Las medidas anticipatorias de Jungheinrich amortiguan la contracción en sus cuentas

El proveedor de soluciones intralogísticas alemán Jungheinrich sigue registrando decrecimiento económico a medida que avanza el ejercicio 2024. Al término del primer semestre, la compañía ha vuelto a aludir a un “contexto económico desafiante” como razón para el retroceso, y señala de forma más concreta el estado de la economía alemana, donde reside gran parte de su negocio y que ha definido como “débil” en lo que va de año. Eso sí, la firma arguye que ya había anticipado la situación a final de 2023, año en que consiguió cifras de crecimiento históricas, y argumenta que las medidas que fue implementando en ese momento para la situación actual “han compensado parcialmente los aumentos de costes derivados de los efectos de los convenios colectivos y del aumento de personal del año anterior”, aguantando en la misma brecha económica negativa que registró en el primer trimestre.
-1,4% de facturación
La facturación de Jungheinrich ha descendido el 1,4% interanual, casi el mismo porcentaje que en el primer trimestre
El volumen de negocio total del grupo en los seis primeros meses del año ha quedado en 2.622 millones de euros, el 1,4% menos que en 2023. Se trata de un porcentaje de descenso prácticamente calcado al del primer trimestre, que fue del 1,3%. Donde Jungheinrich ha conseguido corregir ligeramente el resultado que arrastraba a principios de año ha sido en los beneficios previos a intereses y tasas (ebit), donde el grupo alcanza 215,5 millones de eurios: ello supone un descenso interanual del 9%, cuando en los tres primeros meses del ejercicio el porcentaje estaba en el 15,48% negativo. También mejora el margen de rendimiento de ese ebit sobre las cifras, que pasa de estar en el 8% en el primer trimestre al 8,2% al final del semestre.
Por áreas de negocio, Jungheinrich alcanza ingresos de 2.665 millones de euros en la entrada de pedidos para “carretillas nuevas, alquiler a corto plazo y equipos usados, y servicio posventa”. Este resultado es sólo el 0,7% inferior al del primer semestre de 2023. Por otro lado, las nuevas órdenes en cartera se sitúan en los 1.520 millones de euros, un resultado que marca un descenso interanual del 12,2%. En el negocio alemán, la facturación de 579 millones de euros se ha situado el 3,5% en negativo respecto al pasado ejercicio, con un ebit 21 millones de euros por debajo (215 millones de euros). “El continuo débil desarrollo de la economía alemana se ha hecho especialmente evidente en los primeros seis meses del presente ejercicio financiero”, ha señalado en este sentido el presidente del consejo de administración de la firma, Lars Brzoska.
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Dadas las circunstancias, la compañía germana ha optado por hacer un pronóstico para fin de año que mantiene las mismas previsiones que ya realizó en el primer trimestre, y que se apoyan en esas medidas anticipatorias que “ya estarían surtiendo efecto”. Así, los pedidos entrantes se situarían en una horquilla que va de los 5.200 millones de euros (como en 2023) a los 5.800 millones de euros, y ello derivaría en una facturación para todo el grupo que se mueve en un baremo similar, o 5.300 millones de euros (menos que los 5.500 millones de 2023), o 5.900 millones de euros. Las mejores cifras, eso sí, dependen de la condición de que “las cadenas de suministro se mantengan estables y, a la luz de los tipos de interés y la inflación actuales”, y mientras “la situación geopolítica no se deteriore”.





