Estados Unidos inicia una ofensiva contra los hutíes para poner fin a la crisis del Mar Rojo

La retórica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no deja lugar a dudas de que la crisis del Mar Rojo está tocando a su fin. Pese al compromiso de la milicia yemení de los hutíes por la frágil tregua entre Hamas e Israel de limitar sus ataques, lo cierto es que el paso de buques ha seguido brillando por su ausencia. Ahora, Trump ha ordenado “a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llevar a cabo una acción militar decisiva y poderosa contra los terroristas hutíes en Yemen. Han llevado a cabo una campaña incesante de piratería, violencia y terrorismo contra barcos, aviones y drones estadounidenses y de otros países”, ha manifestado el presidente en su red social Truth Social. Si se pone fin al riesgo de los hutíes, las navieras se quedan en la práctica sin argumentos para mantener los servicios por el cabo de Buena Esperanza.
El objetivo es poner fin al estrangulamiento del tráfico marítimo “en una de las vías más importantes del mundo”
La ofensiva se ha iniciado con ataques aéreos a posiciones hutíes en la capital yemení (Sanaá) y otras partes del país, en los que se han contabilizado ya numerosas víctimas y heridos, según ha señalado el ministerio de Salud de los insurgentes y han recogido diversas agencias de noticias internacionales. Las acciones estadounidenses contra la milicia chií se extenderán los próximos días y semanas “para proteger el transporte marítimo, aéreo y naval de Estados Unidos, y restaurar la libertad de navegación”, en palabras de Trump.
“Ha pasado más de un año desde que un barco comercial con bandera estadounidense navegara con seguridad por el canal de Suez, el mar Rojo o el golfo de Adén”, ha recordado el presidente de EEUU. De hecho, ha continuado en su post en la red social Truth Social, “el último buque de guerra estadounidense que cruzó el Mar Rojo, hace cuatro meses, fue atacado por los hutíes más de una docena de veces”. Trump ha lamentado la debilidad de su antecesor en el cargo, Joe Biden, para afrontar esta crisis motivada por “matones financiados por Irán”, país al que también ha amenazado, y que ha costado a “EEUU y a la economía mundial miles de millones de dólares, al mismo tiempo que han puesto en riesgo vidas inocentes”.
Lee también
¿Cómo afectarán a los cargadores el retorno a Suez y el ‘America First’ de Trump?
Iñaki Carrera
Bilbao

El presidente estadounidense se muestra dispuesto a usar “una fuerza letal abrumadora hasta que alcancemos nuestro objetivo”: que no es otro que poner fin al estrangulamiento del tráfico marítimo “en una de las vías más importantes del mundo” que se inició en noviembre de 2023 con el secuestro del car carrier ‘Galaxy Leader’ y que ha continuado con ataques a barcos comerciales mediante misiles y vehículos no tripulados. Trump ha lamentado que los acciones hutíes hayan paralizado “vastas áreas del comercio global, atacando el principio fundamental de la libertad de navegación, sobre el cual dependen el comercio y la economía internacional”.
Un comunicado de la Casa Blanca ha recordado el informe de la Agencia de Inteligencia de Defensa de EEUU fechado en 2024 sobre el impacto económico de los ataques de la milicia yemení. Antes de sus acciones, navegaban por el mar Rojo alrededor de 25.000 mercantes al año, cifra que ha caído a unos 10.000 barcos. Asimismo, “las importaciones de bienes de consumo y automóviles a Estados Unidos, así como las exportaciones agrícolas desde el golfo de América, han sido desviadas debido a los ataques hutíes”.
Un informe de EEUU cifra entre el 0,6% y el 0,7% el impacto de los hutíes en la inflación global de bienes
El análisis apunta a que “el 75% de los barcos afiliados a EEUU y el Reino Unido han debido desviarse alrededor de África en lugar de cruzar el mar Rojo”, lo que “añade un promedio de diez días de viaje y costes adicionales de combustible de aproximadamente un millón de dólares por viaje”. Esta reconfiguración de rutas por la presencia de los hutíes habría incrementado la inflación global de bienes de consumo entre el 0,6% y el 0,7% en 2024, según las estimaciones realizadas. El informe estadounidense también advierte del impacto del cierre de Suez para la UE. De hecho, “de los diez principales importadores por valor de mercancías a través del mar Rojo, cinco son países de la Unión Europea”.




