15 de julio de 2024 | Actualizado 10:12

Duro Felguera entierra el ‘hacha de guerra’ con el puerto de Gijón

Cierra el frente judicial y la dársena saca a concurso el centro para la eólica que anhelaba la empresa, que podría ir en comandita con Zima
De izquierda a derecha: el consejero delegado de Duro Felguera, Jaime Argüelles, y el nuevo presidente de la compañía, Jaime Isita Portilla, en la junta de accionistas del pasado 28 de junio en Gijón | Duro Felguera

El grupo industrial Duro Felguera “ha cerrado el frente judicial” que había abierto contra la Autoridad Portuaria de Gijón para hacerse un hueco en la dársena y desarrollar un centro de fabricación y almacenamiento de cimentaciones para la eólica marina, un proyecto en el que le llevaba la delantera la corporación de ingeniería Zima Equity Investments, según confirma la compañía a El Mercantil.

50 mill. €

La inversión mínima prevista que tendrá que desembolsar el adjudicatario es de 50 millones

Al mismo tiempo, la dársena que preside Laureano Lourido acaba de publicar el pliego de condiciones del concurso para adjudicar la concesión destinada a “la construcción y explotación de un centro logístico-industrial para la producción, ensamblaje y logística de elementos destinados a instalaciones eólicas marinas y elementos accesorios” en el muelle Romualdo Alvargonzález. En este sentido, fuentes solventes no descartan que Duro Felguera y Zima retomen el principio de acuerdo alcanzado en noviembre de 2023 y “puedan presentarse juntas al concurso bajo la fórmula de una unión temporal de empresas (UTE)”.

El espacio mínimo de la concesión que ha salido a concurso público es una superficie de 128.005 metros cuadrados en el citado muelle Alvargonzález. En sus ofertas, los licitadores también podrán incorporar la ocupación de dos áreas contiguas -una de 14.736 metros cuadrados y otra de 11.012 metros cuadrados-, aunque sin exceder un máximo de 153.753 metros cuadrados. A partir de hoy, los licitantes disponen de 30 días hábiles para presentar sus plicas.

El plazo de la adjudicación será de 30 años, aunque con la posibilidad de una prórroga por 15 años más. El volumen de negocio anual mínimo medio al que deberán comprometerse es de 100 millones de euros. La inversión mínima que tendrá que desembolsar el adjudicatario es de 50 millones, de la que al menos la mitad deber revertir a la autoridad portuaria al finalizar la concesión. Las obras necesarias de consolidación y mejora del terreno serán a cargo del concesionario, según se recoge en los pliegos.

“El consejo de administración de Duro Felguera ha acordado no formular las demandas de los recursos contencioso administrativos interpuestos en relación con la decisión de la Autoridad Portuaria de Gijón de tramitar por el procedimiento de competencia la solicitud de concesión administrativa solicitada por las empresas Zima Equity Investments y Umicore”, indican portavoces de la empresa. La corporación “pone fin así a la vía judicial en aras del interés general de Asturias y su desarrollo industrial”.

Duro Felguera continuará “buscando vías alternativas para el acuerdo y la colaboración entre las partes”

“No obstante, Duro Felguera mantiene su interés en el desarrollo de su proyecto de eólica marina en El Musel, que considera trascendente para la compañía y para la comunidad autónoma. Calculamos que nuestra propuesta dará empleo a más de 400 personas. Se trata de un sector con un gran potencial de futuro”, subrayan los representantes del grupo industrial. Además, la empresa sostiene que “todos los proyectos son compatibles”, por lo que “continuaremos buscando vías alternativas para el acuerdo y la colaboración entre las partes”.

Como se recordará, Duro Felguera, que preside Jaime Isita Portilla desde finales de junio, había presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) un anuncio de recurso contencioso administrativo contra la decisión de la Autoridad Portuaria de Gijón, aprobada en consejo de administración el pasado 23 de enero, de sacar a licitación los terrenos que se disputaban Zima y Duro Felguera para sus respectivos proyectos de eólica en alta mar. La puja de ambas empresas por desembarcar en El Musel con su propio centro industrial para la eólica offshore es una buena muestra del pujante momento que vive este negocio, que está demandando y ocupando mucho espacio en las dársenas españolas y continentales.

Asimismo, la compañía con sede en Gijón, presidida entonces por Rosa Aza, había impugnado ante TSJA el trámite de competencia abierto por la dársena tras la solicitud de la alemana Volkswagen y la belga Umicore de espacio para construir una planta de elaboración de productos intermedios destinados a la fabricación de baterías para vehículos eléctricos. Hasta que Duro Felguera ha enterrado el hacha de guerra, el problema radicaba en que los tres proyectos industriales sumaban casi un millón de metros cuadrados y el muelle Romualdo Alvargonzález, la última gran expansión física de El Musel, dispone de 750.000 metros cuadrados. Otras características principales de esta rada son 1.250 metros de línea atraque y 23 metros de calado.

El muelle Romualdo Alvargonzález, la última gran expansión de El Musel, ocupa 750.000 metros cuadrados

Por una parte, la instalación para la eólica offshore que maneja la ingeniería Zima, presidida por Miguel Zorita y con sede en Avilés, ocupa 128.000 metros cuadrados y contempla una inversión de 85 millones de euros. Por su parte, la propuesta inicial de Duro Felguera se extiende sobre 380.000 metros cuadrados y contempla una inversión de 115 millones en dos fases. El objetivo de la compañía especializada en la ejecución de proyectos llave en mano es transportar las cimentaciones y los componentes para los parques eólicos desde la dársena de El Musel al norte de Europa, la costa este de Estados Unidos y también al mercado peninsular.

Y, por último, la concesión solicitada por Umicore y Volkswagen, cuya tramitación sigue los cauces ordinarios, se ubicaría sobre una superficie de 455.141 metros cuadrados entre el muelle Romualdo Alvargonzález y el valle de Aboño, junto a la regasificadora de Enagás. Como ya adelantó este periódico, ambas multinacionales tienen previsto invertir 1.300 millones para levantar su factoría en la dársena asturiana.

LA PUJA ENTRE DURO FELGUERA Y ZIMA, UNA HISTORIA QUE ARRANCÓ HACE CASI TRES AÑOS
El principio de acuerdo alcanzado por las dos empresas asturianas en noviembre de 2023 contaba con el visto bueno del propio Gobierno del Principado. Sin embargo, la alianza no prosperó. El proceso arrancó a finales de 2021, cuando Zima, uno de los principales proveedores de servicios de las factorías que el gigante siderúrgico ArcelorMittal tiene en Gijón y Avilés, pidió una concesión a la dársena que preside Laureano Lourido.

El cambio de estrategia de Duro Felguera coincide con el nombramiento del nuevo presidente Jaime Isita Portilla

Durante el trámite de competencia de la propuesta de Zima en agosto de 2022, Duro Felguera solicitó una licencia para un proyecto similar, aunque de mayores dimensiones, en el muelle Alvargonzález. Tras romper la citada alianza para fusionar sus planes, a principio de este año, la Autoridad Portuaria de Gijón tomó la decisión de convocar un concurso para adjudicar los terrenos al mejor postor, cuyo pliego de condiciones acaba de ver la luz.

El cambio de estrategia de Duro Felguera coincide con el nombramiento del nuevo presidente Jaime Isita Portilla y con la renovación del consejo de administración tras dar entrada en su capital a los grupos industriales mexicanos Prodi y Mota-Engil, dueños del 55% de las acciones, el pasado febrero. La junta general de accionistas, celebrada el 28 de junio en Gijón, ratificó el nombramiento de los nuevos miembros del consejo de administración, entre ellos el del consejero delegado del grupo mexicano Prodi, Jaime Isita Portilla, como nuevo presidente en sustitución de Rosa Aza, que llevaba en el cargo desde abril de 2020.