretera de efectivo entre sucursales corre a cargo del propio banco, pero la distribución posterior se realiza con la colaboración de las compañías de transporte de fondos autorizadas a operar en España, que son contratadas directa o indirectamente por las entidades de crédito, comercios o incluso el Banco de España, lo que permite hacer llegar el efectivo finalmente a los comercios y ciudadanos. 

Por otro lado, durante el proceso de fabricación, algunos billetes no alcanzan los umbrales de calidad establecidos por el BCE, por lo que se procede a su destrucción, triturándolos en virutas milimétricas. De hecho, cuando se visita el Banco de España, a los visitantes se les dan cubos con este dinero desechado como recuerdo. Por otro lado, debido a su uso o por encontrarse deteriorados, también se retiran billetes de la circulación que son igualmente destruidos. Estos residuos generados se utilizan como combustible, material aislante o materia prima para otros productos.

Los residuos generados se utilizan como combustible, material aislante o materia prima para otros productos

“Desde 2022, en el eurosistema bancario se ha asumido el compromiso de no enviar al vertedero los residuos de la destrucción de los billetes y del resto de procesos productivos relacionados con los billetes, eliminando así cualquier procedimiento que no sea cuidadoso con el medio ambiente”, explican. En el caso de España, el Banco de España e IMBISA no envían residuos de billetes a vertedero desde 2021, destinando un porcentaje creciente de sus residuos a reciclado y el resto a valorización energética. “El Banco de España cuenta, además, con diversas líneas de investigación para encontrar nuevos sistemas de reciclaje de los residuos de billetes, otros materiales y métodos de empaquetado, entre otros, mejorando así su desempeño ambiental”, concluyen.

Por tanto, la logística del dinero es mucho más complicada de lo que nos dejó ver ‘La Casa de Papel’. La realidad supera a la ficción, porque se necesitan unos materiales específicos, de un intrincado proceso de fabricación que incluye brazos robóticos y altas medidas de seguridad, para, posteriormente valerse de una red de transportes especializada que hace que los billetes viajen sobre ruedas o surquen el cielo hasta llegar a nuestro monedero.