Tarragona será el hub mediterráneo de una de las primeras marcas de coche chino

El puerto de Tarragona ejercerá de hub en el Mediterráneo para una de las “principales” marcas de coches eléctricos de China. Así lo ha anunciado el presidente del recinto catalán, Saül Garreta, en el marco del discurso de balance de su mandato al frente de la autoridad portuaria, que previsiblemente finalizará esta semana. Aunque el presidente saliente no ha querido revelar todavía la identidad de esta compañía, ha detallado que se trata de una de las marcas “de uno de los fabricantes más importantes”, y que es un “top ventas” en este sector, cuyas exportaciones a puertos españoles como puerta de entrada a Europa han estado en auge en los últimos dos años.
“El acuerdo conlleva unos tráficos mínimos importantes”
Saül Garreta Presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona
Según los datos que ha dado a conocer Garreta, el acuerdo con el fabricante de automoción asiático se centra en “los tráficos marítimos” en el Mediterráneo, y tendría una duración de tres años. La compañía ya estaría importando actualmente coches a través de otros recintos españoles, pero durante este periodo trasladaría su actividad al puerto catalán. Cabe recordar que hasta ahora Barcelona ha ejercido como principal hub español para varias marcas de vehículos fabricados en China, no sólo circunscritos al mercado de la propulsión eléctrica. En conversación con esta publicación, el todavía máximo responsable de la Autoridad Portuaria de Tarragona ha comparado el modelo del acuerdo con los que Tarragona ya ostenta para marcas de automoción coreanas. “Es como lo que ya tenemos con Hyundai y con Kia“, ha recalcado.
Asimismo, Garreta también ha enfatizado que esta operación “establecerá unos tráficos mínimos muy importantes” de estos vehículos. El puerto de Tarragona ha estado ganando cuota en este mercado desde el verano, fruto, según señalaron entonces sus fuentes, de la atracción de buques que evitaban colapsos y congestión en otros recintos europeos. Los dos terminalistas especializados en estos tráficos en el recinto tarraconense son Bergé y Noatum, que precisamente han estado pidiendo autorizaciones temporales a la autoridad portuaria para incrementar su espacio de operativas de automoción.
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El segundo de ellos, que también opera la principal vía de entrada en Barcelona para el coche chino -Autoterminal- fue el destinatario en septiembre de una importante operativa por parte del fabricante SAIC, el primero en ventas de China, que descargó más de 2.000 vehículos de la marca MG. Sólo esta descarga casi duplicó los tráficos de vehículos chinos que llevaba gestionados el puerto en lo que iba de año. “O nos ponemos las pilas y aprovechamos las oportunidades que tenemos, o habrá otros que lo harán en nuestro lugar”, ha reivindicado Saül Garreta en referencia a la obtención de este tipo de acuerdos por parte del puerto de Tarragona.
OTRO FABRICANTE CHINO EN LA ZAL
El sector de la movilidad eléctrica con sello chino también ha estado presente en el discurso de Saül Garreta al referirse a la inversión privada que Tarragona podría acabar recibiendo. En este caso, el presidente saliente ha apuntado a la Zona de Actividades Logísticas (ZAL), actualmente en desarrollo y donde medios locales de Tarragona ya apuntaron a que habría atraído el interés de al menos un fabricante automotor del gigante asiático para implantar una factoría. Se trataría de una operación que la autoridad portuaria lleva meses negociando, desde que en abril el puerto viajó a China con la Generalitat para captar este tipo de inversión. Saül Garreta ha reiterado hoy que, de concretarse, este aterrizaje comportaría el compromiso de los 900.000 metros cuadrados que conforman lo que debía ser la ZAL.
600 millones de euros
El potencial acuerdo con un fabricante chino conlleva la inversión de 600 millones de euros
“En China tienen las ideas claras, si Europa les pone aranceles, vienen e instalan una fábrica de coches aquí” ha advertido Garreta durante su discurso. Según informó el medio Diari de Tarragona el pasado mes de junio, y de nuevo la semana pasada, el potencial acuerdo podría conllevar una inversión de 600 millones de euros y 1.200 puestos de trabajo en la zona. De concretarse, también podría significar un efecto dominó en el recinto, que finalmente no tendría su ZAL en la demarcación que había proyectado y se movería para adquirir otros espacios en Tarragona.
En el marco de su balance, Garreta también se ha referido a algunas de las actuaciones que deja en proceso tras haberlas impulsado bajo su mandato. Todavía en el capítulo de inversión internacional, ha invocado a la compañía marítima egipcia Ocean Express Shipping, con quién la autoridad portuaria está manteniendo contactos y que esta semana enviará una delegación a conocer las instalaciones del recinto catalán. “Están viendo la opción para traer carga de mercancía general”, ha señalado Garreta, en referencia a un desembarco de la firma que podría darse en la antigua terminal de contenedores que operaba DP World (aunque la autoridad portuaria no confirma este extremo). En este sentido, Garreta ha reconocido que “también queremos ser referencia en carga general. Al menos una parte. No es lógico que nuestro hinterland lleve sus contenedores a Barcelona. No queremos competir en ello con el puerto de Barcelona, pero queremos dar servicio a nuestras empresas”, ha reivindicado.
INVERSIÓN PÚBLICA Y PRIVADA PARA LOS PRÓXIMOS CUATRO AÑOS
Saül Garreta también se ha hecho eco de los planes de inversiones para los cuatro próximos años que deja planificadas en el puerto de Tarragona. Según el último plan de empresa de la instalación, 412 millones de euros saldrán de sus propias cuentas para acometer desarrollos que ya están en marcha o planificados: la ZAL, la construcción del nuevo Contradique de Poniente, el avance de la ampliación de segunda fase del muelle de Baleares y su OPS (Onshore Power Supply), la electrificación del muelle de Aragón o la instalación de placas fotovoltaicas. Asimismo, el mismo plan comprende una inversión privada en Tarragona de 67,5 millones de euros, en este caso para la construcción de nuevas naves en los muelles de Aragón y Castilla por parte de las concesionarias del recinto. Estas inversiones también incluyen la mecanización de las operativas de cereales en la dársena, y la construcción de una nueva terminal de graneles líquidos, anunciada hace poco por parte de la compañía Deposa.

“El acuerdo conlleva unos tráficos mínimos importantes”


