21 de agosto de 2026 | Actualizado 14:48
Fotograma de vídeo de un testigo presencial del hundimiento | RIA Novosti

El buque ruso hundido en el Mediterráneo estaba sancionado por EEUU y Reino Unido

El armador del carguero naufragado está penalizado desde la invasión de Ucrania por ser proveedor de transporte militar de Moscú

El barco de carga general con bandera rusa que naufragó en la madrugada de este lunes 23 de diciembre en aguas del Mediterráneo estaba sancionado por Estados Unidos y Reino Unido por realizar actividades no declaradas que contribuían a la desestabilización de Ucrania, que Moscú invadió en febrero de 2022, según Lloyd’s List Intelligence y Tradewinds. El ’Ursa Major’ (2009), de 9.490 toneladas de peso muerto (tpm), estaba controlado por Oboronlogistika, una compañía que forma parte de las operaciones de construcción militar del ministerio de Defensa de Rusia. El armador titular es SC-South, con sede en Novorossiysk, ciudad portuaria del mar Negro, al sur de Rusia, indica Equasis.

Moscú ha confirmado que el carguero se hundió tras una explosión en la sala de máquinas

La sociedad pública española Salvamento Marítimo, dependiente de la dirección general de Marina Mercante, recibió una señal de socorro del ‘Ursa Major’ el pasado lunes, cuando se encontraba a 57 millas de la costa de Almería. Una patrullera recogió a 14 tripulantes de un bote salvavidas y los trasladó a Cartagena. Según el ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de Putin, otros dos tripulantes siguen en paradero desconocido. En las labores de salvamento, además de un navío de guerra español, el ‘Ursa Major’ recibió ayuda de otro carguero ruso sancionado, el ‘Sparta’, indica Lloyd’s List.

Moscú ha confirmado que el carguero se hundió tras una explosión en la sala de máquinas. En concreto, los tripulantes declararon que se produjeron tres deflagraciones sucesivas en el lado de estribor, en la zona de popa. En cualquier caso, la confusión reina sobre las causas del naufragio. La agencia de noticias estatal rusa RIA Novosti, citando al armador Oboronlogistika, asegura que el carguero fue objeto de “un sabotaje”.

El ’Ursa Major’ había sido sancionado por la oficina de Control de Activos Extranjeros del Gobierno de EEUU en mayo de 2022, tras la invasión de Ucrania por parte del régimen de Putin, debido a la implicación de su propietario en la entrega de carga al ejército ruso. Además, la armadora Oboronlogistika, que con este naufragio ha perdido el barco más grande de su flota (142 metros de eslora y 23 de manga), estuvo involucrada en la “toma y ocupación ilegal de Crimea desde 2014” y en el “transporte de armas” para el Gobierno ruso, según el departamento de Estado norteamericano. Asimismo, a principios de 2023, la empresa titular del buque, SC-South, fue objeto de penalizaciones por parte del ministerio del Tesoro de Reino Unido por desarrollar labores para perturbar la estabilidad del país que preside Volodímir Zelenski.

TRANSPORTABA EQUIPOS PARA BARCOS ROMPEHIELOS COMO PARTE DE “UNA MISIÓN ESTATAL”
Según Vessel Finder, el buque, que cruzó el estrecho de Gibraltar en dirección este, había partido del puerto de San Petersburgo el 11 de diciembre con destino al de Vladivostok, la capital del distrito federal del Lejano Oriente de Rusia, en el mar de Japón, donde tenía previsto arribar el 22 de enero. En el momento del naufragio, el ’Ursa Major’ transportaba grúas y equipos para barcos rompehielos como parte de “una misión estatal” para desarrollar la Ruta del Mar del Norte (NSR, en sus siglas en inglés), informa la página web de Oboronlogistika.

El atajo por el Ártico es una estrategia de Moscú para aumentar el envío de crudo en petroleros convencionales a China y seguir generando ingresos que financien la guerra en Ucrania, eludiendo así las sanciones internacionales. Tras la invasión, Putin aceleró la apertura de esta vía marítima, que es una ruta alternativa más rápida que el tránsito por el canal de Suez.

El atajo ártico es una estrategia de Moscú para aumentar el envío de crudo en petroleros convencionales a China

Antes, el carguero había navegado en rutas vinculadas a Siria y había transportado cargamentos entre la federación e Irán en el mar Caspio, informa Financial Times que cita a la dirección de Inteligencia del ministerio de Defensa ruso. El hundimiento del ‘Ursa Major’ coincide con un momento crítico para la guerra en Ucrania ante la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca el próximo 20 de enero. En varias ocasiones, el presidente electo ha declarado que acabará con el conflicto “en 24 horas”.

Lo que está claro es que gran parte de la guerra, con independencia de las ofensivas, de las casualidades o de las adversidades, tiene en la mar su teatro de operaciones. Por una parte, Putin ha intensificado su ofensiva militar contra el país vecino, disparando misiles contra barcos comerciales e instalaciones de almacenamiento de grano en el puerto de Odesa. Por otra, el mandatario ruso ha tenido que cerrar al tráfico el estratégico estrecho de Kerch tras naufragar dos petroleros el pasado 15 de diciembre. Este paso, que conecta el mar Negro con el Azov, es vital para las exportaciones energéticas y agrícolas de Moscú, incluido el grano desde el territorio ocupado en Ucrania.

DETENIDO UN PETROLERO DE LA ‘FLOTA EN LA SOMBRA’ DE RUSIA SOSPECHOSO DE SABOTAJE EN EL BÁLTICO
Mientras tanto, la ‘flota en la sombra’, integrada por antiguos petroleros que transportan principalmente crudo ruso, sigue creciendo -a razón de 10 buques al mes-, pese al endurecimiento de las sanciones internacionales. La Fuerza Expedicionaria Conjunta de los países del norte de Europa ha decidido dar una vuelta de tuerca para frenar la exportación ilegal de crudo ruso desde el Báltico, solicitando a los petroleros ‘sospechosos’ que transiten por los estrechos daneses, el golfo de Finlandia y las aguas entre Suecia y Dinamarca un seguro adecuado contra accidentes o se enfrentarán a posibles sanciones.

De hecho, Finlandia detuvo ayer, día 26 de diciembre, al petrolero ‘Eagle S’ (2006), enrolado en la ‘flota en la sombra’ de Rusia, en el marco de una investigación sobre el corte de cables submarinos de electricidad y de fibra óptica para la transmisión de datos. Los cables saboteados conectan Finlandia con Estonia y Alemania. Este buque, de 74.035 tpm y con bandera de Islas Cook, es propiedad de Caravella LLC, un armador con sede en Dubai. Es la primera vez que un barco sospechoso de sabotear infraestructuras submarinas es detenido por las autoridades, según el primer ministro de Estonia, Kristen Micha.