Los transportistas pactan una solución para cobrar por las colas en APM Terminals Barcelona

El transporte terrestre de contenedores del puerto de Barcelona ha llegado a un acuerdo con la autoridad portuaria para facilitar el cobro de las horas de espera que la congestión impone a los conductores. La asociación que agrupa a los empresarios de este sector en el recinto catalán, Atec, había convocado este miércoles 23 una “jornada de no asistencia” a la terminal de APM como forma de protesta, medida que ha acabado levantándose tras el acuerdo. La administración barcelonesa ha ofrecido a los transportistas la inclusión de datos sobre las horas de espera en los documentos de acceso y salida a las terminales que les provee. De esta forma, el transporte podrá reflejar dichas horas de espera en sus facturas, y así repercutirlo en los precios a los clientes.
Los transportistas abrirán una etapa informativa antes de repercutir las horas de espera en el precio
Según han trasladado fuentes del transporte terrestre portuario de Barcelona, “cuando nos descarguemos el ‘interchange’ -dicho documento- a través del portal portuario Portic, saldrá reflejado el tiempo de espera medio de esa terminal en ese instante concreto”. La media de espera es un dato que la autoridad portuaria comparte en su página web, pero que no figuraba en los documentos mentados, que en última instancia es el que actúa como justificante ante los clientes de los transportistas. Este sector plantea ahora “una etapa informativa” para dar a conocer a los clientes las colas que se generan en las terminales de la dársena catalana, y más adelante, y mientras se mantenga la congestión, repercutirlo en las facturas. “Obviamente no vamos a facturar horas de más cuando el transporte fluya en Barcelona”, han asegurado.
La problemática había estallado en los últimos días alrededor de la terminal de APM, aunque la situación de congestión sería extensible a las dos terminales de contenedores del recinto. También lo es la solución ofrecida por la Autoridad Portuaria de Barcelona. Sin embargo, fuentes del mercado han matizado que APM “tiene unas características distintas” de la otra terminal, BEST (Hutchison Ports), y ha sufrido episodios de congestión más acusados en el pasado. Contactada al respecto de la problemática con el transporte terrestre, la marca terminalista de Maersk ha preferido guardar silencio.
Lee también
APM Terminals Barcelona adopta medidas ante la alta presión de los tráficos de transbordo
Òscar Mateu
Barcelona

Coinciden las voces del transporte terrestre portuario, que apuntaban a un empeoramiento de las condiciones en esta instalación en las últimas semanas, con la asociación Atec denunciando en ocasiones “esperas de hasta tres horas” en el exterior de la instalación. En un comunicado difundido a inicios de semana, la asociación calificó la situación de “crisis alarmante”, y lamentó que sus transportistas acababan trabajando por debajo de costes al no poder repercutir esas demoras. En un nuevo comunicado difundido este miércoles, la misma organización describe la propuesta del puerto catalán como “iniciativa desarrollada por una institución pública” que “garantizará el rigor necesario para reflejar de manera fehaciente las horas de espera en la cola”.
Con todo, las voces del sector terrestre también trasladan que el calendario que propone la autoridad portuaria para implementar la medida es “de dos a seis meses”, un periodo que en su extensión máxima no acaba de convencer. “Estaremos expectantes. No queremos que esto se quede en nada. La idea es estar atentos y repetir la convocatoria de paro si vemos que no hay avances”, han advertido.
COYUNTURA DE CONGESTIÓN EN BARCELONA
Como es sabido, la crisis del Mar Rojo y el desvío de buques por la punta sur de África ha convertido al puerto de Barcelona en uno de los hubs de transbordo de contenedores del Mediterráneo. Ello ha llevado a la instalación catalana a enfrentar varios episodios de congestión en este segmento, con un repunte a la vuelta del verano. Fuentes del mercado han descrito que, más allá del número de contenedores de transbordo, la gestión en las terminales también se ralentiza por el incremento de movimientos a los que éstos obligan para operar con los flujos locales de import/export. A estas circunstancias se le suma otro cambio del mercado provocado por la crisis en Oriente Medio, que es la gestión que los cargadores hacen de la incertidumbre: “Están adquiriendo más stocks de seguridad”, señalan, lo que a su vez incrementa los tráficos locales de contenedor.
Lee también
La congestión en los principales puertos españoles afloja con la normalidad aún lejos
Iñaki Carrera
Bilbao

La Autoridad Portuaria de Barcelona, en colaboración con sus dos terminales de contenedores, introdujo cambios a lo largo del año para aliviar las derivadas de la congestión: el puerto estableció prioridades en el acceso del lado mar para proteger su carga local, y también amplió los horarios de las instalaciones para que se pudiera realizar carga y descarga durante la noche. Sin embargo, fuentes conocedoras señalan que los horarios nocturnos no estarían siendo suficientemente utilizados por parte de cargadores y transportistas. Voces de este último sector lamentan que “el procedimiento nocturno no es como el de día. Se le dedica menos infraestructura, las esperas son más largas de noche”. La consecuencia, apuntan las fuentes del mercado, es que “casi todos los actores implicados acuden a las terminales en los mismos horarios”, agravando la congestión. Otro elemento de la ecuación recaería en la no cesión del transporte terrestre que hacen navieras y consignatarios, lo que también limita la disponibilidad de vehículos, conductores y horarios para mover esas cargas, apuntas las mismas fuentes.
Asimismo, la coyuntura del Mar Rojo ha tensado las brechas entre actores de la cadena, generando altos ingresos en el lado mar (navieras y transitarios), pero sin repercutirlos en el lado tierra. Esta dinámica agrava la presión sobre un sector que denuncia su dificultad para realizar las inversiones necesarias para adaptarse a la situación del mercado, y que sufre una falta endémica de conductores por el “poco atractivo” que puede ofrecer en materia de salarios. Este elemento también ha sido uno de los vectores de la protesta en el puerto de Barcelona, con los transportistas denunciando que sus conductores “se marchan a otros sectores” ante las vicisitudes del transporte portuario.






