9 de septiembre de 2026 | Actualizado 11:41

Adif reconoce sin paliativos el deterioro de su terminal de Bilbao

Reacciona con “un parche” y saca a concurso el alquiler de una grúa móvil por un año, donde sólo pondera el precio
Terminal de Adif junto al puerto de Bilbao | Iñaki Carrera

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), dependiente de la cartera de Óscar Puente, se ha visto obligado a reconocer sin paliativos el estado de deterioro de los equipos de su terminal intermodal en Santurce (Bizkaia), colindante con el puerto de Bilbao. Sin embargo, Adif ha limitado su reacción a una puja para alquilar una grúa móvil donde sólo pondera el precio, lo que “no deja de ser un parche”, en opinión de las fuentes consultadas, después de dos años de ser conocedor de las recurrentes averías de la maquinaria y del quebranto que estaba ocasionando a los clientes. 

Las grúas han sufrido un mantenimiento precario que ha provocado que los índices de fiabilidad sean muy bajos

La entidad pública, donde acaba de desembarcar Luis Pedro Marco de la Peña como presidente en sustitución del cesado Ángel Contreras, ha sacado a concurso por vía de urgencia “el suministro en régimen de arrendamiento de una grúa móvil” para “garantizar la prestación del servicio de manipulación de utis [unidades de transporte intermodal] en la terminal de Bilbao Mercancías”, según recoge el pliego de condiciones aprobado a principios de agosto.

No obstante, las fuentes sectoriales aseguran que “es más de lo mismo”. “Es muy probable que sea una reach stacker de segunda mano. El concurso será una subasta para buscar el precio más barato, con lo que es de esperar que el equipo sea antiguo. A esto, hay que sumar el desgaste generado con el baqueteo de las operaciones; así que lo previsible es que esta grúa también se averíe”, declaran los medios consultados.

Según consta en los pliegos, el único criterio de la licitación es “el precio más bajo”, que copa los 100 puntos de la ponderación de la puja y “no procede un umbral mínimo” cualitativo, desechando el parámetro de la mejor oferta en base a la relación calidad-precio. Los criterios medioambientales y la concreción de la condiciones de la solvencia técnica particular del contratista “tampoco proceden” a la hora de valorar las ofertas.

La terminal del Adif en Bilbao dispone de tres reach stacker, una alquilada, y dos de su propiedad, de las que “una está muerta”. “De hecho, hoy sólo está operativa una”, señalan los interlocutores de El Mercantil cuando se escriben estás líneas. En cualquier caso, el pliego de condiciones es esclarecedor y un baño de realidad que lleva la firma del director de Servicios Logísticos, Luis Vicente Moreno Espí, y del gerente del Área de Servicios Logísticos Norte de Adif, Fernando Bacigalupe Barrios.

“En la terminal de Bilbao se produce el movimiento de diferentes tipos mercancías, para lo cual es necesario de grúas pórtico y móviles. Debido a la falta de presupuesto y de un contrato ordinario durante los dos últimos años, las grúas han sufrido un mantenimiento precario que ha provocado que los índices de fiabilidad sean muy bajos, llegando a provocar momentos de parón en la terminal. En el mes de julio se ha puesto en ejecución el nuevo contrato de mantenimiento que no cubre las necesidades actuales que permitan regenerar las grúas y ponerlas en funcionamiento con total fiabilidad”, reconocen los ejecutivos de Adif en los pliegos.

Como ya adelantó El Mercantil el pasado 11 de julio, la endémica falta de mantenimiento de los equipos de manipulación paralizó por esas fechas la instalación de Santurce. La terminal trabaja principalmente con contenedores procedentes de la carretera y tiene conexiones semanales en trenes traccionados por Renfe con los puertos de Barcelona y Valencia. Entre los clientes habituales que se suben a estas composiciones del servicio TECO (Tren Expreso de Contenedores) del operador público están la naviera danesa Maersk y la alemana Hapag-Lloyd, clientes que se vieron gravemente afectados por el citado bloqueo.

ADIF INCUMPLIRÁ EL COMPROMISO DE PONER EN MARCHA UNA DE LAS DOS PÓRTICO DE LA TERMINAL
Los pliegos para contratar el arrendamiento de una grúa móvil para la instalación bilbaína llegan aún más lejos a la hora de pintar el sombrío cuadro operativo que padecen sus usuarios: “La terminal dispone de dos grúas móviles que se prevén reparar y tener en funcionamiento, aunque sin total fiabilidad. Por lo tanto, es necesario disponer de una grúa móvil a mayores que permita la continuidad del servicio. Por ese motivo y dada la temporalidad del servicio, es necesario el alquiler con mantenimiento de una grúa móvil a la mayor brevedad posible, que permita la continuidad del servicio”, subrayan.

La licitación del suministro en régimen de arrendamiento de una grúa móvil, hecha pública en la Plataforma de Contratación del Sector Público, tiene un valor estimado de 240.000 euros, correspondiendo 120.000 a este año y 2025, y las misma cantidad para 2026 si se ejecuta la prórroga por un año que contempla el contrato. La presentación de ofertas se cierra el próximo 10 de octubre y la apertura de plicas será el 17 de octubre. 

La adjudicataria del arrendamiento de la grúa también será responsable del mantenimiento preventivo y correctivo

La empresa adjudicataria también será responsable del mantenimiento preventivo (revisiones e inspecciones periódicas) y del correctivo (pequeñas, medianas y grandes reparaciones). Este capítulo no es en absoluto baladí porque una las principales quejas de los usuarios es que “Adif no dispone de un plan de mantenimiento y de repuestos” para los equipos de la terminal de Bilbao.

En un comunicado emitido por el Adif a mediados de julio con motivo del caos en la terminal, la entidad se comprometía “a reparar uno de los motores” de una de las dos grúas pórticos, que “estará disponible en las próximas semanas”. Esta obligación contraída por el gestor público se convertirá en un flagrante incumplimiento a tenor de los pliegos de condiciones para la reach stacker, documento en el que se afirma que “las grúas pórtico se encuentran paradas y sin previsión de regeneración”. Los expertos consultados en su día por este periódico ya avanzaron la dificultad de poner en marcha la pórtico porque “la maquinaria antigua tiene una limitación y más si ha estado parada”.