19 de julio de 2024 | Actualizado 16:39

MOL se hace con el control de las escandinavas Gearbulk y G2 Ocean

Europa pierde dos armadores de referencia en granel seco en favor de la japonesa, que se afianza en la pasta de celulosa y pulpa desde Brasil
Gearbulk / G2 Ocean

El armador japonés Mitsui O.S.K. Lines (MOL) se convertirá en el accionista mayoritario de la naviera suiza Gearbulk Holding AG (Gearbulk), dedicada al transporte de materias primas con una flota de 65 graneleros especializada en el segmento de barcos de escotillas abiertas o semiabiertas con grúas pórtico y pluma (más conocidos en el mercado por ‘open hatch gantry’ y ‘jib’). La operación es de calado porque esta transacción convertirá a MOL en el accionista de referencia del potente pool noruego G2 Ocean, que gestiona una flota de 116 graneleros, donde Gearbulk ostenta el 65% del capital y el también escandinavo Grieg Maritime Group el 35% restante.

La naviera se convierte en el accionista de referencia del pool noruego G2 Ocean, formado por 116 graneleros

En concreto, MOL y Gearbulk han anunciado un acuerdo, sujeto a la aprobación de los reguladores de la competencia, por el que la naviera con sede en Tokio, que posee el 49% de los títulos de la segunda, adquirirá una participación adicional del 23% para tomar el control de la sociedad con el 72%. Por su parte, la familia Jebsen, a través de Halberton Holding, conservará un paquete del 28% en el capital de Gearbulk.

La empresa con sede en el cantón de Schwyz mueve más de 15 millones de toneladas de materias primas al año, como productos forestales, metales no ferrosos y acero, además de graneles convencionales y cargas de proyecto. Además de estas commodities, la joint venture G2 Ocean, que opera una parte de la flota de Gearbulk, transporta tubos y acero, granito, adoquines para pavimentación, etc.

En 2023, G2 Ocean movió cerca de 30 millones de toneladas en barcos cuyas capacidades oscilan entre las 48.000 y 73.000 toneladas de peso muerto (tpm). Los ingresos fueron de 1.395 millones de dólares y los beneficios de explotación antes de la distribución entre los miembros del pool ascendieron a 529,9 millones, correspondiendo 343 millones a Gearbulk y 177 millones a Grieg Maritime, informa G2 Ocean en su informe económico de ejercicio.

En principio, según un comunicado conjunto, la transacción “es una continuación natural de la estrecha y duradera asociación entre Gearbulk y MOL, que arrancó en 1991”. Sin embargo, en opinión del consejero delegado de CFC Maritime y Profesor de Transporte Marítimo en la Universidad de Deusto (Bizkaia), Joel Grau, “si bien es un movimiento que refuerza la posición ahora ya de control de los japoneses, no es una buena noticia para Europa”. Grau añade que el continente “no está en una situación que se pueda permitir la pérdida de control de dos armadores de referencia en el comercio de la pasta de celulosa y la pulpa desde América del Sur, en especial desde Brasil, que es un mercado nicho muy interesante que seguirá creciendo”.

“La pérdida de control sobre estos dos armadores no es una buena noticia para Europa”
Joel Grau Consejero delegado de CFC Maritime

Esta operación ha coincidido en el tiempo con la compra del armador danés Integrity Bulk por la naviera Centurion Bulk, con sede en Singapur y fundada en 2013, que opera una flota de 80 graneleros, desde handysize (hasta 39.000 tpm) a ultramax (65.000 tpm), según diferentes medios internacionales. Por su parte, Integrity Bulk tiene 12 buques en el mercado handy.

MOL, que cotiza en la bolsa de Tokio, tiene una capitalización de 11.510 millones de dólares. La nipona es una de las mayores navieras del mundo, con un flota de 870 buques, entre portacontenedores, portavehículos, petroleros, quimiqueros, gaseros y graneleros. En concreto, el negocio de graneles secos de MOL, que controla 274 bulk carriers (46 en propiedad), registró unas ventas de 2.465 millones de dólares en 2023, según la memoria económica del grupo.

La operación también abre potenciales negocios a MOL en los viajes de vuelta al Atlántico desde Asia, según Joel Grau

“El incremento de participación de MOL en Gearbulk y, por tanto, en G2 Ocean refuerza su posición en un mercado de nicho como es el de los ‘open hatch’, en el que operan muy pocos armadores. Con los barcos de ambas compañías, la japonesa diversifica su flota y penetra aún más en el negocio de la pasta de celulosa desde Brasil, que es un negocio que se paga muy bien, sobre todo, desde Sudamérica al Lejano Oriente, todo lo que es la zona de Singapur a Japón”, explica Grau.

“La operación también abre potenciales negocios a MOL en los viajes de vuelta desde Asia, los tan preciados ‘backhauls’ o cargas de reposición de flota, ya que puede proveer de cargas a los barcos de Gearbulk y G2 Ocean, caso de project cargo, turbinas para la eólica, etc. De hecho, el retorno al Atlántico con carga del Lejano Oriente era la asignatura pendiente de Gearbulk y G2 Ocean. Y los barcos que tienen, con potentes grúas y bodegas para cargar piezas, mercancía ensacada y palets, son perfectos”, concluye el profesor de Transporte Marítimo de la Universidad de Deusto.