
Los transportistas tildan de “caos” la “inaudita” situación de la terminal de Adif en Bilbao
Actores del transporte por carretera que operan en la terminal de contenedores del Administrador de Infraestructuras Ferroviaria (Adif) en Bilbao tildan de “absoluto caos” y de “inexplicable” la actual situación de la instalación, según los interlocutores del sector consultados por El Mercantil. Aunque la plataforma ferroviaria ha retomado la actividad, las mismas fuentes aseguran que “continúan el desorden y los retrasos”, hasta al punto de que “algunos contenedores se han trasladado a depósitos o desviados a otras zonas, con los consiguientes sobrecostes que estos movimiento suponen”.
Operadores y transportistas desmienten a Adif sobre los plazos y los equipos para retomar la actividad
Como ya adelantó este periódico, la terminal intermodal de Adif colindante con el puerto de Bilbao, en el municipio de Santurtzi, quedó paralizada el jueves pasado porque no funcionaba ninguna de los dos grúas reach stacker, lo que sacó a la luz el “deterioro” y la “endémica falta de mantenimiento de los equipos” para la manipulación de los contenedores. Esta instalación trabaja principalmente con contenedores procedentes de la carretera y tiene conexiones semanales en trenes traccionados por Renfe con los puertos de Barcelona y Valencia. Entre los clientes habituales que se suben a estas composiciones del servicio TECO (Tren Expreso de Contenedores) del operador público están la naviera danesa Maersk y la alemana Hapag-Lloyd.
Al día siguiente, en una breve nota emitida a media mañana, Adif señalaba que “ayer [por el jueves] se averiaron estas dos grúas que quedaron de nuevo operativas durante el día, evitando así el bloqueo de la terminal: a las 12.00 horas ya estaba funcionando una y a las 18.00 horas la segunda”. Insistía en que “la terminal cuenta con dos reach stacker con capacidad suficiente para gestionar la operativa”.
Adif ha tenido que alquilar una tercera reach stacker con gruista incluido para frenar el caos en la terminal
Sin embargo, estos horarios no concuerdan con los que manejan los transportistas y operadores. Tres fuentes distintas consultadas por El Mercantil “confirman que la primera de las grúas entró en funcionamiento el jueves entre las 16.00 y 17.00 horas y la segunda arrancó el viernes a la mañana”. Es más, la segunda de las grúas, subrayan dos de las fuentes, “ha vuelto a entrar en mantenimiento este lunes para evitar que vuelva a averiarse [por su estado de desgaste] y, en su lugar, Adif ha alquilado una tercera con gruista incluido”. En concreto, la entidad pública “ha arrendado la reach stacker a la empresa alavesa Tailormade Operador de Transportes”, especializada en el acarreo de contenedores, que tiene un depósito dentro de la terminal de Adif en Júndiz (Álava), precisa uno de los medios.

Debido a las averías de los equipos del gestor público en la instalación de Santurtzi, los trenes de Hapag-Lloyd con destino al puerto de Valencia han salido con retrasos considerables. El pasado viernes, partió una composición con cuatro días de demora, ya que el viaje estaba programado para el lunes 8 de julio a las 16.00 horas, según la planificación del armador germano. El segundo tren de la naviera a Valencia, que estaba previsto para el día siguiente a las 21.00 horas, salió el domingo, acumulando cinco jornadas de atraso, informan dos de las fuentes.
En la nota difundida el viernes, Adif también se hacía eco de que “las grúas en la terminal TECO están siempre bajo mantenimiento”. Añadía que “las actividades de mantenimiento han estado siempre cubiertas, incluso cuando han quedado desiertos los contratos”.
LOS EXPERTOS CUESTIONAN QUE SE PUEDA ARREGLAR LA GRÚA PÓRTICO COMO SOSTIENE ADIF
La estación cuenta con dos grúa pórtico: “Una de las dos pórtico se anuló el año pasado y, dado el volumen de actividad de la terminal, no se justifica una inversión para su reposición. En la otra pórtico se reparará uno de los motores y estará disponible en las próximas semanas”, detallaba y se comprometía el administrador público.
En este capítulo, el BOE del pasado 17 de junio publicaba la firma del contrato por parte de Adif con la empresa Momentum Advanced Port Services, con sede en Madrid, para el “servicio de mantenimiento y reparación de grúas [pórtico y móviles] en la terminal de Bilbao Mercancías” por un importe de 171.550 euros. La adjudicación fue por el procedimiento “negociado sin publicidad”, ya que “todas las ofertas presentaban irregularidades o eran inaceptables”, y está fechada el pasado 30 de abril.
“La maquinaria antigua tiene una limitación y más si ha estado parada”, apuntan analistas sectoriales
Los expertos consultados tienen serias dudas de que se puede poner en funcionamiento la grúa pórtico a la que hace alusión la nota de Adif. “La maquinaria antigua tiene una limitación y más si ha estado parada. Si Adif no ha invertido hasta ahora significa que, en lugar de repararla, tiene que reemplazarla”, subrayan.
En el caso de los dos vehículos reach stacker, añaden que la entidad pública “seguirá trabajando con los mismos equipos que se han averiado, que también son muy antiguos, lo que significa que se pueden volver a romper de nuevo en cualquier momento”. “Si, además, tenemos en cuenta que la reparación de esta maquinaria ha corrido a cargo de un profesional que ha venido desde Madrid, significa que [Adif] tiene contratado un correctivo, pero no un servicio de mantenimiento al uso. De lo contrario, los arreglos se hubiesen realizado al momento”, añaden.
Otro factor que obstaculiza el normal funcionamiento de la instalación es el reducido número de gruistas
Los expertos abundan en este punto: “Cualquier empresa tiene que disponer y asegurarse un plan de contingencia para este tipo de situaciones. Entonces, si el modelo de actuación de Adif para adelantarse a estas circunstancias pasa por seguir con los mismos equipos y el mismo mantenimiento, es un clara demostración de que no tiene un plan alternativo, no contempla soluciones con carácter de permanencia, y que nada evita que vuelva a pasar lo mismo; y, como siempre, será en detrimento del servicio y de sus clientes”. Por último, otro factor que obstaculiza el normal funcionamiento de la instalación es el reducido número de gruistas: “Sólo tienen dos profesionales con turnos desde las siete de la mañana a las seis de la tarde, por lo que, ante cualquier eventualidad, como una enfermedad o las vacaciones, es imposible dar un servicio razonable”, concluyen.



